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Fiesta barroca y estilizada

Fibes se llenó el sábado con la exhibición de tendencias contrapuestas para las ferias de la primavera andaluza.

el 04 feb 2012 / 21:40 h.

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El sábado en el Salón Internacional de Moda Flamenca (Simof) de Sevilla fue el día de la fiesta de los contrastes, sobre todo entre el barroco de colecciones como la de Rosalía Zahíno o Sara de Benítez con la línea estilizada de Ángeles Verano. En todo caso, en la celebración los lunares brillaron poco y, aunque lejos de desaparecer de las colecciones, no han sido ni de lejos su leit motiv.

Nada más dejar el público las pieles (el frío se quedó fuera) en el guardarropa el espacio expositivo de Fibes se prestó para esta fiesta, con un solicitadísimo stand para hacerse la manicura flamenca y el área blogger utilizada como área de descanso gracias a sus butacas blancas.

Lo que sí muestran eventos como éste es la universalidad de lo flamenco. Entre los stands de telas, complementos y trajes para la ya cercana Feria se han colado curiosidades como el expositor de un vino de Rioja. ¿Que no se bebe en la Feria? Bueno,seguro que en La Rioja se bailan sevillanas en cualquier ocasión en la que se junten cuatro amigos. Igual que aquí ese caldo universal se degusta 52 semanas al año.

Sara de Benítez. El día comenzó con la puesta en escena de Flamenca’s secret, colección inspirada en la lencería de Victoria’s secret. Una apuesta fuerte para realzar las curvas y sumar la sensualidad de la ropa que no se ve con los volantes flamencos. Esta diseñadora de Palma del Río la lió con esta colección de infarto.

Carmen Latorre. La mañana siguió con la exhibición Entre naranjos, inspiración en la bibliografía costumbrista de Vicente Blasco Ibáñez (Cañas y barro, La barraca...). Color intenso, look Julio Romero de Torres, y tejidos variados desde la organza al guipur.

Rosalía Zahíno. Tras el paréntesis del mediodía un vendaval de sugestiones zíngaras y barrocas homenajeó con el himno gitano Gelem gelem y la fusión de la música balcánica y flamenca al pueblo nómada. La propuesta es fácil de resumir -sensual barroco patchwork- y difícil de describir: corpiños, hombros al aire, transparencias y adornos entre lo gitano y lo oriental (inspirados en el vestuario de la danza del vientre), muchísimas combinaciones, no solo diferentes texturas, sino también diferentes estampados: a rayas, florales; colores con contrastes y collares profusos, volantes, lentejuelas en los trajes... Si hubo un modelo que destacó sobre el resto fue el de novia, con un corpiño de encaje, plumas, perlas, encajes, transparencias... Los complementos llegaron de mano de su colaboradora, Encarna Solá.

Ángeles Verano. Por contraste, la colección Alfileres de colores de Ángeles Verano propuso el armario de los trajes que sí se ven en la Feria. Sólo uno de ellos, con más escote del que se podría mostrar fuera de una pasarela, rompía esta tónica estilizada y líneas depuradas. Lo más complicado de su colección se limitó a cinturones de cuero y fajines.

Y los trajes, con colores cítricos, o en combinación de blanco y negro o lila-marrón, y estampados asequibles, se mostraron cómodos, frescos y ligeros salvo en las mínimas concesiones a la sofisticación de su gama de trajes azules. Su propuesta más compleja, una falda y una blusa verde, lo visitió la cantante India Martínez en una interpretación a dúo con Antonio Romero Resumía toda esta sencillez: los  adornos eran amapolas de tela.

Nuevo Montecarlo. La colección Enamórame también se decidió por una línea muy estilizada y sencilla, a pesar del uso de encajes, flecos, telas perforadas y encajes. Combinó las telas con adornos, pero sin caer en el barroquismo. Al igual que con la colección de Ángeles Verano, los diseños son asequibles para que los lleve el gran público.

Luchi Cabrera. Este año ha decidido darle menos protagonismo a la línea sirena. En su colección Bandolera los volantes comienzan  algo por encima de las rodillas. Los estampados florales y los tejidos satinados y brillantes se dejaron ver en una pasarela donde tal vez lo mejor fueron trajes sencillos y clásicos con el rojo y verde combinados. El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido (PP), eligió este desfile para acudir a Simof y le entregó un ramo de flores a la modista.

Cristo Báñez. Los trajes para feria de la colección Despertares del onubense deslumbraron trajes sencillos con adornos de enormes volantes recargados con flores en los hombros frente a la simpleza de las faldas, en trajes por lo general lisos o de telas satinadas y siempre con pocos volantes en la falda.

Eso sí, en la gama cobre y dorada introdujo toda la sofisticación de golpe, con transparencias, combinaciones de falda y blusa o tonos brillantes. En su línea para el Rocío llamó la atención su fusión del polo deportivo con el traje de flamenca.Sonia &Isabelle, Sonibel. Con la ayuda de Lydia Lozano para lucir un par de trajes de la colección Un cuento en Sevilla, destacó por sus tonos pastel y beige, mucho más vistosos que los que exponía en el stand. Propuso colores vivos para muchachas y además subió a la pasarela a Caperucita Roja y Blancanieves en otro guiño infantil.

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