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Cofradías

Estampa única para los fieles en la Iglesia de San Felipe

La salida de la Hermandad de la Amargura reunió a numerosos devotos que abarrotaron la calle San Felipe, expectantes por ver a las imágenes titulares.

el 14 abr 2014 / 22:20 h.

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15669474 La puerta ojival de la Iglesia carmonense de San Felipe comenzó a recibir gente al menos una hora antes de la salida de la Hermandad del Santísimo Cristo de San Felipe, cofradía de nazarenos del Señor de la Amargura y María Santísima del Mayor Dolor. Numerosos devotos de las imágenes titulares cogían un buen sitio para presenciar lo más cerca posible la maravillosa estampa del paso del Señor y la Virgen por el arco apuntado de la parroquia.

Y es que la salida de esta cofradía no es apta para cardíacos. A las 18.30 en punto se abrían las puertas de San Felipe y salía la Cruz de Guía, arrancando los primeros aplausos de los allí presentes, que esperaban ansiosos la aparición del Señor de la Amargura, una talla de estilo gótico realizada por Jorge Fernández Alemán en 1521 recientemente restaurada por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), y que es la imagen más antigua que procesiona en la Semana Santa de Andalucía. Los primeros pasos del Cristo crucificado provocaron los primeros silencios entre el público, que aguardaba la habitual bajada de la cruz para permitir la salida sin contratiempos. A  las órdenes del «poco a poco» dictadas por el capataz, los dos costeros a tierra sacaron limpiamente al Señor en una salida muy complicada y que desató los aplausos de los fieles al son del himno nacional que tocó la Centuria Macarena. Una vez fuera, el paso paró para subir de nuevo la cruz de cara a enfilar la revirá hacia la calle General Chinchilla. La calle de San Felipe se encontraba abarrotada para contemplar la levantá a pulso de los costaleros. Mientras se alejaba el Cristo, el bullicio volvió a los aledaños de la Iglesia, que había enmudecido viendo la salida del Señor de la Amargura. No obstante, aún quedaba mucho por ver, porque la expectación estaba en el principal estreno que presentaba la Virgen del Mayor Dolor, con el bordado frontal de la bambalina, hecho íntegramente en el taller carmonense de Benítez y Roldán. Además, para este año se han arreglado los varales y perillas del palio en el taller de orfebrería de los Hermanos Fernández de la capital hispalense. La imagen de María Santísima data del año 1762, realizada por el maestro escultor Benito Hita del Castillo, tallada en madera de flandes policromada. De nuevo se hizo el silencio cuando la Virgen enfilaba la puerta de la Iglesia, y entre los susurros podía escucharse: «Los varales se escapan de milagro». La salida del palio, que lucía un crespón negro en uno de los varales, hizo que más de uno contuviese la respiración, mientras el capataz pedía tranquilidad a sus costaleros, y cuando ya se habían escuchado más de un «menos el izquierdo, más el derecho», María Santísima del Mayor Dolor ya estaba en la calle, provocando los aplausos fervorosos y la tranquilidad del público agolpado en la Iglesia de San Felipe, cuyo campanario desafiaba el cielo de un Lunes Santo de plenitud en Carmona, cuya Semana Santa está declarada como fiesta de interés turístico nacional por la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía desde 1999. Para abrir boca de lo que esperaba al público durante el recorrido, la Banda Municipal de Aznalcóllar tocó la marcha Mayor Dolor, compuesta expresamente para la titular de la Hermandad de la Amargura, que lucía impoluto su manto liso de terciopelo de Lyon en color burdeos, que brillaba con un sol que comenzaba a caer en la tarde carmonense, y que auguraba una tarde para que la cofradía pudiera lucirse sin ningún contratiempo en su estación de penitencia hacia la Prioral de Santa María.

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