Economía

Expertos advierten del escaso avance andaluz hacia otro modelo económico

La Universidad Loyola realiza su primera previsión para el PIB regional y apunta que crecerá este año entre el 1,1 y el 1,3% con apenas repercusión en la tasa de paro.

el 18 jun 2014 / 23:42 h.

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El sexenio de crisis no ha servido para propiciar un cambio de modelo económico en Andalucía. Las bases sobre las que en estos momentos se está cimentando la recuperación apuntan a la agricultura –agroalimentación incluida– y, de nuevo, la construcción. Con los números puestos encima de la mesa, es lo que hay, si bien es cierto que la industria y la minería, en fase de repunte, aún no han dado estadísticamente la cara. Manuel Ángel Martín, Javier González de Lara, Gabriel Pérez Alcalá y Manuel Alejandro Cardenete, ayer. / EP Manuel Ángel Martín, Javier González de Lara, Gabriel Pérez Alcalá y Manuel Alejandro Cardenete, ayer. / EP Lo aquí expuesto es reflexión del catedrático de Economía Manuel Alejandro Cardenete durante la presentación de las primeras proyecciones macroeconómicas elaboradas por la Universidad Loyola de Andalucía, de la que es profesor y director de su departamento de Economía. Tal sentencia, ese «no ha cambiado el modelo», fue matizada al considerar que el denostado ladrillo «nos ayudará a salir de la crisis», aunque espantarla definitivamente tan sólo será posible si contribuyen no uno o dos, sino «muchos sectores». Surgió otra precisión: «La Junta de Andalucía está contribuyendo al cambio». Y una tercera y última, ésta por parte del presidente de la patronal andaluza CEA, Javier González de Lara, quien opinó que la clave estriba no tanto en cambiar como en hacer «más productivo» el modelo, «aquello que sabemos hacer, y que es intensivo en mano de obra». E l gran problema de fondo, terció el rector de la institución académica, Gabriel Pérez Alcalá, «es que no tenemos industria; y sin ella tampoco hay cambio de modelo». Toca hablar de turismo. ¿Por qué el aumento de su actividad no va igualmente acompañado de creación de empleo? «Porque no hemos sabido romper la estacionalidad turística más allá del periodo de abril a octubre». «Estamos fabricando jornaleros del turismo», apostilló Pérez Alcalá. Loyola Economic Outlook. Así ha bautizado la institución universitaria su panel de previsiones económicas, confeccionado por los profesores de la misma Olexandr Nekkay, Luis Amador y Carmen Delgado y coordinado por Cardenete. Se trata de una investigación económica más para una comunidad, la andaluza, donde la información económica «no es suficiente», reseñó Manuel Ángel Martín, presidente del Consejo Empresarial de Economía y Fiscalidad de Pymes de la CEA. Y precisamente la información es necesaria para predecir qué pasará y, a partir de ahí, para que las empresas puedan planificar. Teniendo en cuenta que esto de predecir en economía es «como un parte meteorológico», que cualquier imprevisto en primavera u otoño te arruina la cosecha, el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) andaluz estará este año en una horquilla de entre el 1,1 y el 1,3 por ciento, algo superior a la estimación para el conjunto del Estado: del 1 al 1,2 por ciento. El porcentaje regional está por debajo de la revisión al alza que, en fechas recientes, ejecutó la Junta de Andalucía (1,4 por ciento), y del fijado por el panel de expertos de Funcas (Fundación de las Cajas de Ahorros) para todo el país (también un 1,4 por ciento). Estas modificaciones cogieron a los expertos de Loyola con sus cálculos hechos, y no los alteraron debido a las incertidumbres que deparan los conflictos internacionales –Irak, Irán, Siria, Rusia y Ucrania–, la estabilidad o no del crecimiento de las naciones emergentes y los resultados que, allá por otoño, surjan de los test de estrés (pruebas de resistencia ante escenarios adversos) a la banca europea, explicó Cardenete. De esto último, concretó, depende que, por fin, se reabra o no el grifo del crédito. Con ese crecimiento económico, la tasa de paro se situaría en Andalucía entre el 34 y el 36 por ciento. Y eso es prácticamente decir que nos quedaremos igual, dado que en el primer trimestre de 2014 estaba en el 34,95 por ciento. Y aquí cabe ver la botella medio llena o medio vacía, a tenor de los argumentos del profesor. Eso sí, «la década perdida» no hay quien nos la quite, y se prolongará hasta 2016. Crear empleo holgado nos costará «bastantes años». El repunte económico de 2014 se encuadra en un entorno de inflación controlada: 0,1-0,3 por ciento para la comunidad, y 0,3-0,6 por ciento para España. Con ello, los tipos de interés del Banco Central Europeo podrían subir algo desde los actuales mínimos históricos. Y sectores. Comercio –lo mejor–, el capítulo de otros servicios (desde financieros hasta empresariales, con gran presencia de profesionales y autónomos), la construcción, el campo y la industria de manufacturas serán los que tiren del carro del PIB regional, así como la empresa, siendo menor la contribución de las administraciones públicas. Efecto arrastre ¿Cuáles son los sectores claves, ésos que, gracias a su actividad y aportación, están tirando de la economía regional? Los expertos de Loyola combinan el llamado efecto absorción –qué impacto tiene un incremento de la demanda en un determinado sector económico en los sectores que lo nutren– y el denominado efecto difusión –cómo los cambios de ese sector influyen en el resto de las ramas de la economía–. De tal mezcla, surge que la pieza central para Andalucía es el comercio y después las actividades profesionales y la empresa privada frente a la administración. Tras ellos, la construcción y la agricultura. Se constata, asimismo, que la industria manufacturera es el sector que mayor poder de arrastre ejerce sobre la economía regional, a tenor de la clasificación de los expertos de la Universidad Loyola.  

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