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Exacta sí, aunque aún desconocida

La aplicación móvil de Tussam que indica el tiempo de espera del bus no cala en el usuario

el 11 ene 2013 / 20:34 h.

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Ni porque pueda suponer el reintegro del billete en el caso de que el tiempo de espera del autobús se haga eterno. Los sevillanos no conocen aún, en su mayoría, la nueva aplicación para teléfonos móviles de carácter gratuito que ha lanzado el Ayuntamiento con el objetivo de que el usuario sepa en cualquier momento cuánto tiempo falta para que llegue el bus. Y ello a pesar de que, como estrategia de lanzamiento, Tussam ha decidido imitar al AVE y devolver el dinero al ciudadano en el caso de que el vehículo se retrase más de cinco minutos. Cierto es que apenas lleva dos días funcionando y que durante la primera jornada ya se realizaron 15.000 consultas y 1.000 descargas, una cantidad nada desdeñable pero que apenas se percibe en las paradas de autobús, quizá porque el primer día son más los propios políticos, los diseñadores del programa y los periodistas los que se dedican a mirar si funciona o no.

Quizá tenga que ver con el perfil del usuario habitual de Tussam. Un 20% de ellos cuenta con más de 65 años de edad y, aunque haya algunas excepciones y algunos abuelos hayan caído en las redes de la tecnología, no es lo habitual entre aquellos que cogen la línea 10, con destino San Jerónimo. "¿Aplicación móvil para saber cuándo llega? ¿Y eso qué es? A mí me vale con el panel éste, que me dice los minutos", comentaban dos señoras que esperaban un bus de esta línea en la Ronda de Capuchinos.
Otra actitud mostraban los más jóvenes. Así, una pareja que rondaba los 30 aseguraba que no conocía la aplicación, "aunque vamos a bajarla, porque cogemos muchos autobuses y no en todos hay información sobre el tiempo de espera".

En Ponce de León, son muchas las personas que aguardan bajo las marquesinas. Un buen número de líneas que unen el Centro con distintos barrios de la ciudad comienzan allí su ruta. A la aplicación no se le puede negar una cosa: exactitud. Esperamos el 27, ése que llega hasta Sevilla Este y que tarda un buen rato en hacerlo. Tres minutos, nos informa la aplicación. Y así es: ni un minuto antes ni un minuto después aparece el vehículo. Parece que el Ayuntamiento se ha guardado bien las espaldas antes de lanzarla a la calle.

De hecho, en tres meses de prueba, no se ha detectado ninguna incidencia. ¿Se imaginan colas y colas ante la pequeña oficina de la misma plaza Ponce de León con el personal reclamando 1,40 euros? Y sobre todo si tenemos en cuenta que los jubilados, como mucho, recibirían las disculpas del Consistorio porque, al tener el bonobús de manera gratuita, no le da derecho a reclamar el importe.

En cualquier caso, el mecanismo para hacerlo no es precisamente sencillo que digamos, sobre todo para los que no son nativos tecnológicos y no controlan mucho los smartphones. Según el Ayuntamiento que gobierna Juan Ignacio Zoido, para reclamar el importe valdría una captura de imagen de la información facilitada y dirigirse a los centros de atención al cliente que tiene Tussam en distintos puntos de la capital hispalense. Pero claro, eso obliga a hacer la captura antes de saber del retraso.

En realidad, lo de imitar al AVE en devolver el importe parece más un efecto llamada para que los sevillanos se descarguen la aplicación que otra cosa, ya que es improbable que se tomen tantas molestias para que le devuelvan 1,40 euros, aunque cierto es que hay gente para todo, y más ahora, con la dura crisis que atravesamos.
"No me he bajado la aplicación aún porque tenía la anterior y funcionaba fatal, no daba una, y pensaba que ésta no valdría, aunque sí me he enterado por los medios de que devolvían el dinero si se equivocaba, así que acabaré por descargármela", aseguraba un joven usuario en el entorno de Ponce de León.

En cualquier caso, para el usuario del autobús, más importante que el que se equivoque o no la aplicación es el tiempo de espera. Y es que ayer por la tarde, por ejemplo, quien quisiera coger el C2 en la puerta de la Facultad de Comunicación tenía un cuarto de hora por delante. Y ello a pesar de que es una línea circular, de las más utilizadas por los usuarios y que une distintos barrios de la ciudad. La aplicación puede no equivocarse, pero el tiempo de espera es el que hay.

De hecho, esa circunstancia ya la habían experimentado los sevillanos a través de los paneles de información instalados en algunas paradas, los que, por cierto, dan la misma información exacta que el móvil. El problema es que sólo funcionan en algunas marquesinas.
Para los que aún no la tengan, se puede descargar a través de terminales de Iphone, Android y Blackberry y también ayuda al usuario a conocer cuáles son las paradas más cercanas, diseñar una ruta para llegar a un destino o conocer los trayectos de las líneas que componen la red de Tussam.

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