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Fichar en invierno, una apuesta de dos caras para el Sevilla

Futbolistas tan dispares como Daniel Alves o Magallanes llegaron a mitad de temporada al club de Nervión, que espera cerrar los refuerzos de Giovani y a José Antonio Reyes.

el 26 dic 2011 / 19:17 h.

Como cada año, el mercado invernal da a los clubes la posibilidad de mejorar sus plantillas, configuradas tan sólo unos meses atrás. Una forma, en definitiva, de enmendar la plana para aquellos clubes que, por un motivo u otro, no han logrado diseñar un plantel acorde a las expectativas, tanto propias como de los aficionados. El margen de maniobra, sin embargo, se ha visto reducido estos los últimos años. La crisis económica está teniendo una incidencia directa en las operaciones. Por ejemplo, en España los clubes son ahora muchos más partidarios de acordar cesiones que de pagar traspasos. A casi nadie le sobra el dinero.

En el caso del Sevilla, desde que Monchi es el máximo responsable de la dirección deportiva lo normal hasta ahora ha sido fichar, una decisión que a veces fue exitosa y otras no tanto. En algunos casos, el club hizo apuestas por futbolistas jóvenes cuya progresión invitaba a creer en ellos. El caso más significativo fue el de Daniel Alves, un desconocido que hoy en día brilla junto a los más grandes y es una estrella a nivel mundial. En otros casos, sin embargo, las apuestas no eran tales sino que llegaron jugadores más o menos conocidos, con una trayectoria detrás. Escudé, procedente del Ajax, fue uno ellos, aunque también se invirtió en jugadores que terminaron decepcionando.Rubén Vega fue el primer refuerzo invernal de la era Monchi. Llegó en la temporada 2000/01 procedente de la Real Sociedad, con el Sevilla en Segunda. El centrocampista, que hace unos meses volvió a Nervión como jugador de la Ponferradina, no cuajó. Sólo disputó tres partidos de Liga y el club decidió no ejecutar la opción de compra que tenía sobre él.

Sí dio un buen rendimiento el refuerzo que llegó en la temporada 2001/02, ya con el Sevilla en Primera y dispuesto a asentarse en la categoría. Esta vez, el elegido fue un internacional mexicano: Gerardo Torrado. Para ello hubo que negociar con el Poli Ejido, club en cuyas filas militaba el mediocentro a la espera de resolver su litigio con el Pumas, su club de origen. Éste había recurrido a la FIFA y la operación no era fácil. Al final, el Sevilla se salió con la suya y logró hacerse con un jugador que echó una valiosa mano a la hora de asentar al equipo en Primera. Sin duda, uno de los fichajes más importantes de los últimos tiempos lo hizo el Sevilla en el invierno de la temporada 2002/03: Daniel Alves.
La entidad nervionense pagó por él unos 500.000 euros al Esporte Clube Bahía, donde el lateral había debutado como profesional un año antes. Una operación modélica no sólo dentro de la historia del Sevilla sino incluso más allá. Fue entonces cuando se puso al staff de Monchi como ejemplo de buen hacer. Las estructuras del Sevilla funcionaban. Aunque no siempre le cayeron alabanzas. Esa misma temporada llegó Nikos Machlas, delantero heleno cedido por el Ajax que pasó con más pena que gloria. Hizo dos goles en 14 partidos de Liga y se marchó tal como vino, sin mucho ruido.

Tampoco triunfó el que a la postre sería uno de los jugadores más cuestionados de la campaña 2003/04: Federico Magallanes. El mediapunta uruguayo, apadrinado por el magnate Paco Casal, estaba sin equipo. Había jugado incluso en el Real Madrid, donde no encontró sitio, y la apuesta del club era una incógnita en el fondo. Luego se demostró que no era un jugador para ayudar a crecer al equipo.

Sí lo ha sido, en cambio, el siguiente en llegar: Adriano. El brasileño, que costó 2,5 millones, también firmó siendo un desconocido para el gran público, aunque no tardó en demostrar por qué hoy en día juega en el Barcelona. Adriano ha sido pieza clave en el Sevilla de los títulos y para la afición siempre fue un jugador querido y valorado.
También fue exitosa la apuesta invernal del Sevilla en la temporada 2005/06. El elegido, Julien Escudé, se ha convertido con el tiempo en un futbolista importante en la historia reciente del club. Su comportamiento, su entrega y su calidad le mantienen aún dentro de un plantel donde ya quedan muy pocos supervivientes de aquel Sevilla que encandiló a todo el mundo. Costó 1,5 millones de euros. La era Juande asistió a la llegada de un nuevo refuerzo invernal: Kerzhakov. Tras meses negociando con el Zenit, el Sevilla pagó por él 5 kilos. Parecía que el delantero ruso se comería el mundo, pero al final no fue así. Se esperaba más de él.

No hubo fichajes a mitad de curso en las temporadas 07/08 ni en la 08/09 destinados específicamente al primer plantel, pero sí operaciones de futuro, algo que no era nuevo para el club. Perotti llegó como apuesta de bajo coste y hoy en día es un un jugador consolidado e importante. La decisión de reforzarse en invierno se retomó en la campaña 2009/10. En aquella ocasión se incorporó a un zaguero, Stankevicius, que llegó cedido. No convenció y regresó a su club.

Las dos últimas operaciones en el mercado invernal sí han sido exitosas: Gary Medel y Rakitic. El Sevilla pagó 3 millones por el 50% de los derechos del internacional chileno y 1,5 por el pase del croata. Dos buenas inversiones habida cuenta del rendimiento que vienen dando. Lo suyo, además, fue llegar y besar el santo. Nada de necesitar tiempo de adaptación, algo clave en estas operaciones a mitad de temporada.

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