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Ezequiel: "El míster nos repite todos los días que no hay nada hecho"

El extremo verdiblanco repasa lo que sufrió para asentarse en el primer equipo y reconoce su evolución como futbolista.

el 13 abr 2011 / 20:30 h.

Ezequiel posa en la ciudad deportiva tras el entrenamiento de ayer.
-El ascenso pinta bien tras la victoria en Chapín, ¿no?
-Sí, el partido era muy complicado y pudimos dar un golpe importante, pero no es definitivo, quedan muchos puntos y el Rayo y el Celta vienen fuertes. Depende de nosotros que lo que hemos conseguido sirva para algo o para nada, pero no tenemos nada hecho, hemos dado un paso importante pero todavía no estamos donde queremos, para eso hay que luchar mucho.

-Da la impresión de que muy mal lo tendría que hacer el Betis para no subir.
-Cosas peores se han visto. Para nada nos podemos confiar.

-¿Ascender con el Betis sería lo mejor de tu carrera?
-Sí, para cualquier jugador y para la afición es la alegría más grande que puede haber.

-¿Más importante incluso que ser subcampeón de Europa sub 19?
-En la selección disfruté muchísimo, pero prefiero un ascenso. Es ganar un título y subir a la mejor liga del mundo.

-¿Te sorprende la racha del Celta?
-No me gusta opinar de los rivales. Nosotros tuvimos una racha mala y ellos están como nosotros antes, pero hablar de eso no vale de nada. Dependemos de nosotros siempre que sigamos siendo humildes. Cuando mejor estábamos, después de ganar al Barça, pinchamos cinco partidos, así que está claro que si menosprecias a los rivales, pierdes. La calidad la tenemos, pero además hay que poner trabajo.

-¿El Betis es el mejor equipo de Segunda?
-Hombre, es mi equipo y para mí todos son los mejores jugadores que hay.

-Habrá alguno que te parezca mejor que el resto, ¿no?
-Hay muchos buenos: Rubén, Jorge, Emana... El mejor de la categoría, para mí, sigue siendo Emana, el otro día lo demostró. Se le critica y no se habla bien de él, pero siempre aporta.

-¿Y qué opinas de que la gente le silbe si no está bien?
-Hay que ponerse en el lugar de la afición del Betis, que sufre mucho cuando el equipo no va bien. Nosotros debemos dedicarnos sólo a jugar al fútbol. Hay días en que el rival está mejor que tú, pero la afición del Betis es muy grande y quiere mucho a su club.

-Tú, además, eras parte de ella hasta hace poco...
-Sí, y sé lo que siente. Hace poco que tengo el privilegio de estar en el primer equipo, pero el año pasado lo veía desde la grada y ahí ves cómo sufre la gente.

-Tú no pitarías al equipo la  temporada pasada, ¿no?
-(ríe) Yo nunca he pitado. Al revés, siempre animaba.

-¿Estás contento con tu papel en el equipo y los minutos que te da el entrenador?
-Debo estar contento, para mí es un privilegio jugar en el Betis y tener la confianza del míster. Lo único que quiero es seguir aprendiendo en el día a día.

-Qué importante ha sido Mel para ti, ¿verdad?
-Sí, me dio la oportunidad, como a muchos más futbolistas, y le estoy más que agradecido, aunque también estoy aquí gracias al trabajo que he hecho desde chico. Es duro apartarte de tus padres, pero el que algo quiere algo le cuesta. Ahora que han pasado los años, uno ve que el trabajo valió la pena.

-Aquí también pasaste por trances muy duros, como cuando el club te dijo hace un par de años que te fueses a Granada...
-No me estaban yendo bien las cosas por temas familiares, pero me sirvió de mucho irme, pasar allí un año y darme cuenta de que el fútbol era mi vida y que si no me centraba era difícil que tuviese una carrera.

-Y qué decir de tu agente, Antonio Barrera.
-Me conoce desde los 11 años y siempre ha sido un gran apoyo para mí. Aquí fue como un padre para mí, lo que me hacía falta me lo daba.

-Tu juego también ha madurado. Si ves tus primeros partidos en el Betis, ¿te reconoces?
-Antes era muy distinto, quería demostrar muchas cosas en poco tiempo y no hacía lo que necesitaba el equipo. Ahora intento ayudar lo máximo y oír a los compañeros. Una de las cosas que he aprendido en el fútbol profesional, por ejemplo de hombres como Belenguer o Emana, es que cada partido requiere una cosa. El de Xerez no estaba para irse de los defensas sino para aguantar. Y así voy aprendiendo, pero me queda mucho.

-Dicen que también eres ya importante en el vestuario...
-Yo soy muy alegre, y si hay buen rollo todo irá mejor, pero no soy yo solo. Eso sí, a la hora del trabajo nos ponemos serios y no hay lugar para las bromas.

-¿Contra quién estás deseando jugar en Primera?
-Yo quiero jugar todos los partidos, en Primera, en Segunda y en Tercera, pero ahora sólo podemos pensar en el Cartagena. No pensaremos en Primera hasta que estemos ahí. Y para eso hay que sufrir mucho todavía.

-Está claro que ese mensaje lo tenéis grabado a fuego...
-El míster nos repite a diario que no hay nada hecho y nosotros ya lo sabemos, sobre todo después de la racha negativa. No hay que tener excesos de confianza, a la mínima pierdes dos partidos y ya estás otra vez en el barro.

-Por cierto, ¿estarías dispuesto a ayudar al filial a salvarse?
-Mi trabajo es el fútbol y si el club lo cree conveniente, yo estoy dispuesto, aunque mi objetivo es ir a la selección [la sub 20 tiene Mundial en verano]. Pero para eso hay que ganar al Cartagena y hacerlo bien en tu club.

-Si vas al Mundial, serán dos veranos seguidos sin descansar.
-Ojalá todo en la vida fuese igual de bonito que no descansar por ir a la selección. ¡Si eso es una alegría! Además, la carrera de un futbolista es muy corta y ya habrá tiempo de descansar.

-Por cierto, el miércoles jugáis contra Italia. No te recuerdo cómo se fueron a por ti en el Europeo después de marcar aquel penalti de ‘ezequinha'...
-(ríe) Es verdad que me querían matar... Pero eso está olvidado. Yo estoy preparado para todo tipo de partidos, aunque no sé si va el mismo portero. Si va, intentaré marcarle pero de otra manera para que no se enfade.

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