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Expectación y escepticismo en el arranque del Cajasol en la ACB

Recibe a un Real Madrid mermado por las bajas en el escenario provisional del velódromo de Dos Hermanas.

el 09 oct 2009 / 21:45 h.

¿Será ésta la temporada del reencuentro? Reencuentro con el buen baloncesto, con un Caja ganador que irrumpa en la zona noble, reencuentro con un pasado ya lejano e ilusionante. El que se enfrenta a las primeras de cambio a su equipo de hace unos meses es Joan Plaza, un Real Madrid al que hizo campeón y que se ha reforzado sobremanera, aunque llega con bajas notables.

El Cajasol quiere que la 2009-2010 sea una temporada distinta a las últimas, después de acercarse peligrosamente al descenso. Diferente será seguro el debut en la vigesimoprimera ocasión consecutiva en que el club sevillano comparece en la máxima categoría del baloncesto nacional. Primero, por el escenario, el velódromo de Dos Hermanas, por aquello de que un espectáculo de Disney inunda estos días de ilusión el municipal de San Pablo, donde el inquilino principal recibe un trato de lo más peculiar.

Ilusión es lo que espera despertar hoy el conjunto de Joan Plaza, el capataz elegido para reconducir la trayectoria del Club Baloncesto Sevilla. Es el primer campeón de Liga que dirige al Caja, un meticuloso técnico que sabe cómo se gana en este juego, aunque en el Real Madrid con el que hoy se enfrenta por primera vez tras cumplir tres temporadas en Vistalegre, los mimbres que recibió no los puede ni soñar ahora.

El sueño le habrá quitado estos días el affaire Josh Asselin, sin duda un episodio mal gestionado, primero por el jugador y su agente, y segundo por el club, demasiado confiado en una cuestión trascendente por tratarse de un jugador clave. El damnificado es Maurice Ager, que hoy no podrá debutar en la ACB y será difícil que lo pueda hacer en toda la temporada, salvo lesión de Calloway, el ex base de la Cibona y otro de los jugadores llamados a liderar el cambio. Sí estará la incorporación de urgencia para el perímetro, Domen Lorbek. La prueba de fuego ante el Real Madrid es excepcional por interesante y porque el equipo de Ettore Messina, al que le han puesto en sus manos una plantilla para competir con los mejores de Europa, llega con notables bajas y jugadores tocados. Es decir, más asequible. Sobre todo en la pintura, donde Felipe Reyes y Van den Spiegel están lesionados, y Axel Hervelle, un jugadorazo, ni siquiera tiene ficha. Un claro ejemplo del nivel de los blancos. Ante Utah Jazz el jueves reapareció el lituano Lavrinovic y Pablo Prigioni, que siempre se suele salir ante el Caja, recibió un golpe en el talón que lo mantiene entre algodones. Los blancos lucirán también a dos de sus tres campeones de Europa, Sergio Llull y Garbajosa.

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