Local

Feliz solsticio de invierno, camaradas

La minoría comunista que cogobierna la ciudad ha desplegado un alumbrado navideño inspirado en el de 2006 y basado en dos principios: que no sea alumbrado ni sea navideño.

el 14 sep 2009 / 21:25 h.

TAGS:

La minoría comunista que cogobierna la ciudad ha desplegado un alumbrado navideño inspirado en el de 2006 y basado en dos principios: que no sea alumbrado ni sea navideño. Una paradoja ecológica y atea que va a costar 750.000 euros.

Para lograr la primera hazaña, con hache mismo, han sustituido las refulgentes y gastosas bombillas por unos diodos llamados leds que son a la luz como el jamón a las patatas al jamón, amén de erradicar las luminarias de 16 calles del Centro y llevárselas a ciertos barrios y suburbios que no las tenían, como San Jerónimo (cuando terminen de instalarlas).

En cuanto a la desacralización, ésta fue anunciada por el teniente de alcalde Rodrigo Torrijos (el señor de la pipa), al referirse a la fiesta en ciernes no como Navidad, sino como solsticio de invierno. No dijo si se ha disparado acaso el porcentaje de elfos y otras nacionalidades procedentes de la Tierra Media dentro del colectivo de inmigrantes.

Pero los paisanos también fuman en pipa. "¡Para qué voy a dar mi opinión, si no la van a poner! ¡Pero bueno, lo voy a decir! ¡El alcalde y el teniente de alcalde son unos...!". Tiene razón Luis León, encargado de Dado 2, la tienda de belenes de José Gestoso: el insulto no se va a reproducir; aunque su populosa calle se haya quedado este año sin lucecitas, las respectivas madres del alcalde y de su aliado no tienen culpa alguna.

Dicho sea para que el lector perciba que el grado de enfado del respetable ha pasado a Defcom-3 sin necesidad. "Lo del sosticio es tremendo. Vamos, que llevamos aquí ocho siglos de cristianismo y no nos respeta nadie, pero nosotros sí tenemos que respetar el burka y todo lo que venga de fuera", dice el comerciante, que también tiene una o dos palabras que agregar sobre el recorte de calles presuntamente iluminadas por la municipalidad: "El criterio es cargarse el Centro; dejarlo para el mochilero, el de la litrona, el pedigüeño y el borracho".

¿Seguro que es mejor tener luces que carecer de ellas? Mila Moreno, joven farmacéutica, habla desde la larga y mullida cola del belén de Cajasol: "Yo nunca había visto un alumbrado tan mezquino." Al diccionario. Mezquino: 1. Que escatima excesivamente el gasto; 2. Pequeño, diminuto; 3. Pobre, necesitado, falto de lo necesario. Al final resulta que lo que dice esta muchacha no es un insulto, sino un diagnóstico. A decir verdad, las calles iluminadas pueden parecer más tristes que las otras: véase Asunción. Véase Cuna. Véanse Virgen de Luján y San Jacinto. Porque baratas son, desde luego: ésas que se ven desde allí, las de Laraña, demuestran que se puede fabricar un adorno de solsticio con sólo tres copos de nieve y el electrocardiograma de un moribundo.

"Pues a mí me gustan más las del Centro que las nuestras", afirma la excepción que confirma la regla, llamada Mari Luz Sánchez y dedicada a su tiendecita, El Taller de las Cocinas, en la calle Feria. Lo de Feria es un decir, porque sólo le han puesto bombillas a media calle. "La nuestra la veo yo más pobre", dice. Eso es porque no se ha asomado a la Avenida de la Constitución, donde la única iluminación navideña que se podría ver, con suerte, sería el inexistente chisporroteo del trole. Al lado, la Plaza Nueva presenta en sus embocaduras otras tantas guirnaldas de las que penden unas cajas idénticas a las de cierto concurso televisivo, sólo que la sintonía aquí sería otra: Fiesta, fiesta, dubidú, si quieres luces allá tú.

Una ristra como la descrita abre la vista a Tetuán: de noche, zarza ardiente que cobra realismo con el humo de los castañeros; de día, alambradas de contención que hacen afluir a la mente ese bello villancico que comienza con la frase ¡A las barricadas! Fronda tupida en Tetuán, enanas rojas en Sierpes, estrellas de la US Navy en Cuna y, en el Prado, cinco banderolitas hambrientas de luz. Desde el puente del Centenario se ve Sevilla a oscuras, como debió de estarlo el pesebre. Ni con República Argentina han tenido el detalle de darle siquiera unas lucecitas en contraprestación por el sinvivir de las obras. Claro que eso sería tener sentimientos navideños; a saber cuáles son los sentimientos del solsticio.

  • 1