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Deportes

Francia busca una identidad

Francia acude a Sudáfrica en busca de una nueva identidad, deseosa de dejar atrás la errática imagen del equipo que, sin personalidad, logró de rebote la clasificación para el Mundial y perdió por el camino la mayor parte del prestigio de la subcampeona del mundo.

el 07 jun 2010 / 12:36 h.

FICHA TÉCNICA

Entrenador: Raymond Doménech

Capitán: Patrice Evra (29 años, Manchester Utd.)

Palmarés: Campeón de la Copa Mundial de Fútbol: 1998

Campeón de la Eurocopa: 1984 y 2000

Medalla de Oro de los JJ.OOen 1984



Olvidada la odisea de la clasificación, lograda contra Irlanda y gracias a una mano clarísima de Thierry Henry, los "bleus" comienzan a formar un grupo sabedores que sólo el colectivo puede llevarles tan lejos como en Alemania.

El seleccionador, Raymond Domenech, entabló una "mini-revolución" en el equipo al prescindir de casi todos los históricos, con excepción de Henry, a quien convocó con la condición de que aceptara el papel de suplente de lujo.

Por eso, la Francia de Sudáfrica tendrá un rostro diferente, será más joven y, a tenor de lo mostrado en los últimos encuentros, más ofensivo.

Domenech, que durante sus seis años en el cargo se había mostrado como un ferviente defensor de la solidez del equipo, muestra ahora un esquema con tres jugadores de ataque respaldado por tres centrocampistas.

Nicolas Anelka aparece como el estilete de esa alineación y de su rendimiento dependerá en buena medida el futuro del equipo. Estará respaldado por Franck Ribéry, que cada día que pasa se revela más como el líder del equipo y que se ha hecho con la posición de atacante por la izquierda.

El tercer hombre de punta está menos claro, aunque los partidos de preparación pueden haber supuesto una oportunidad para que el fogoso Mathieu Valbuena le quite el puesto al más experimentado Sidney Govou.

Además de Henry, Djibrill Cissé y Pierre-Alain Gignac aguardarán desde el banquillo las ocasiones que se presenten de ser titular.

En el centro del campo será Yohann Gourcuff el encargado de elaborar el juego, respaldado por el defensivo Jéremy Toulalan y por Florent Malouda, más apto para incorporarse al ataque.

La defensa aparece como el punto más débil de la nueva Francia versión ofensiva que prepara Domenech. Si se confirma su recuperación, William Gallas daría solidez a la zaga, pero el equipo no ha mostrado la seguridad de otras ediciones.

El barcelonista Eric Abidal ha jugado como central junto a Gallas, un puesto que también reclama el sevillista Sébastien Squillaci. A la espera, aparece el debutante Marc Planus.

Los laterales parecen reservados a Sagna y Evra, aunque Reveillere y Clichy también pueden tener sus opciones.

Bajo los palos se ha impuesto como indiscutible Hugo Lloris, un joven portero que muestra una gran solidez.

Con ese plantel, Domenech se obstina ahora en crear grupo. Es su receta mágica, la misma que le llevó en Alemania a un peldaño del triunfo final, pese a que nadie contaba con Francia.

El técnico se aprovecha de la tregua mediática que le ofrece el Mundial, su última prestación al frente de los "bleus", para intentar crear el mismo ambiente de hace cuatro años, el de un equipo sin artificios pero muy centrado en la tarea de ganar.

Ahora parte del mismo lugar y el seleccionador cuenta con llegar, al menos, al mismo destino.


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