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Europa suaviza las restricciones por la ceniza y permite hoy el 45% de los vuelos

La UE y Eurocontrol acuerdan dividir el espacio aéreo en tres zonas según el riesgo. En la primera de ellas seguirá estando prohibido volar.

el 19 abr 2010 / 20:12 h.

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Los viajeros hacen cola en la estación de Sants para llegar a su destino por tierra.

Trenes, barcos, autobuses, taxis, coches de alquiler... ¿cómo vuelvo a casa? Es la pregunta que se hacían los 17.000 viajeros retenidos en los aeropuertos europeos. Es un cálculo del Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI), que estima que 6,8 millones de usuarios se han visto afectados por el cierre de aeródromos a causa de la ceniza del volcán islandés Eyjafjallajokul.

Sin embargo, las consecuencias de la nube de humo comienzan a menguar. Los ministros de Transportes de la Unión Europea han acordado reabrir progresivamente el espacio aéreo a partir de las 8.00 horas de mañana lunes, aunque se mantendrá una zona de riesgo sobre la que seguirá estando prohibido volar.

Con las nuevas medidas adoptadas, el número de vuelos aumentará del 30% del total operado hoy -20.000 vuelos se quedaron en tierra- a entre el 40 y el 45% mañana y a entre el 50% y el 60% el miércoles. La situación podría recuperar la normalidad el jueves si no hay una nueva nube de cenizas volcánicas.

Los ministros de Transportes aceptaron la propuesta de Eurocontrol de dividir el espacio aéreo en tres zonas: una primera donde la densidad de las partículas de ceniza volcánica puede representar un riesgo, y por la que seguirá estando prohibido volar. Esta zona representa un tercio del total del espacio aéreo afectado por la ceniza y se concentra en Reino Unido, Irlanda, los países del Benelux y el oeste de Alemania. Se actualizará cada seis horas de acuerdo con las condiciones meteorológicas.

La segunda zona también está contaminada por la ceniza pero con menor intensidad. En este caso corresponderá a los estados miembros, y no a las compañías como se había barajado inicialmente, determinar si autorizan o no el vuelo a partir de hoy. La tercera zona es la que no está afectada por la ceniza y en ella seguirá sin aplicarse ninguna restricción. "No hay ningún deterioro de la seguridad -aseguró el comisario de Transportes-, se trata de realizar un análisis de riesgo más sofisticado".

Ayer, la OTAN realizó nuevos vuelos de prueba y un alto cargo del Ejército estadounidense informó de la detección de restos de cristales volcánicos en la turbina de un cazabombardero F-16, un signo de que los riesgos no han desaparecido del todo.

Las nuevas decisiones de Bruselas responden a las reclamaciones de las compañías aéreas, que en los últimos días han criticado duramente el cierre del espacio aéreo.La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) censuró a los gobiernos europeos y expresó su "insatisfacción por que hayan manejado la situación sin análisis de los riesgos, sin consultas, coordinación ni liderazgo".

Y es que la nube de ceniza está costando a las aerolíneas pérdidas de ingresos por valor de más de unos 150 millones de euros diarios, según el mismo organismo y teniendo en cuenta que las compañías están perdiendo más dinero alojando en hoteles a los afectados que con las propias cancelaciones de vuelos. Según un estudio de Citi, algunas aerolíneas podrían enfrentarse a dificultades financieras si las cancelaciones persisten durante semanas.

Existen, sin embargo, opiniones contrapuestas al respecto. Mientras que algunos expertos creen que el caos aéreo puede incluso retrasar la recuperación de las economías europeas de la crisis, un informe del Royal Bank of Scotland prevé que la situación "no supondrá un impacto económico serio".

En cualquier caso, la Comisión Europea ha anunciado que autorizará a los estados miembros a compensar a las aerolíneas por las pérdidas, como ya hizo tras los atentados del 11-S de 2001 en Nueva York y Washington.

Más lava pero menos ceniza. El volcán de Islandia que entró en erupción la semana pasada y que ha provocado el caos aéreo está arrojando lava pero menos ceniza, según informaron este lunes las autoridades del país. “La situación es definitivamente mejor de lo que era sobre todo el sábado, que fue un día difícil para nosotros debido a la intensa lluvia de ceniza al sur del volcán”, declaró Urdur Gudmundsdottir, portavoz del Ministerio de asuntos Exteriores islandés.

Sin embargo, evitó decir que ha pasado lo peor para la isla de 320.000 habitantes, así como para la miles de personas varadas en los aeropuertos. “Las cosas están cambiando muy rápidamente”, constató. Por otro lado, un geólogo de la Oficina Meteorológica, Hjorleifur Sveinbjornsson, dijo que la producción de ceniza del volcán se ha reducido notablemente y que aparentemente la naturaleza de la erupción está cambiando. “Nuestras cámaras web muestran que ahora no hay mucha ceniza sino vapor sobre todo”, indicó Sveinbjornsson. “El color del vapor es marrón, pero también bastante blanco, por lo que probablemente se trate de vapor de agua”, dijo. No obstante, advirtió del riesgo de que la roca derretida cree nuevos caminos para que el agua penetre y haya nuevas explosiones.  

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