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Fuentes de Andalucía se moviliza para salvar su parroquia

El templo, declarado Bien de Interés Cultura (BIC), lleva cinco años cerrada por su estado ruinoso, mientras los vecinos recaudan fondos, con cuotas mensuales, para su rehabilitación.

el 31 oct 2009 / 19:14 h.

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Detalles del mal estado de la parroquia.

"Bienvenidos a esta ruina", indica con tono amable, como el que invita a una casa, Juan José Linares, párroco de la iglesia de Santa María la Blanca, mientras se adentra en el interior de un templo considerado como la joya de Fuentes de Andalucía y que, por desgracia, lleva seis años cerrado al culto y al público. El suelo de la nave central es una alfombra de cagadas de palomas -que ya no asoman desde que una rapaz se instaló en el campanario- y trozos de madera que se desprenden del carcomido techo, cuyo estado obligó al Arzobispado de Sevilla a decretar su cierre en enero de 2004.

El altar, huérfano de imágenes a las que venerar, está comido por el polvo, y los bancos, donde antes se sentaban los fieles, se apilan en una de las naves laterales, justo por donde pasan con rostro apesadumbrado Jesús Cerro y Luis Jiménez, dos miembros de la comisión creada para la restauración de esta iglesia de finales del siglo XVI que no sólo es valorada por sus vecinos, sino por la propia Consejería de Cultura, que la declaró Bien de Interés Cultural (BIC) en 2003, sólo seis meses antes de que se ejecutara la clausura.

El primero apunta con su dedo al techo y no duda en afirmar de que "si se sigue sin actuar, irá a peor y se hundirá cualquier día". También relata que, después de varias reuniones, se cerró en marzo de 2008 un proyecto de reforma de algo más de un millón de euros, costeado a medias entre la Delegación Provincial Cultura, por una parte, y los vecinos y el Arzobispado de Sevilla, por otra. Pero nadie parece que mueva un dedo desde entonces. "Prometieron que las obras iban a comenzar a la par de las de la iglesia de Santa Catalina de Sevilla, pero finalmente no fue así", lamentan, al tiempo que anuncian que la comisión enviará cada semana una carta al Arzobispado de Sevilla para recordarle el estado ruinoso de su parroquia.

Mientras, los vecinos tiran de recursos para ir, poco a poco, "como una hormiguita", asumiendo la parte que les corresponde abonar para acometer la restauración. Por ahora llevan ahorrados en estos años 243.000 euros, un dinero que "por sí solo es suficiente para iniciar la reforma", que consiste en sustituir la techumbre de madera y el refuerzo de los muros y las bóvedas, además de cambiar la solería. El resto que les corresponde pensaban acometerlo pidiendo un préstamo con el aval del Arzobispado de Sevilla. ¿Y cómo han conseguido tanto dinero? El Ayuntamiento de Fuentes de Andalucía -con el PSOE antes en el poder y con IU ahora- aporta subvenciones, pero el grueso se está sacando a base de cuotas en las que cada vecino "pone lo que está en su mano". También pusieron en marcha varias rifas y ya tienen ideadas otras fórmulas, como la celebración de un festival para toda la comarca en 2010.

En sus reivindicaciones cuentan con el apoyo del alcalde, Miguel Fernández (IU), que hará lo posible para que "se pueda recuperar esta joya barroca". La paciencia de los vecinos es máxima, pero todo tiene un límite. Se plantean movilizarse pintando una noche la desconchada fachada de la iglesia -"con eso no se dañaría el edificio porque no es la intención"- o bien "contratando unos autobuses" para ir a la capital hispalense y protestar a las puertas del Arzobispado de Sevilla y de la Delegación Provincial de Cultura.La puerta sigue con el mismo cartel. "Sede provisional: el convento de San José". Es donde se ofician las misas, los bautizos, las bodas y los entierros en Fuentes de Andalucía desde el cierre de la parroquia.

Lo curioso del caso es que los vecinos también tuvieron que luchar para reformar este templo, cuyas obras culminaron casi al alimón del cierre de Santa María la Blanca. El retablo de San José estaba sin terminar cuando cerraron la iglesia. En aquella ocasión, los vecinos también se rascaron el bolsillo y lograron, a través de cuotas, recaudar unos 360.000 euros. El párroco cierra la puerta de la iglesia, donde se había colado una devota deseosa de ver cómo estaba su templo de toda la vida. "Cuando llegué a Fuentes de Andalucía, hace cinco años, ya estaba cerrada", narra con una pizca de resignación en el tono de voz, a la espera de que dentro de poco pueda estrenar el altar del edificio más querido por todo este pueblo de la Campiña.

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