lunes, 16 septiembre 2019
19:05
, última actualización
Local

Fogones solidarios para alimentar a Tres Barrios

El cátering social de la Asociación Hermanamientos da de comer a diario a 130 familias y tiene en lista de espera a otras tantas. Ayer recibieron la visita de IU.

el 04 feb 2015 / 16:00 h.

TAGS:

Espinacas con garbanzos de primero, ensalada de judías verdes con tomate de segundo y fruta de postre, una naranja. Es el menú que ayer se sirvió en la mesa de 130 personas de Tres Barrios, El Cerro del Águila e incluso el Polígono Sur, gracias a la labor del cátering social de la Asociación Hermanamientos. Para muchos de ellos será la única comida que tendrán en todo el día porque sus recursos les da para duramente hacer frente a gastos como la luz y el agua. Ayer, recibieron la visita del coordinador regional de IU, Antonio Maíllo, en la que estuvo acompañado por los dos concejales de la federación de izquierdas en el Ayuntamiento, Josefa Medrano y Luis Fernández. bin_33917240_con_16697408Comenzaron su andadura en julio de 2013, en plena crisis. En este algo más de año y medio, lejos de notar una bajada de asistencias, «no para de subir el número de personas que acuden en busca de ayuda. Vienen todos los días, ya no solo de Tres Barrios, sino de El Cerro, del Polígono Sur y de muchas zonas de Sevilla», asegura la responsable de la cocina de este cátering social, Macarena Sánchez. «Atendemos a 130 personas, muchas de ellas familias enteras, y tenemos una lista de espera con otras ciento y pico de personas», asegura Macarena. Ella es una de las dos personas que está fija trabajando aquí como cocinera, «el resto son voluntarios así que unas veces somos más y otras menos, depende». Por eso, desde la Asociación no rechazan ningún tipo de ayuda, «porque todas las manos son buenas». Aunque la entidad se financia gracias a fondos del Ayuntamiento y otra parte de la Junta, reciben también comida «del Banco de Alimentos y de Mercasevilla». Pero toda ayuda es poca, porque «el dinero que recibimos de las entidades públicas lo destinamos en su mayoría a comprar productos frescos y perecederos». Por ello reclama que toda persona que quiera colaborar con ellos acuda con alimentos frescos para cocinarlos en el día o bien «con productos para bebés y niños. Mucha gente viene pidiéndonos estos productos, que vuelan nada más llegar, porque la mayoría de ellos son muy caros». «Necesitamos leche para bebés, pañales, potitos y todo este tipo de productos». Y el que quiera acercarse hasta la calle Dante número 1 puede hacerlo desde las ocho de la mañana hasta las dos de la tarde prácticamente. A esa hora llega Macarena y el resto de voluntarios para comenzar a preparar los envases con comida que se van a llevar las personas a las que ayudan. «Se los damos para que coman en casa, porque así los niños no tienen que pasar por una situación tan dura como es comer en un comedor social. Así, llegan del colegio y tienen la comida sobre la mesa como todos los niños», nos explica Macarena. Ella también nos cuenta que, sobre todo para las familias en las familias que hay menores, «intentamos siempre darles postre doble, para que los niños puedan tomar merienda, y también cosas como galletas». La cena no está cubierta. Ellos intenta que las familias tengan que llevarse algo a la boca todos los días de la semana, así que se las han ingeniado para que, pese a cerrar el sábado y domingo, también tengan almuerzo para esos días. «Lo que nos va sobrando de lo que cocinamos todos los días y se puede congelar, lo congelamos y el viernes se lo damos para que tengan para el fin de semana. Porque aunque sea sábado y domingo también se come». Macarena y sus compañeros, que ayer se vieron arropados por Maíllo, quien les animó a continuar con su labor, aseguran que cada día se van «con la satisfacción de haber ayudado a muchas personas». «Yo soy también de Tres Barrios y conozco a mucha gente que viene aquí. No te dicen nada, pero con solo el hecho de que te sonrían o te guiñen un ojo ya sabes que te lo están agradeciendo. Es una gran satisfacción», asegura Macarena. María Teresa Roldán es una de esas personas agradecidas. Ella lleva «poco tiempo» viniendo con su carro de la compra al cátering. Sentada en el banco, con un brazo escayolado, nos relata que en su casa viven sus cinco hijos, todos en paro, «una nuera y su nieta» y el único ingreso que tienen para subsistir son los 193 euros que cobra una de sus hijas por «una pensión de orfandad. Con eso pago el agua y la luz y para de contar». Así que no le queda otra que coger su carro y llevarse comida para todos. A su lado, Francisco Carrero se lamenta de que los políticos «digan que estamos saliendo de la crisis. Para que luego diga Mariano Rajoy. Pues que sepa que en España hay mucha miseria, que no hace falta irse fuera». Francisco cobra una pensión de 360 euros, «y con eso, nada más en pagar en luz queda poco». Él, además, es uno de los vecinos que acude al peluquero sin atiende de forma gratuita a estas personas, en las mismas instalaciones. Quien también conoce de cerca el drama que se vive en el Distrito Cerro-Amate es el presidente de la asociación de vecinos Tres Barrios, Salvador Muñizo. «Todos los días acude gente pidiéndonos ayudas y ya no sé ni dónde mandarlos», explica. Además de los platos que salen de su casa y de otros miembros de la entidad, desde esta se gestiona la entrega de alimentos de la Cruz Rojo. «380 familias esperan a que lleguen estos alimentos. Hablamos de familias, así que serán unas 1.400 personas las que comen gracias a este recurso», señala.

  • 1