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Falangistas en contra de la Ley de la memoria histórica

Medio millar de personas se concentraron en la Plaza de Oriente de Madrid para rendir homenaje a Francisco Franco y Primo de Rivera, donde expresaron "repulsa" por la Ley de memoria histórica.

el 14 sep 2009 / 20:21 h.

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Medio millar de personas se concentraron en la Plaza de Oriente de Madrid para recordar y rendir homenaje a Francisco Franco y al fundador de la Falange, José Antonio Primo de Rivera, en un acto en el que expresaron además su "indignación y repulsa" por la Ley de memoria histórica.

Convocados por la Confederación Nacional de Combatientes, los asistentes gritaron a favor de Franco y Primo de Rivera, en contra del Rey y del presidente del Gobierno, y corearon en varias ocasiones "Carrillo, asesino".

Durante la concentración ondearon decenas de banderas preconstitucionales y numerosas personas vestían camisas azules, portaban brazaletes con los colores de la bandera y boinas rojas.

El acto transcurrió sin incidentes y durante el mismo intervinieron, entre otros, el fundador de Fuerza Nueva, Blas Piñar, su nieto Miguel Menéndez Piñar y el falangista Emilio Mariat, quienes denunciaron que se pretendan ilegalizar estos actos y a las formaciones políticas que los apoyan.

Blas Piñar confió en que éste no sea el último año en que las autoridades "del régimen" permiten la celebración un de un acto de fidelidad "a un hombre, caudillo victorioso de una cruzada contra el comunismo" y mantuvo que Franco sacó a España de la miseria.

Lamentó que en la actualidad se pueda "blasfemar, legislar contra natura, quemar banderas y pedir la fragmentación de España", y dijo que homenajear a Franco o a Primo de Rivera no debe convertirse en un acto triste o nostálgico sino ser "un acicate para el futuro".

Su nieto Miguel Menéndez Piñar reivindicó "la verdadera memoria histórica", criticó a la "izquierda revanchista" y denunció también la complicidad del PP.

Como su abuelo, Menéndez Piñar se refirió a la Guerra Civil española como una "guerra de liberación" y una "cruzada", y advirtió contra los intentos de alterar, reformar o modificar el Valle de los Caídos; "Si así fuera encontrarían un puñado de hombres arengados por la consigna eterna: ¡Religión y Patria, o muerte!", dijo.

Arremetió también contra el Rey, a quien se refirió como "el usurpador real, y concluyó su discurso haciendo un llamamiento a los asistentes: "sonará de nuevo el clarín de llamada y convocatoria, y nos alzaremos por la fe y por la patria".

El acto fue bendecido por un sacerdote polaco, presentado como el "padre Francisco", quien invitó a los convocados a rezar varias oraciones y que tras elogiar la figura de Franco y de José Antonio, por quienes expresó su respeto y admiración", arremetió contra el "Zapatero polaco", del que dijo que es "un masón de tercera que se romperá los dientes intentado triturar la Polonia católica".

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