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Francia desaloja uno de sus mayores asentamientos de ‘sin papeles’

Francia desmanteló ayer uno de los mayores asentamientos de inmigrantes ilegales del país, que estaba ubicado en Calais.

el 22 sep 2009 / 20:25 h.

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Altercados en Francia tras el desmantelamiento de un asentamiento de inmigrantes.
La Policía francesa desmanteló ayer uno de los mayores campamentos de inmigrantes indocumentados del país, conocido como la jungla de Calais por las condiciones del lugar, y detuvo a 276 de sus ocupantes, de los cuales 135 eran menores de edad.

Así lo informó el ministro francés de Inmigración, Eric Besson, en rueda de prensa desde el lugar de los hechos, donde se trasladó para seguir de cerca la operación. Todo se desarrolló, señaló, "como estaba previsto" y con "delicadeza" por parte de las fuerzas del orden, aunque las fotografías muestran escenas violentas.

Los agentes necesitaron unas dos horas para vaciar este campamento situado a las afueras de Calais y habitado, en su mayoría, por jóvenes afganos que intentaban cruzar al Reino Unido.

Besson explicó que los detenidos, todos extranjeros en situación irregular, fueron trasladados a varios locales en los que se les va interrogar de forma individual, mientras que los que se declararon menores de edad se encuentran ya en "centros de acogida especializados". Los indocumentados, que en ningún momento opusieron resistencia, esperaron a los 500 policías y gendarmes encargados de la operación con banderas en las que defendían su derecho a habitar en la zona que ellos mismos bautizaron como la jungla, y con el apoyo de representantes de organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes.

Más de un centenar de periodistas fueron evacuados al exterior del lugar junto a los militantes que defendían a los inmigrantes. Una vez desalojado el campamento, se procedió a la segunda fase de la operación: el desmantelamiento de las instalaciones y la limpieza de la zona en la que llegaron a vivir unos 1.000 inmigrantes en situación irregular, principalmente afganos, pero también iraníes, somalíes, sudaneses o nigerianos.

Muchos de ellos abandonaron el lugar en los últimos días, después de que Inmigración anunciara que el desalojo era inminente. El ministro justificó esta iniciativa en la necesidad de restablecer el orden y el estado de derecho en un lugar que definió como "el campo de base de los traficantes [de inmigrantes]".

Según Besson, la intervención se hizo en beneficio de los inmigrantes, muchos de ellos explotados, y de los habitantes de Calais, cuya paciencia se estaba agotando ante los problemas de seguridad surgidos. Desde la oposición, Jean-Luc Mélenchon, fundador del Partido de Izquierda, denunció que la operación no es más que un "espectáculo cruel y obsceno" que ofrece una imagen de Francia "repugnante", mientras que el Partido Comunista Francés la calificó de "mediática".

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