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Economía

Las cooperativas agrarias crecen un 3,5% en medio de un cambio de reglas

Faeca deja de llamarse así y pasa a denominarse Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, en sintonía con el paso dado a nivel estatal.

el 01 jul 2014 / 19:03 h.

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Imagen faeca copiar Las cooperativas agrarias andaluzas agrupadas en Faeca celebraron ayer su asamblea anual en la que constaron el buen estado de salud del sector, que se anotó un crecimiento de la facturación de un 3,5 por ciento, hasta contabilizar 4.576,4 millones de euros (solo las de primer grado), pero también sirvió para poner de manifiesto las discrepancias que existen en torno al real decreto que, aprobado el pasado viernes en Consejo de Ministros, abunda en las nuevas reglas de juego que marca la ley de integración cooperativa. Con ese telón de fondo, que establece los requisitos que las cooperativas deberán cumplir para ser consideradas entidades asociativas prioritarias y que no ha sentado de igual manera en función del sector en el que operen los productores, representa –a falta de la publicación del reglamento– un «reto» que requiere que todas las cooperativas «rememos en una misma dirección, a pesar de que pueda surgir alguna tensión o discrepancia», reseñó el presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de España, Ángel Villafranca, presidente además de Baco, la cooperativa de vinos manchega que ultima su integración en Dcoop (antigua Hojiblanca). Así, puso su experiencia de ejemplo y señaló que para que fructificase «no hemos tenido prejuicios» y solo se ha pensado en el cliente, en la calidad y en el poder de negociación de los precios, dijo. Por ello, animó a los presentes a olvidar esas «fronteras mentales» y a seguir avanzando en procesos de fusión para ganar tamaño. En el transcurso de la asamblea se escucharon voces, sobre todo, de agricultores del olivar, porque han visto cómo el Ministerio hace una diferenciación entre el aceite de oliva y la aceituna de mesa frente a su planteamiento de que, independientemente del uso que se le dé al fruto en una campaña, tuviera una única consideración. Esos productores se quejaron, además, de que la nueva legislación es «un traje hecho a medida» de algunas cooperativas, mientras que supone un importante perjuicio para otras, además de mostrar el desacuerdo con la imposición de que haya un porcentaje obligatorio de facturación que proceda de otras comunidades autónomas. Otras voces lamentaron que no se haya tenido en cuenta, ni siquiera escuchado, la opinión de algunos sectores. Desde la patronal se trató de tranquilizar reseñando la posibilidad de que el reglamento se someta a revisión al año de su entrada en vigor «en vistas de lo que pase este año», una consideración que no convenció a los críticos. Balance de 2013. La de ayer fue la última asamblea que la Federación Andaluza de Empresas Cooperativas Agrarias (Faeca) celebra bajo esa denominación, puesto que se aprobó el cambio por el que pasará a responder como Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía «para adaptarse a la propuesta integradora y moderna de la organización matriz nacional, Cooperativas Agro-Alimentarias de España». Las cooperativas andaluzas cerraron el año pasado con un volumen de facturación de 4.576,4 millones de euros, lo que representa un incremento del 3,5 por ciento respecto al comportamiento del año anterior. No obstante, en esta memoria se introduce un cambio a tener en cuenta para datos futuros, y es que se suma el negocio de las cooperativas de segundo grado, que hasta ahora no se computaba al margen del de las entidades de primer grado. Así, sumando ambas categorías, las ventas del sector cooperativo rozaron los 6.000 millones (en concreto, 5.956,3 millones de euros), fruto de la actividad de 667 cooperativas –frente a las 665 contabilizadas en 2012– que aglutinaban a un total de 269.525 socios (269.212 un año antes), según la memoria anual de Faeca. En el caso de la provincia de Sevilla, repitieron el mismo número de entidades que el ejercicio anterior –95–, que sumaron una facturación de 558,43 millones de euros (contando solo las de primer grado para poder comparar con 2012), lo que arroja un leve avance del 0,86 por ciento. A esta cifra se le agregan los 231,41 millones de euros de ventas atribuidas a las entidades de segundo grado de la provincia. Jerónimo Molina, presidente de las cooperativas agrarias, consideró 2013 como un año «sin grandes sobresaltos», con buenas producciones en cereales y vino, aceptable campaña comercial en frutas y hortalizas, recuperación de precios en aceite de oliva y remontada en la mayoría de sectores ganaderos, y mencionó la aprobación de la PAC 2014-20 que, valoró, no ha sido tan dañina como se esperaba en un primer momento. Sobre la ley clave que regirá el sector, la de integración, destacó que «las administraciones han definido ya el marco de actuación» y diseñado las herramientas y que ahora es el momento de que sean las cooperativas las que «hagamos nuestro trabajo». Y los retos son... ...Cuatro. Primero, necesidad de mayor integración porque sigue siendo un sector muy atomizado. Segundo, la calidad como pilar fundamental –seguir mejorando en ella, se entiende–. Tercero, trabajar en la innovación, no solo en el campo, sino sobre todo en la transformación y comercialización. Y cuarto, aunque ya se están dando importantes pasos, aún queda mucho margen para la exportación y las ventas en los mercados exteriores. Así lo reseñó la consejera andaluza de Agricultura, Elena Víboras, que clausuró la asamblea anual de Faeca en el sevillano hotel Ayre. «De las 20 cooperativas más exportadoras –dijo– doce son andaluzas», mientras que en el campo de la innovación existe gran margen como en «nuevos formatos para adaptarse al cliente actual, nuevos canales de venta o de estrategias de marketing», además de formación continua para sus representantes. Medidas encaminadas a ese fin serán prioritarias en los incentivos de la Junta.

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