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Economía

Extremadura, Cajastur, CAM y Cantabria crean la tercera caja

El FMI pide que se acelere la consolidación del sector financiero

el 24 may 2010 / 17:38 h.

Caja Mediterráneo, Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura llegaron ayer a un acuerdo para crear el tercer grupo dentro de las cajas de ahorros y el quinto en el conjunto del sector financiero, con más de 135.000 millones en activos, una red de 2.300 oficinas y 14.000 empleados. Fuentes de CAM, con sede en Alicante, informaron de que los presidentes y directores generales de las entidades suscribieron el protocolo de intenciones y lo presentaron al Banco de España.

La integración, que deberá ser aprobada por los consejos de administración de cada entidad, se hará mediante un Sistema Institucional de Protección (SIP) o fusión fría. En una nota conjunta, las cuatro cajas explican que el SIP estará participado en un 40% por Caja Mediterráneo, en otro 40% por Grupo Cajastur, en un 11% por Caja Extremadura y en el 9% restante por Caja Cantabria. Una entidad andaluza, Caja Granada, estaba en un inicio en esta operación, aunque finalmente no ha entrado.

La nueva entidad tendrá un consejo de administración de 12 miembros presidida por Modesto Crespo, presidente de CAM, mientras que sus homólogos de Caja Extremadura (Víctor Bravo) y Caja Cantabria (Enrique Ambrosio) serán vicepresidentes primero y segundo, respectivamente, y el de Cajastur, Manuel Menéndez, será consejero delegado.

Si se concreta la operación, se creará el tercer grupo de cajas español, con un volumen de negocio en torno a los 177.000 millones y unos recursos propios computables de más de 10.000 millones. La red estará constituida por 2.300 oficinas y una plantilla de 14.000 empleados, con una cartera de participadas con un valor de 4.000 millones en el balance agregado.

Cada una de las cuatro cajas mantendrá su personalidad jurídica, su implantación regional de negocio minorista, así como sus órganos de gobierno y obra social independientes, aunque pondrán en común las políticas de riesgos, tesorería, calificación crediticia, control interno y requerimientos regulatorios. El objetivo del acuerdo es constituir un conjunto de entidades "con ambición de convertirse en uno de los principales grupos del sistema financiero español y fortalecer la solvencia de las entidades participantes, anticipándose a los futuros requerimientos de Basilea III".

La red comercial seguirá operando en cada territorio con la marca actual de cada entidad en su área natural.

Las entidades han apostado por la creación de un SIP para lograr las ventajas de una integración manteniendo la independencia de cada una de las cajas y la toma de decisiones a nivel local, tanto en el ámbito del negocio minorista como en la obra social.

Presión del FMI. Mientras, el Fondo Monetario Internacional (FMI) incide en la necesidad de acelerar la consolidación en el sector financiero español y llevar a cabo reformas en las cajas de ahorros que incluyan una reducción de la "influencia política", impulsar su capacidad para aumentar capital y ofrecerles "la oportunidad de convertirse en sociedades tenedoras de acciones". Estas reformas van dirigidas fundamentalmente a las cajas de ahorros sistemáticamente importantes como La Caixa y Caja Madrid, según informó ayer la web de El País.

En las conclusiones de la revisión del Artículo IV, el FMI señala que el marco legal de las cajas de ahorros "debe ser actualizado al nuevo contexto económico" e insiste en que esta reforma debe llevarse a cabo "lo más rápidamente posible". En esta línea, señala que el comportamiento financiero de las cajas es "altamente variado" y que, dada a situación económica, la actual estructura legal "no se adapta bien a las necesidades futuras de España".

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