Cultura

Francisco Brines: "Si la musa no entra, permanezco mudo"

El poeta recibe hoy el Premio Reina Sofía de Poesía.

el 23 nov 2010 / 21:05 h.

Francisco Brines, que recibe hoy el premio Reina Sofía de Poesía, siempre ha sentido el hecho poético como una forma de conocimiento. Y hoy, a sus 78 años, sabio y humilde, y recuperándose de una gran operación de corazón, constata que la poesía "tienta en las sombras para encontrar un poco de luz".

Brines (Oliva, Valencia, 1932) a pesar de estar delicado ha querido ir a Madrid para recibir este premio y asistir ayer a la presentación de la antología Para quemar la noche, que edita la Universidad de Salamanca con motivo de la concesión del galardón y en la que se incluyen varios inéditos de poetas de la generación de los 50 como José Ángel Valente, Claudio Rodríguez o Caballero Bonald.

"Estoy muy honrado por este premio, porque es el más importante de este género, y agradecido porque el jurado lo da en nombre de los lectores. Es la voz de los lectores y me honra", dice un Brines que ayer llenó de hondura, lirismo y verdad la sala del Palacio Real donde se presentó el libro, y donde confesó que sigue escribiendo aunque en este momento esté en "barbecho".

"Tengo 27 ó 28 poemas escritos y tengo que perfilar tres poemas más. Sí tengo un libro, pero debo perfilarlo y ahora no me encuentro. Porque yo nunca he forzado la escritura. Siempre dejo la puerta entreabierta y, si quiere entrar la musa, pues bien, y si no permanezco mudo y sordo. No tengo nombre para el libro, eso lo dejo para el final, como cuando se tiene un hijo, y yo ahora, digamos, estoy embarazado", dijo con un humor tierno el poeta.

Brines dio una clase de filosofía y poesía, de razón y sentimiento, como en toda su obra, y explicó lo que él ha querido hacer a través del lenguaje poético: "He querido reflejar lo que yo, como lector, he visto en los grandes poetas de la historia. No sé si lo he logrado, pero lo he pretendido".

El autor de El otoño de las rosas y de Las brasas no publica un libro desde 1995. Y ahora la publicación de esta antología, editada y seleccionada por Francisco Bautista, se unirá así a este nuevo volumen que está previsto que saque a la calle Tusquets.

Brines, poeta imprescindible de la segunda mitad del siglo XX y de lo que llevamos del XXI, como recalcó Bautista, "por su pensamiento y su actualidad", recordó el paso del tiempo como pieza clave en su obra.

"La vida es un don de la existencia, pero no indica que el gozo sea eterno ni la desdicha tampoco. Es gozar y penar. Somos por lo que hemos amado, y tenemos que aceptar lo vivido. Hay que resistir y creo que el éxito reside en aceptar la vida como viene. Yo nunca veo la botella medio llena o medio vacía. Veo lo justo, como está", reflexiona un poeta al que lo que más duele es "la tortura que se pueda cometer contra un ser humano".

Y ante la crisis que nos azota, sostiene que cree que el hombre siempre vive en crisis. "La vida es como el perfil de una sierra, siempre arriba y abajo, y ante esto no hay nada que hacer para defenderse. Yo, en ese sentido, soy bastante fatalista, porque la vida está llena de enigmas y nunca concretamos nada. Olfateamos, respiramos, pero nunca llegamos a tocar la luz ni a ver el aire", concluye.

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