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Deportes

Europa, esa bonita palabra prohibida

Los aficionados son libres de ilusionarse con lo que quieran, pero la realidad es la realidad: el Betis no puede ni debe pensar en otra cosa que no sea la permanencia.

el 20 feb 2012 / 22:46 h.

Paulao y Nelson acosan a Lafita.
Entre el Betis y el descenso hay seis puntos y seis equipos: Mallorca, Getafe, Granada, Real Sociedad, Villarreal y por supuesto el Racing, que para eso es antepenúltimo y bajaría a Segunda si la Liga terminase hoy mismo. Entre el Betis y la zona europea hay tres puntos y cinco equipos: Sevilla, Osasuna, Málaga, Rayo y, obviamente, el Levante, que ocupa la séptima plaza y tendría derecho a disputar la Liga Europa si el campeonato se acabase ya. Entre el Betis y la Liga de Campeones hay cuatro puntos y otros tres rivales: Atlético, Athletic y Espanyol, que es cuarto y jugaría la fase previa si la temporada fuese historia.

Así está dibujado el panorama después de 23 jornadas que al Betis le han reportado 29 puntos y la duodécima plaza. Objetiva, fría y matemáticamente, resulta indiscutible que el conjunto verdiblanco vislumbra más cerca las plazas europeas que el pozo del descenso. Eso es así, como dirían aquellos dos. El problema, que no debería ser tal y que será atajado por los protagonistas en cuanto se les pregunte, óigase la rueda de prensa de Pepe Mel en La Romareda, es que la objetividad, la frialdad y las matemáticas sirvan de cebo para la gran equivocación de siempre en esta familia de locos que es el Real Betis Balompié. Sí, la equivocación sería olvidar lo que ocurre por abajo y fijarse en lo que sucede por arriba. Europa no es el objetivo. Sí un premio extraordinario y un motivo de ilusión legítima para el bético de a pie, pero para los profesionales lo primero es lo primero, lo segundo y lo tercero: la permanencia. Cualquier otro planteamiento sería prematuro, por empezar con suavidad, absurdo e insensato. Y la insensatez, en el Betis, acostumbra a provocar resultados catastróficos. Véase todo lo que rodeó el descenso de 2009, por ejemplo.

Europa debe ser palabra prohibida en el Betis sí o sí, pero hay en el conjunto de las trece barras un futbolista para el que debería haber sido palabra frecuente. Rubén Castro va ya por nueve dianas y confirma, más vale tarde que nunca, que es un 9 de Primera, un 9 de diez. Menos mal que Pepe Mel se cruzó en su camino. Ay, Miguel Ángel Lotina...

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