Cultura

Fernando Iwasaki: «El cuento es el gran laboratorio de la literatura»

Japonés de estirpe, peruano de nacimiento y sevillano por convicción y usucapión, Fernando Iwasaki (Lima, 1961) vuelve a ser novedad en las librerías con un descacharrante volumen de relatos, España, aparta de mí estos premios, que acaba de ver la luz en el sello Páginas de Espuma. Ayer fue presentado en la Casa del Libro.

el 16 sep 2009 / 08:20 h.

Japonés de estirpe, peruano de nacimiento y sevillano por convicción y usucapión, Fernando Iwasaki (Lima, 1961) vuelve a ser novedad en las librerías con un descacharrante volumen de relatos, España, aparta de mí estos premios, que acaba de ver la luz en el sello Páginas de Espuma. Ayer fue presentado en la Casa del Libro.

Lo de Iwasaki es un más difícil todavía. ¿Que el género del relato corto es minoritario en España? Pues a por él. ¿Que el humor tiene muy baja consideración? Nada, a hacer humor. "Para mí, los cuentos en general son el laboratorio de la literatura, no el encargo del verano. Ya en mi libro Ajuar funerario hice algo parecido con los microrrelatos y el género de terror. Ahora me propuse seguir en esa línea, insisto, tomando al relato como exigencia y laboratorio. No es que sea muy lúcido por mi parte, es lo que he aprendido de Cortázar, de Borges", explica el propio autor.

El libro está compuesto por una serie de relatos, ganadores imaginarios de los más rocambolescos premios literarios -en los que siempre figura como jurado el también escritor Hipólito G. Navarro-, todos ellos protagonizados por japoneses, y que vienen a ser la misma historia con sensibles variaciones. Se trata, según Iwasaki, de un gran "ejercicio de estilo" que asume el riesgo "de que parezca una cantinela, un sonsonete, aunque también puede ser un poco provocador e irreverente".

Pero España, aparta de mí estos premios es también un guiño y un manual práctico del concursero latinoamericano, ese piel roja que, decía Roberto Bolaño, suspira por un premio-bisonte de los cientos que se convocan periódicamente en España. "Me parece muy legítimo que usen todos los medios en la red para escribir con verosimilitud sobre cualquier lugar o aspecto de la vida española, del mismo modo que los cronistas de Indias escribieron sobre América sin estar allí", afirma el escritor. "Hay quien busca una recompensa a sus sueños literarios, quien cree sinceramente que estos premios te catapultan a algún sitio, pero el piel roja sale a cazar por razones alimenticias".

Con una espectacular portada de Fernando Vicente (un montón de ninjas saliendo de un toro de Osborne como si fuera un Caballo de Troya) y una no menos llamativa foto de solapa de Daniel Mordzinski en la que se ve a Iwasaki sentado en la posición del loto, España, aparta de mí estos premios es un libro escrito, según su autor, para una sola de las dos Españas: la que sabe reírse de sí misma. "En general hay dos Españas para casi todo, en el fútbol, en la política, en la religión, y también en el humor: está la España que lo tiene y la que no, la que lo condena y lo celebra, la que se ríe de sí misma y la que prefiere reírse del otro. Pero bueno, también hubo dos Alemanias y hay dos Coreas, no es algo exclusivo de este país".

Fernando Iwasaki, que no publicaba ficción desde su novela Neguijón (2005), dice tener desde hace mucho 40 páginas de una novela que no ha tenido la oportunidad de continuar, y adelanta que hay en sus cajones "un divertimento futbolístico que quiero recuperar", aunque también le gustaría desarrollar una tesis sobre la extraterritorialidad, "poner en entredicho las identidades nacionales y culturales a través de la literatura", apostilla.

Páginas de Espuma: diez años viviendo del cuento

A finales de este mes, cumplirá diez años la editorial Páginas de Espuma, cuyo catálogo está fundamentalmente compuesto por libros de relatos, y que acaba de completar una excelente temporada con títulos como los Cuentos completos de Edgar Allan Poe o los últimos de Hipólito G. Navarro, Espido Freire, Ignacio Padilla o Javier Sáez de Ibarra, entre otros.

El principal artífice de esta gesta, Juan Casamayor, estuvo ayer en Sevilla arropando el lanzamiento de Fernando Iwasaki, y mostró su satisfacción por esta efeméride. "Cuando empezamos, nunca nos hubiéramos imaginado que tendríamos el proyecto tan consolidado diez años después", explica. "Partíamos de la idea asumida de que el cuento no vende, pero hemos llegado a vivir del cuento".

¿Por qué Páginas de Espuma ha salido adelante, mientras que los grandes grupos apuestan tan tímidamente -o directamente no lo hacen- por las formas breves de la literatura? "Supongo que hay gente preparada que propone, pero son otros los que disponen", responde Casamayor. "En cierta medida, entiendo que una gran editorial no arriesgue por el cuento, porque el mercado está hecho para que sea la novela la que venda. Todos los mecanismos, las formas de dirigirse al lector, todo está pensado para la novela. Pero eso de que el cuento no era comercialmente viable, hemos demostrado que no era cierto, nosotros y otras editoriales, como Menoscuarto", agrega.

Por el momento, Páginas de Espuma parece tener mecha para rato, y entre sus próximos lanzamientos figuran los imponentes diarios completos de Dostoievski, los nuevos libros de Care Santos y Ángel Olgoso, y una curiosa antología: una serie de relatos protagonizados por The Beatles en la que participará la mayoría de los autores habituales de la editorial.

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