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Fusión étnica de la mano de Gaviño

El día, que comenzó con el ‘Espacio camino’ dedicado a los diseños romeros, tuvo por la tarde altas dosis de sensualidad y exotismo.

el 04 feb 2012 / 14:39 h.

Rubalcaba y Chacón se felicitaron efusivamente tras sus intervenciones ante los delegados del PSOE reunidos ayer en el Hotel Renacimiento. Foto: EFE.

Renovarse o morir. Esta máxima está muy presente en la 18º edición del SIMOF que estrenó en su segunda jornada el Espacio camino. Esta nueva apuesta del Salón Internacional de la Moda Flamenca , contó con muchas de las firmas presentes en la pasarela de Fibes para que mostraran sus modelos especialmente pensados para las romerías. Así, los trajes de dos cuerpos, en tejidos ligeros, los tonos tierra, verdes y los colores vivos de las flores del camino, los estampados, y los fajines fueron algunos de los protagonistas de la mañana.

Arte y Compás apostó por los vestidos canasteros largos y las dos piezas. Como innovación trajo el tono vaquero con estampados de mariposas pintadas a sus creaciones para el Rocío.

Carmen Latorre trajo trajes para cada ocasión. Así presentó la colección Amazonas complementadas con guarnicionería en los bolsos, peinetas o pendientes; Canasteros de inspiración campestre con los flecos al cuello y estampados de flores y Paseíllos, donde los volantes pequeños y muy bajos tomaron la palabra.

Los colores alegres vinieron de la mano de Carmen Vega que combinó las flores con los cuadros vichy en sus vestidos. El corte semilargo fue su apuesta para dejar a la vista el calzado por excelencia del camino: los botos.

Los trajes canasteros y los de dos cuerpos con falda corta fueron la propuesta de Creaciones Maricruz. Una mujer elegante y sofisticada pero siempre cómoda para el camino romero.

Los diseños ligeros de las Hermanas Serrano estuvieron representados en una colección de batas cortas rematadas con tiras bordadas en tonos pastel. Los complementos de la colección, unos camafeos con imágenes de la Virgen del Rocío, fue una de las novedades más comentadas de la mañana.

Polvo y arena fue la propuesta de Luchi Cabrera en la que sin renunciar a la feminidad de los cuerpos ajustados se apostó por cortes estratégicos para facilitar el movimiento. Los escotes generosos para lucir moreno fueron también otra de las claves de sus creaciones en tonos tierra con adornos en blanco.

Un pichi con estampado floral abrió el desfile de Nuevo Montecarlo que subió a la pasarela una colección de talles medianos y volantes ligeros en tonos pastel.

Pilar Vera regresó a Fibes para mostrar sus creaciones pensadas para las romerías. Así se pasearon tanto faldas cortas, ideales para el camino, como vestidos largos y elegantes para lucir de noche. Los colores tierra contrastados con el blanco fueron los protagonistas de esta colección.

Sonibel fue la firma encargada de cerrar el desfile de la mañana con una doble apuesta. Por un lado las batas cortas que buscan la comodidad y por otro, los trajes de amazona realizada en tonos tierra y en pana fina.

Con el sabor a romería aún en la boca, tuvo lugar la entrega del premio al Romero del Año al consagrado torero Miguel Báez y Espuny, El Litri. El galardón, concedido por SIMOF y la Hermandad Matriz de Almonte, fue entregado por Santiago Padilla, abogado y gran conocedor del premiado. En un acto muy entrañable, el exmatador sólo tuvo palabras de agradecimiento y realzó la importancia del certamen de moda.

Ya por la tarde, que fue para las firmas sevillanas, se dejó notar el fin de semana en el considerable aumento de público en Fibes. Abrió la pasarela Molina Moda Flamenca. La firma, toda una institución en el sector, presentó trajes donde se combinaban el rosa, el naranja y el negro.

Por su parte, Loli Vera trajo la alegría a Fibes con su colección Daniela. La luz y el color son las claves de una propuesta muy femenina en la que los escotes más que favorecedores y los trajes con mucho movimiento fueron la tendencia. Los adornos de cenefas en los vestidos hechos de tiras bordadas, encajes, flecos... formas desiguales... trajeron aire fresco a la pasarela.

Las Mil y una noches de Ana Morón cambiaron el tercio y llenaron la pasarela de un aire vintage y bohemio. Amplias mangas, siluetas muy marcadas, escotes generosos y los apliques de crochet son las claves para la mujer flamenca de esta firma que presentó modelos de colores vivos (azules, naranjas y verdes) en sedas, muselinas y terciopelos.

Aurora Gaviño fue la encargada de poner el broche al día. El desfile comenzó, no sin la presencia de famosos como Falete o María Jiménez, con un grupo de danza del vientre que transportó a los asistentes que repletaban la sala a un ambiente exótico. Abrió la colección María José Suárez, que fue la modelo invitada del día, con un modelo salmón con apliques negros. Tras ella deslumbró Natalia Álvarez, exmujer de Rafi Camino. La presentación que fue todo un espectáculo para los asistentes, se cerró con una actuación de la bailaora Asunción de Martos.

Despertando los sentidos introdujo la subida de talles y los grandes volúmenes en faldas. Las gasas, rasos de algodón, bordados y terciopelo (sobre todo para los chalequillos y toreras) pero sobre todo los toques exóticos en los apliques con espejos, tachuelas, colores vivos, pañuelos... dieron ese toque que hizo que los modelos de Gaviño levantaran al público mientras María Jiménez le hacía entrega del clásico ramo de flores con el que se puso el punto y final al día en la pasarela de la moda flamenca.

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