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'Este era un equipo amargado y se gana si disfrutas en la pista'

El sheriff desenfunda y dispara. Manel Comas, tras tomarse un respiro el lunes después de unos primeros días de alta tensión hasta el bocinazo final en el Fontajau, volvió ayer a la carga. Tres sesiones de trabajo para el equipo y sus reflexiones sobre el estado de las cosas. (Foto: José M. Cabello)

el 14 sep 2009 / 23:04 h.

El sheriff desenfunda y dispara. Manel Comas, tras tomarse un respiro el lunes después de unos primeros días de alta tensión hasta el bocinazo final en el Fontajau, volvió ayer a la carga. Tres sesiones de trabajo para el equipo y sus reflexiones sobre el estado de las cosas. Mucha psicología para un grupo que considera excelso en talento y débil de mentalidad.

Al menos es lo que se deduce de sus palabras. "No hay una explicación concreta sobre el motivo de la mala dinámica del equipo, creo que son muchos detalles que se han ido sumando, aunque sí he detectado que no había feeling entre los propios jugadores en la pista", asegura el entrenador barcelonés, quien, aunque no quiso ser explícito en la cuestión, trató, y consiguió, por lo visto en Girona, de despertar al plantel con una conversación subida de tono en la primera reunión.

"He apelado a la autoestima personal de cada jugador. Quería quitar esa sensación de amargura que tenía el equipo, no veía felicidad en el juego y para ganar hay que disfrutar. Lo fundamental en este equipo es el aspecto anímico, el aspecto táctico es más fácil porque tengo excelentes jugadores".

Luego, interpelado sobre cuestiones más objetivas del juego, como la defensa, las lagunas notables que suelen aparecer en el baloncesto del Cajasol, Comas admitió que el principal punto a mejorar es "el rebote, tanto el ofensivo como el defensivo. También las pérdidas de balón, aunque en esto ya se mejoró algo en Girona", mientras no comparte la teoría de la tendencia a una debilidad defensiva. "No lo creo, porque en los dos primeros cuartos de Girona el equipo rindió a un nivel defensivo extraorinario, tanto que era lógico que después se bajase el ritmo, pero aún así después no estuvimos mal en lo siguientes".

No permitirá relajación. No quiso transmitir la idea de que todo lo que se ha encontrado estaba mal, porque "hay cosas que ha trabajado Rubén Magnano que son aprovechables, pero cada entrenador quiere aplicar sus cosas". "Este es un equipo grande, no puede ser que jugadores que han peleado por títulos ahora no sean capaces de luchar contra una situación adversa. Un equipo grande es el que se levanta cuando tropieza y habían entrado en una dinámica de no entender lo que está pasando. La actitud mostrada en Girona es la adecuada, pero no podemos levantar el pie, y al que lo haga se lo piso".

En este sentido, durante esta semana no va a parar de transmitir el mismo mensaje a la plantilla: el partido en casa ante Ricoh Manresa del sábado es fundamental para atacar una racha positiva en una fase del calendario clave para no pasar apuros al final de la temporada. "El partido del Manresa lo afrontamos anímicamente mejor, pero que a nadie se le olvide que la necesidad que tenemos sigue siendo la misma. Sólo hemos ganado un partido, no hemos hecho nada. Debemos seguir trabajando al doscientos por cien sin mirar atrás, como ya dije el primer día. Ganar el domingo no nos debe apartar de la humildad".

Como defendió en su primera comparecencia al tomar el mando del Cajasol, Manel Comas reiteró que el conjunto sevillano está capacitado para lograr nuevo o diez victorias en la segunda vuelta. "Para ello, primero es fundamental no fallar en casa y después tratar de pellizcar lo que podamos fuera". Y el primer reto será el Richo Manresa, un club al que él dirigió en la 99-2000, aunque sin mucha fortuna (fue cesado tras 18 partidos), aunque mantiene un recuerdo muy bueno de esa experiencia.

"Llevan tres victorias seguidas, y en el último partido han ganado al Tau Cerámica. Es un rival que siempre da el callo, es muy, muy duro. Manresa es un club modélico, donde prima el sentimiento por el baloncesto".

Destacó al base Rafa Martínez "un jugador extraordinario, al que conozco desde hace años" e incidió en la apuesta por jugadores nacionales del club catalán. "El partido ante Manresa es crucial y necesitamos que nuestros aficionados vengan con el traje de sufridores porque esto acaba de empezar". "Es bueno haberles dado una alegría como la victoria en Girona, pero no quiero ni oler un atisbo de euforia, porque en la ACB sacas pecho y te hunden el esternón. Hay que devolverles lo máximo posible de acuerdo a lo que nos dan y eso es muchísimo más que un triunfo a domicilio".

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