Local

ETA hace estallar una bomba de escasa potencia en Guipúzcoa

ETA hizo estallar una bomba junto a un repetidor en Guipúzcoa, en un acto que no causó daños de relevancia. Una llamada anónima alertó de la colocación del explosivo, cuyos restos se hallaron horas después. El Gobierno vasco respondió con una dura condena a este atentado. Foto: EFE.

el 15 sep 2009 / 02:29 h.

TAGS:

ETA hizo estallar una bomba junto a un repetidor en Guipúzcoa, en un acto terrorista que no causó daños de relevancia. Una llamada anónima alertó de la colocación del explosivo, cuyos restos se hallaron horas después. El Gobierno vasco respondió con una dura condena a este nuevo atentado.

La Ertzaintza encontró los restos de la explosión de un artefacto de los que habitualmente utiliza la banda terrorista ETA junto a un repetidor que estaba situado en el monte Izarraitz, entre las localidades guipuzcoanas de Azpeitia y Azkoitia, según informó el Departamento vasco de Interior.

Según estas fuentes, un comunicante anónimo alertó, en nombre de ETA, sobre la colocación de un artefacto en el repetidor de Erlo, sin que los efectivos desplazados al lugar encontraran los restos de la bomba hasta la tarde de ayer, ya que las labores de búsqueda se vieron dificultadas por la niebla y la lluvia.

Desde la Ertzaintza se remarcó que los daños materiales causados por las explosiones son mínimos y que nadie resultó herido. De hecho, los desperfectos que causó fueron de poca cuantía y sólo afectaron a la puerta del recinto y al interior del mismo.

Reacciones. El Gobierno vasco aseguró ayer que "la violencia es sólo violencia" y que ETA, con la bomba colocada en un repetidor de Azpeitia, "vuelve a demostrarnos que no está dispuesta a abandonar el recurso a la violencia y que no está igualmente dispuesta a respetar la opinión unánime de la sociedad vasca".

El Ejecutivo vasco advirtió de que el atentado llevado a cabo ayer es "un triste ejemplo más de que las bombas, las amenazas, las extorsiones y los chantajes de ETA no conducen a esta sociedad a ninguna parte". "La ciudadanía vasca aborrece la violencia y desea lograr un espacio de convivencia fundamentado en el respeto a las ideas y la paz", concluyó.

Además del Gobierno vasco, los partidos se apresuraron a denunciar este último atentado de ETA. La presidenta del PP guipuzcoano, María José Usandizaga, advirtió de que esta acción terrorista debe servir para "desbancar de las instituciones a quienes respaldan" el terrorismo, en alusión a la retirada de ANV de las alcaldías del País Vasco.

También habló Aralar, que indicó que hechos como los ocurridos en Azpeitia están "fuera de lugar y de tiempo" ya que "no aportan nada a la solución de conflicto", sino que suponen "un obstáculo más en el camino a la paz". Además, exigió a ETA que "escuche lo que solicita insistentemente" la sociedad vasca y "dé paso a la vía exclusivamente política".

Por su parte, Eusko Alkartasuna (EA) aseguró que actos como la colocación de este artefacto "atentan contra los principios de la democracia y la convivencia". En una nota, EA se dirigió también a los autores de este atentado a los que dijo que sus actuaciones deslegitiman los lícitos objetivos políticos de los abertzales". En su opinión, esta clase de acciones "suponen un serio obstáculo en el camino hacia la pacificación y normalización política de Euskal Herria, que sólo llegará por medio de las vías políticas y democráticas".

Los ataques a los repetidores ya es una estrategia habitual de ETA. El pasado 23 de febrero estalló un artefacto explosivo en un repetidor de telefonía móvil de Bilbao. Esa artefacto era una bomba trampa destinada a los artificieros de la Ertzaintza. Además, esta acción terrorista ha sido la última que ha perpetrado ETA después de que el pasado 21 de marzo un etarra a sueldo colocase un coche-bomba junto a las dependencias del cuartel de la Guardia Civil de Calahorra (La Rioja), en un atentado que causó cuantiosos daños materiales.

  • 1