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Fracaso y salvación

Llega el momento de la reflexión a la temporada 2007/08. Al Real Betis Balompié habrá que analizarlo en dos vertientes tan reales como la vida misma. La primera de la mano de Cúper, un fiasco en la máxima extensión de la palabra.

el 15 sep 2009 / 05:46 h.

Llega el momento de la reflexión a la temporada 2007/08. Al Real Betis Balompié habrá que analizarlo en dos vertientes tan reales como la vida misma. La primera de la mano de Cúper, un fiasco en la máxima extensión de la palabra. La segunda, otro año más, la salvación de la mano de Paco Chaparro. Estoy convencido de que tanto el año pasado con Luis Fernández, como éste con Héctor Cúper, de haberse llegado con alguno de los dos hasta el final, el descenso hubiera sido compañero del Real Betis Balompié.

Fracaso de Cúper. En la parte que incumbe a Héctor Raúl Cúper sólo puede haber una palabra para la calificación: fracaso. No acertó en los fichajes que recomendó, no conectó para nada con los jugadores, estuvo lejanísimo de todos los sectores y ambientes futbolísticos y dejó al equipo en zona de descenso, a cuatro puntos nada menos de la salvación. Consumó su currículum particular cobrando una suculenta prima por dejar Chaparro el equipo en Primera División, se fue a Italia y, en el colmo de los colmos, descendió a Segunda División al Parma.

Salvación con Chaparro. La parte que corresponde a Paco Chaparro se saldó con el fin propuesto que era la salvación del equipo. Logró el técnico que el equipo tomara responsabilidad y creyera en sus posbilidades. Ganó a los grandes, perdió partidos en los que era favorito ante equipos inferiores, y ante el Atlético de Madrid en el Vicente Calderón, con una alineación circunstancial, dio el paso decisivo para con esos tres puntos poner rumbo directo a la permanencia. Otra vez, como la temporada anterior en Santander, la figura de Paco Chaparro junto a Juan Merino y Carmelo del Pozo fueron claves para la permanencia del Real Betis Balompié en Primera división.

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