Local

Frenazo al olvido

Un solo de violonchelo ponía el broche final al acto. El monumento en homenaje a las víctimas por accidente de tráfico se descubría en el pequeño jardín exterior situado en la puerta de la jefatura de Tráfico.

el 15 sep 2009 / 04:41 h.

TAGS:

Un solo de violonchelo ponía el broche final al acto. El monumento en homenaje a las víctimas por accidente de tráfico se descubría en el pequeño jardín exterior situado en la puerta de la jefatura de Tráfico. La imagen que desde ayer se puede apreciar es la de dos personas abrazadas y abatidas, esculpidas en mármol negro, mientras sujetan en sus manos un volante dorado que destaca sobre el fondo. En la parte inferior de la escultura una inscripción reza con el rótulo En memoria de las víctimas por accidentes de tráfico. Contra la indiferencia y el olvido.

Todos los presentes, incluidos los familiares, al menos 15, guardaron un riguroso silencio de tres minutos tras la interpretación de un canon de Pachbell. Pero realmente, tras la lectura de las últimas cifras de accidentes y las palabras de apoyo del subsecretario del Ministerio del Interior, Justo Zambrana, se vivió uno de los momentos más emotivos con la intervención de Manuel Pereira, un guardia civil postrado en una silla de ruedas como consecuencia de un accidente de tráfico mientras trabajaba. Tembloroso y con la mirada algo perdida explicó que "sales de tu casa de servicio y tardas en volver nueve meses, como me ocurrió a mí. Los avances de la medicina son muchos pero no tantos para recomponer un cuerpo destrozado".

Las opiniones de los familiares que le sucedieron aunque a micrófono cerrado tenían un denominador común: hay que seguir luchando para evitar más víctimas, pero sobre todo para concienciar a la sociedad sevillana. Todavía son muchas las cruces y coronas que de alguna manera mantienen presente el espíritu de sus seres queridos por eso, Tina Castro, madre que perdió a su hijo el 15 de enero de 2007, hacía una reflexión sobre la iniciativa de colocar la escultura en la Jefatura de Tráfico. "Sabemos que es un homenaje a las víctimas pero nosotros somos los que después nos quedamos desprotegidos. No tenemos ningún tipo de reconocimiento", señalaba Castro mientras se colocaba de nuevo las gafas de sol.

Al mismo tiempo un joven con la mochila al hombro se acercaba a los medios presentes. "¿Qué pasa con la justicia? Nos quedamos sin familiares y los culpables se quedan en libertad tras cumplir la condena", apostillaba el afectado que no quiso dar su nombre."

Una hora más tarde, el homenaje había comenzado a la 13.00 horas, no quedaba prácticamente nadie en los aledaños de Tráfico, ni siquiera en las escalinatas que dan acceso al edificio. Sólo un grupo de padres que dialogaban a media voz y se resignaban a abandonar el nuevo monumento que ya lucía un ramo de flores. Éste era precisamente uno de los retos que se había marcado la autora de la obra Rosa Serra, que los familiares se identificaran. Madrid, León y Málaga ya cuentan con la misma obra. "No fue una creación al azahar. Hablé con mucha gente que había pasado por este trance. Yo misma pasé por él, y bueno... Creo que se ha conseguido trasladar ese sentimiento", explicaba la catalana Serra.

La solidaridad no entiende de fronteras. Eloísa Ragel, presidenta de la asociación Prevención de Accidentes de Tráfico, lleva desde que perdiera a su hijo 11 años luchando con esta lacra. "Perder a un hijo es antinatural, pero ayudar a otros es lo que nos mantiene vivos, nos hace sentirnos mucho mejor".

  • 1