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ETA se queda sin refugios

La banda intenta ‘mudarse’ a Portugal tras el cerco policial en Francia y España

el 30 ene 2010 / 20:41 h.

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El 10 de enero la Guardia Civil detuvo en Portugal a dos etarras huidos de España.

ETA se revuelve, las cosas no le van bien. El tiempo en que la banda lleva sufriendo duros golpes policiales se cuenta ya por años y sus cúpulas, cada vez más jóvenes, pasan cada vez menos tiempo fuera de la cárcel.

En cuatro meses, la Policía ha atajado un nuevo intento de Otegi de revitalizar Batasuna, ha descabezado a Segi y ha descubierto el intento de la banda de trasladar su base logística a Portugal. En sólo unos días, la Ertzaintza -de cuya efectividad se dudaba- ha detenido a siete etarras y ha destapado tres zulos en Vizcaya.

Paralelamente, Francia, país que comenzó siendo el refugio en el que los etarras campaban a sus anchas y donde encontraban absoluta impunidad, ha terminado convirtiéndose en un infierno. Tanto el Gobierno francés como las fuerzas de seguridad galas han asumido el firme compromiso de ayudar a España a terminar con los pistoleros y, tras varios años de asedio, han conseguido que la banda intente huir al país vecino: Portugal. Tal y como confirmó el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, el pasado 10 de enero, la banda está cada vez más acosada en Francia y el Gobierno luso tiene poca experiencia en lucha antiterrorista.

Aquel fin de semana de enero, la Policía detuvo a dos etarras en Francia y otros dos en Portugal y se incautó de una furgoneta cargada de explosivos que llevaban a territorio luso. El Gobierno cree que trasladaban el material y que podrían estar intentado levantar a un lado de la Península lo que se les está cayendo al otro.

Sin embargo, esta última treta está siendo poco fructuosa. El catedrático de Historia contemporánea de la UNED Juan Avilés cree que los etarras lo tienen complicado en Francia, donde están demasiado controlados, por lo que "están buscando desesperadamente un agujero". Este experto coincide con Rubalcaba en que en Portugal "se les conoce menos", pero duda de que en territorio luso puedan conseguir hacer más que "alguna cosilla". "No creo que hayan conseguido tejer redes de pisos francos", añade.

En cualquier caso, que la banda se debilita ya es un hecho probado. Avilés confirma que "están en una situación terminal, de eso no hay duda", si bien alerta de que también el Grapo aguantó "años y años no siendo nada y asesinando". Este catedrático insiste en que estamos asistiendo al fin de ETA, si bien es cierto que "quedan cuatro o cinco fanáticos, o 40 ó 50, dispuestos a asesinar".

En el mismo sentido, Rubalcaba advierte tras los últimos golpes policiales de que la debilidad de ETA no hace que matar sea más difícil:"Ojo, ojo y ojo" y avisa de que la banda podría recurrir a un atentado espectacular.

El entorno. Así las cosas, el debilitamiento de la organización en la calle se refleja en su división en las cárceles e incluso en las filas de su entorno político (la izquierda abertzale). Con Arnaldo Otegi acusado de nuevo de cooperar con los terroristas y la cantera de la organización entre rejas, los radicales discuten sobre si es conveniente abrir un nuevo "proceso negociador". A la vez, algunos grupúsculos de reos etarras van desmarcándose de la protesta en las cárceles y renegando de su pasado violento. En resumen, malos tiempos para los pistoleros que se han reflejado en un intento de los etarras de rebelarse contra quienes les ponen piedras en el camino:2009 terminó con tres miembros de las fuerzas de seguridad muertos.

Desde principios del pasado año han sido detenidas más de 120 personas relacionadas con la banda, 83 en España y 34 en Francia, que no da tregua. Una en el Reino Unido, otra en Venezuela y una más en México. La estructura logística ha sido la más golpeada y ha perdido más de una tonelada de explosivos.

Según Avilés, los violentos que están entre rejas empiezan a perder la esperanza de salir. "Si [ETA] no negocia, si no deja las armas y no puede matar, tampoco tiene la posibilidad de presionar y van a pasar ahí dentro muchos años", explica. Tanto que uno de cada cuatro de los casi 600 presos de ETA ya no sigue la disciplina de la banda, según aseguran fuentes penitenciarias a Efe con ocasión de la campaña de protestas convocada en enero por el Colectivo de Presos Políticos Vascos.

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