Economía

Fitch recorta la nota de España por las dudas del ajuste de las regiones

La agencia rebaja dos escalones la solvencia a largo plazo y señala que el sector financiero requerirá 30.000 millones más.

el 07 oct 2011 / 16:50 h.

La agencia de calificación crediticia Fitch rebajó ayer en dos escalones la nota de solvencia de España desde AA+ hasta AA- con perspectiva negativa, lo que deja abierta la posibilidad de un nuevo recorte por la "intensificación" de la crisis de la Eurozona y los riesgos para la consolidación fiscal derivados de la ejecución presupuestaria de algunos gobiernos regionales. Por otro lado, la agencia confirmó la nota a corto plazo de España, que se mantiene así en F1+.

Tampoco Italia se libró del juicio de la agencia, que recortó un escalón la nota de solvencia a largo plazo desde AA- hasta A+, con perspectiva negativa, al tiempo que degradó su rating a corto plazo, que pasa desde F1+ a F1.

"Como Fitch había advertido previamente, encontrar una solución creíble e integral a la crisis resulta política y técnicamente complejo y necesitará tiempo para aplicarse y ganarse la confianza de los inversores", apuntó la agencia, que advirtió de que "mientras tanto, la crisis ha afectado negativamente a la estabilidad financiera de la región".

Así, hace referencia a la "especial vulnerabilidad" de España a las sacudidas exteriores, al tener en cuenta su considerable déficit estructural, su elevado nivel de deuda neta externa y la fragilidad de la recuperación, así como el proceso de desapalancamiento.

"La intensificación de la crisis de la Zona Euro ha sido identificada como negativa para el rating de España", señaló la agencia, puesto que la elevada volatilidad empeora las condiciones de financiación en los mercados del país, como constató la intervención del Eurosistema en los mercados secundarios, que se intensificó el pasado agosto.

"No obstante, la nota AA- de España incorpora la opinión de Fitch de que, como un solvente y sistemáticamente importante emisor soberano, recibiría apoyo in extremis, ya sea por parte del BCE, del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera y del Fondo Monetario Internacional (FMI)".

En segundo lugar, precisó que el recorte se explica por la ejecución presupuestaria de algunos gobiernos regionales, lo que, en su opinión, "representa un riesgo para la consolidación fiscal", y recuerda que ya el pasado septiembre rebajó la nota de cinco comunidades autónomas.

Por otro lado, Fitch destacó que, pese a que el proceso de reequilibrio de la economía española está "bien avanzado, aún no se ha completado", y prevé que afectará notablemente al crecimiento de la economía a medio plazo. "A pesar de las importantes medidas ya adoptadas por el Gobierno, serán necesarias más reformas estructurales para mejorar más la competitividad y productividad de la economía", advirtió.

Además, auguró que el crecimiento de la economía española será inferior al 2% hasta 2015 y el desempleo se mantendrá elevado, aunque confió en que, pese a la "mediocre" recuperación prevista a medio plazo, el potencial de crecimiento de España superará a partir de 2015 a la media de la Eurozona.

La agencia subrayó que, a pesar del debilitamiento experimentado por el perfil crediticio de España, continúa considerando su solvencia como "segura" y destacó que la deuda pública alcanzará en 2013 un máximo del 72% del PIB, muy por debajo de la media de la Zona Euro (89%).

Por otro lado, Fitch señaló que, aparte de los 17.300 millones inyectados por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) al sector financiero, serán necesarios otros 30.000 millones (2,8% del PIB) a partir de 2012 para cubrir pérdidas adicionales y mantener una sólida ratio de capitalización. Aun así, tildó estos costes de "manejables".

RECHAZO DEL GOBIERNO. El Ejecutivo aseguró que "respeta" la decisión de Fitch, aunque "no comparte" los motivos del recorte. Fuentes de Economía señalaron que la agencia no tiene en cuenta el compromiso alcanzado entre el Gobierno y la oposición para limitar el déficit en la Constitución, ni tampoco que, pese a la crisis de deuda de la Eurozona, el Tesoro no ha tenido problemas para financiarse, ha cosechado altos niveles de demanda y está cerca de situar la rentabilidad por debajo del 5%.

La rebaja de Fitch no debería tener efectos significativos sobre la valoración de la deuda española, a la vista del escaso impacto que ha tenido esta semana el recorte de la deuda italiana en tres escalones por parte de Moody's.

El catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Granada y asesor de la Reserva Federal de Chicago, Santiago Carbó, se mostró "sorprendido", aunque consideró que la demora del segundo tramo del rescate a Grecia "ha podido empujar a las agencias a tener algunas dudas más", si bien dejó claro que "España hasta ahora ha cumplido". Pese a ello, la prima de riesgo se situó ayer por debajo de los 300 puntos por primera vez desde principios de septiembre.

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