Cultura

Galán Urréjola lleva a la tela el latido de las grandes ciudades

La obra de Ricardo Galán Urréjola, gaditano de San Fernando, se ha caracterizado por la plasmación de espacios urbanos verosímiles a partir de técnicas muy diversas. Una muestra revela ahora en Sevilla el óptimo desarrollo alcanzado por el pintor en esta búsqueda. Foto: El Correo.

el 14 sep 2009 / 22:21 h.

La obra de Ricardo Galán Urréjola, gaditano de San Fernando, se ha caracterizado por la plasmación de espacios urbanos verosímiles a partir de técnicas muy diversas. Una muestra revela ahora en Sevilla el óptimo desarrollo alcanzado por el pintor en esta búsqueda.

Ante cualquiera de las piezas de Galán Urréjola, el espectador cree percibir sensaciones que exceden las posibilidades sensoriales de la tela: olores -humo de tubos de escape, chimeneas-, sonidos -tráfago de automóviles, voces, teléfonos- y otras impresiones propias de la vida cotidiana de las grandes ciudades, un latido que la paleta ansía atrapar. La figura humana, no obstante, apenas asoma en estos cuadros, y cuando lo hace se aparece como una insinuación, manchas o sombras apenas, pasajeras, disueltas en el conjunto de la composición.

"Creo que he ido madurando lo que venía haciendo estos años", confiesa el artista. "Lo que he desarrollado a lo largo de 2007 tiende un poco más hacia la sobriedad. Casi todo es paisaje urbano, excepto algún bodegón suelto que casi se acerca a la abstracción. Mi única ambición ha sido traspasar la imagen del mundo cotidiano a la pintura, e intentar que el cuadro tenga vida propia", añade.

Una primera impresión de esta muestra puede remitir a los paisajes madrileños de un Antonio López, o a ciertos escenarios de Hernán Cortés. Pero el registro pictórico de Urréjola parece demasiado rico como para limitarse a ejercer de epígono de estos maestros. Prueba de ello es el hecho de que en ocasiones tienda al detalle casi fotográfico, en tanto otras se decanta por la pincelada muy suelta, ancha y vigorosa. "Depende del momento personal o del motivo", se explica el propio pintor. "Me gusta moverme dentro de ese abanico que va del realismo a lo abstracto, y dejar que sea el cuadro el que me vaya pidiendo una cosa u otra. Pero me siento con idéntica comodidad en todos esos estilos".

Mientras que Urréjola inició esta senda captando rincones emblemáticos de Cádiz, su producción última prefiere inspirarse en espacios más impersonales, sobre todo de Madrid. "He abandonado el localismo", proclama. "Si pintara lugares de Sevilla seguramente vendería más, pero tengo que huir de estos modelos demasiado reconocibles. Madrid, o Nueva York -que me espera en el futuro- tienen otros túneles, otras luces, hasta una forma de circulación distinta".

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