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Fernando Rodríguez Villalobos: 'Si no existiera la Diputación habría que inventarse otra figura'

El presidente de la Diputación de Sevilla subraya que la Diputación tiene que adaptar sus estructuras a la ley para mejorar su función básica, que es la prestación de servicios a los municipios menores de 20.000 habitantes.

el 25 jun 2011 / 20:12 h.

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El presidente de la Diputación, Fernando Rodríguez Villalobos, reflexiona sobre el futuro de las instituciones provinciales.
Fernando Rodríguez Villalobos renueva como presidente de la Diputación este próximo martes en un pleno muy distinto a los últimos. El PSOE llega con menos fuerza tras el batacazo del 22-M, los presupuestos han enflaquecido por la crisis, las heridas con IU tras las negociaciones de los pactos siguen muy abiertas y encima sale Felipe González y dice que habría que plantearse eliminar las Diputaciones provinciales.


-En vista de lo que ha dicho el expresidente del Gobierno, parece que está de moda preguntarse para qué sirven las diputaciones. Usted es presidente de una de ellas. Diga para qué sirve.
-Pues para lo que dice la ley andaluza que la rige, para la prestación de servicios a los ayuntamientos, fundamentalmente a los que tienen poblaciones menores a 20.000 habitantes, que son los que se considera que por sí solos no son capaces de prestar esos servicios. Si no existiera la Diputación, pues habría que inventarse otra figura. Yo estoy dispuesto a afrontar este debate, pero me extraña a mí que el déficit sanitario, como se dice, se pueda ajustar eliminando las diputaciones. La primera pregunta que me hago es que dónde irán a parar las personas que viven de las diputaciones. En Sevilla son cerca de 2.000 personas. ¿Las absorberán las comunidades autónomas? Habría que preguntárselo. Y también habría que preguntarse si las comunidades prestarán los servicios periféricos que nosotros atendemos, pues si es así, tendrían que crear unas estructuras que sustituirían a las que tenemos aquí.

-Si este debate existe es porque hay que reconocer que la Diputación no se vende bien, sobre todo en las capitales.
-Yo creo que hay una parte en esa falta que es política. Hay alcaldes de IU o del PP que hacen una valoración de la Diputación que es peor que la que hacen los alcaldes socialistas. Y eso es porque se atribuyen los avances que logran con dinero de la Diputación mientras que los del PSOE reconocen quién pone el dinero o ha hecho el proyecto. En la capital, por otra parte, la Diputación pasa desapercibida, pero porque aquí no pintamos nada. Bueno, sí, pintamos para resolver algunos marrones como el Estadio Olímpico o la ampliación de Fibes, que estamos ahí pagando porque creo que la política de mis antecesores a día de hoy ya no es acertada porque contradice el papel que tiene que jugar esta casa, que tiene que ser estar con sus pueblos. ¿Nosotros qué pintamos por ejemplo en Cartuja, si sólo damos dinero a cambio de nada?

-¿Se saldrá la Diputación de alguno de estos organismos?
-Me encantaría salirme, pero no me dejan, pero no porque seamos nadie, sino porque damos dinero.

-El vicepresidente Chaves hablaba de fusionar ayuntamientos. ¿Qué le parece la idea?
-Pues que no sé a qué se refiere con lo de las fusiones. Cómo se hace una fusión del ayuntamiento de El Castillo de las Guardas con el de El Ronquillo o el de El Madroño. Al final lo que querrán decir es que tendremos que mancomunar servicios que ya están operando.

-Se podría compartir algún elemento más de la Administración Local, por ejemplo los secretarios.
-Es raro que haya algún ayuntamiento sin secretario municipal. Y si no lo tienen, lo reivindican aquí. La nueva ley, por cierto, nos obliga a prestar una asistencia técnica municipal y una de ellas es la figura de los secretarios bis, que irán a los ayuntamientos a asesorar.

-Lo cierto es que parecen sobrar tantos ayuntamientos.
-Es cierto que desde hace un tiempo se nos viene avisando de que la proliferación de segregaciones municipales no es buena y por eso se les ponían pegas a quienes querían segregar sus pueblos. De eso a reducir y a asociar, pues la verdad es que no sé cómo se pueden fusionar por ejemplo Lora de Estepa con La Roda.

-Debe admitir que la Diputación no tiene buena imagen. Muchos hablan de ella como el típico cementerio de elefantes.
-Es la imagen que ha trasladado la derecha de las diputaciones, pero ya verán como ahora no la trasladan. En política hay que ser coherente desde el principio. Esto es como lo de ser austero, eso hay que serlo siempre. ¿Por qué me voy a creer a los que están ahora hablando todo el día de austeridad? Eso hay que demostrarlo.

-Al PP le funcionan golpes de efecto como los de Cospedal en Castilla-La Mancha, que está haciendo anuncios de recortes.
-Seis millones de euros es lo que dice la señora Cospedal que se va a ahorrar. Y se queda tan pancha. Eso en una comunidad no es nada. ¿Nosotros qué vamos a seguir haciendo? Pues lo que hacemos desde 2008: reducir gastos.

-Estamos hablando del PP. El hecho de que tenga más fuerza en órganos supramunicipales como Emasesa, los consorcios del transporte o la vivienda, ¿aventura confrontaciones?
-No tiene que haberla a no ser que defendamos modelos distintos. Si por ejemplo se quiere privatizar el agua, pues yo me voy a oponer.

-¿Lo temen?
-Bueno, yo lo que me temo es lo que ha pasado en Huelva. Si ese es el modelo por el que se va a optar, pues lógicamente nos opondremos, porque somos defensores claros de lo público y hemos demostrado que lo público funciona. Lo hemos hecho en Emasesa, en Aljarafesa... ¿Por qué cambiar? Lo pueden querer cambiar si le ofrecen a Zoido 700 millones.

-¿Puede pasar eso?
-Yo no tengo datos que me apunten a nada de esto, pero si pasa, nos tendrán enfrente. A nosotros y también a otros partidos.

-La situación financiera de los ayuntamientos es malísima. ¿Qué vuelta de tuerca se puede dar para ayudarles?
-Tenemos que adaptar nuestras estructuras a lo que la ley nos está demandando. Y a partir de ahora habrá que planificar en un documento lo que cada ayuntamiento le pide a la Diputación para los cuatro años de mandato. Dicho esto, nosotros tenemos la obligación de prestar unos servicios básicos a la carta a los ayuntamientos que no podemos saltarnos a la torera. Hasta ahora hemos desarrollado también otras competencias y se ha visto a ayuntamientos haciendo promociones de viviendas públicas y construyendo instalaciones que competen a la Junta o al ministerio de turno, pero ya no hay dinero para todo. En época de vacas gordas no había problema porque había dinero, pero ahora esto ha empezado a perder aceite y tenemos unos ayuntamientos con unos problemas financieros que vamos a ver cómo salimos adelante.

-¿Teme que algún ayuntamiento se declare en quiebra? Algunos están al límite.
-Yo no sé si en quiebra, pero hay un ramillete que está en una situación muy preocupante, porque los recursos que tienen previstos para todo el ejercicio presupuestario lo tienen liquidado. Si estamos hablando de esto y estamos a mitad del año, pues hay que preguntarse que qué va a pasar los meses siguientes. Y lo peor es que no le veo a esto la punta.

-¿Y qué escenario podemos encontrar en otoño? ¿Y si hay algún ayuntamiento qué les dice que ya no tiene ni para pagar las nóminas? ¿Quién se hace cargo?
-Pues está claro que el responsable es el gobierno local, que no puede mirar para otro lado. Ya no se puede decir que venga otro y que me lo arregle, pero tendrán que ser las autoridades supramunicipales las que pongan las soluciones estructurales de cara al futuro. En Andalucía nos hemos dotado de leyes locales para ello, pero ahora hay que dotarlas de contenido, y eso es lo que me parece que aún no está claro para los dirigentes nacionales y autonómicos. ¿Se creen el papel de los ayuntamientos los que de verdad tienen el poder económico presupuestario? Esa es la pregunta que está en el aire, pues si no fijamos las competencias y disponemos del dinero para que se ejerzan, pues al final...

-Al final llegamos al problema clave del reparto de la tarta presupuestaria, en el que los ayuntamientos se llevan una parte muy pequeña. ¿Necesitan presionar aún más los municipios?
-Frente municipal ya existe, y me consta que se está trabajando porque las leyes que hemos logrado han sido negociadas con la FAMP, pero los problemas financieros de los ayuntamientos no se están resolviendo hasta hoy con la aplicación de las leyes. Y el problema es que como no le demos oxígeno al enfermo, se te va a morir, por lo que habrá que establecer medidas coyunturales para que al final no se te muera.

-¿Qué es lo que más urge?
-Poder pagar lo básico: las nóminas de los trabajadores y las obligaciones que tenemos con la Seguridad Social.

-A algunos se les ha venido el mundo encima con esas estructuras descomunales que tenían.
-Se habían creado al calor del boom inmobiliario y al final se han dado cuenta de que había que desinflarlas. Y lo han hecho con mucho sacrificio, como por ejemplo en Palomares o en Valencina de la Concepción, adaptando las estructuras a sus presupuestos.

-El problema es que no hay dinero, pero tampoco en las otras administraciones. ¿Cómo se cuadra ese círculo?
-No solamente no hay dinero en esa otra parte, sino que tampoco tenemos ya capacidad de endeudamiento y no podemos ir a operaciones de préstamo.

-¿Tienen que asumir algunos vecinos que van a vivir peor?
-No, porque es muy difícil bajar ya la calidad de vida de nuestros ciudadanos. Es complicado subir peldaños de bienestar, pero luego es muy difícil bajarlos. ¿Se puede bajar la calidad de nuestra sanidad? ¿De la enseñanza? ¿De la aplicación de la Ley de Dependencia? El hecho de ajustarnos el cinturón no debe de mermar la conquista histórica que hemos hecho en los últimos años con el Estado del Bienestar. Hay quien apunta al copago, a que la educación no se puede mantener a estos niveles, a que la sanidad hace aguas, pero nadie se atreve a ponerle ninguna cortapisa a estos derechos. Lo que debemos hacer es priorizar. Y si algunos dicen que priorizar es quitar las diputaciones pues bueno, vamos a estudiarlo, pero no entiendo que si se quitan se vaya a ajustar el déficit sanitario.

-Cambiemos de asunto. Se le ha visto a usted especialmente irritado por el resultado de las negociaciones que han mantenido con IU para la constitución de los ayuntameintos. ¿Ha respirado por la herida de la Sierra Sur?
-Más que irritado, estoy decepcionado. Soy una persona que he vivido una época y una enseñanza política en la que por muy mal que te lleves con la izquierda, siempre será más coherente y beneficioso para la izquierda en general pactar entre sí que con la derecha. Eso me lo enseñó hace 40 años el cura de mi pueblo. ¿Qué ha ocurrido con los pactos? Pues que los polos extremos de unos y otros se han unido. Yo he hecho encuestas poselectorales. La mayoría cree que deberían haber gobernado las listas más votadas y los moderados de derechas y de izquierdas no ven bien estos pactos. No ha habido pactos programáticos para llegar a esos acuerdos, por lo que entiendo que se trata de intereses ocultos. Se han tirado los programas electorales a la papelera.

-Han perdido en cualquier caso muchas alcaldías. Se puede entender que no se quieran flagelar, pero se echa de menos algo más de autocrítica. Igual es porque creen que sólo debe hacerse en el ámbito interno.
-A mí no me van a escuchar una crítica visceral de nuestros fallos o de lo que no hemos sido capaces de trasladar a la sociedad. Creo que así le hago un mal a mi organización y a los simpatizantes de nuestro partido. En algo hemos tenido que fallar, y ésa es mi autocrítica, pero en un partido serio como es el PSOE, con 132 años de historia, esas críticas las estamos haciendo en el seno de la organización, en la ejecutiva del partido, en los comités provinciales y en las asambleas de los pueblos. Estamos poniendo terapias en lo que hemos hecho mal, pensando además que tenemos unas elecciones dentro de unos meses.

-Ya no es descartable un vuelco electoral en Andalucía.
-Lo veo difícil, pero espero que dé tiempo suficiente a que se visualicen algunas de las mentiras del PP. Me interesa saber cuáles son sus políticas de austeridad y sus políticas de empleo y que la gente vea cuál es de verdad el contenido de lo que les ofrece el PP.

-Pero aparte de esto, con la crisis tan tremenda que hay es muy difícil pensar en remontadas.
-La crisis ha hecho mucha me-lla. Espero que se pueda demostrar que la crisis no tiene siglas políticas ni colores, y que al que le ha tocado poner medidas impopulares por encima de los intereses partidarios ha sido al PSOE. Estas medidas las tienen que aplicar quienes están en el Gobierno, y nos ha tocado. Posiblemente se podían haber afrontado las municipales con menos medidas impopulares, pero Zapatero ha hecho una política de responsabilidad y de coherencia. Espero que algún día se le valore, pero ahora no puede ser porque hay una losa de casi cinco millones de parados. Es complicado remontar, pero tenemos que afrontar con esperanza e ilusión estas citas para explicarle a la gente que a pesar de los pesares había que tomar estas medidas.

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