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Gambrinus se despide de Nervión

"Nuestra fábrica se muda. Nuestro corazón no". Esto es lo que reza en la gran lona que cuelga de la antigua fábrica de Cruzcampo, que cambió Nervión por Torreblanca. El "corazón" de Gambrinus no se moverá de la que siempre fue su casa, que dará paso a un nuevo barrio de diseño. Foto: Javier Cuesta.

el 15 sep 2009 / 01:05 h.

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"Nuestra fábrica se muda. Nuestro corazón no". Esto es lo que reza en la gran lona que cuelga de la antigua fábrica de Cruzcampo, que cambió Nervión por Torreblanca. Eso sí, el "corazón" de Gambrinus no se moverá de la que siempre fue su casa, que dará paso a un nuevo barrio de diseño.

Y es que la sede social de Heineken se mantendrá en el edificio central de la antigua fábrica cervecera, cuya fachada se conservará. Ya está en obras. El resto, se transformará en una nueva urbanización diseñada por arquitectos de fama mundial: Jean Nouvel, Arata Isozaki, Norman Foster y Guillermo Vázquez Consuegra. Ellos darán su firma a las 1.073 viviendas de renta libre (otras 890 serán de VPO), al hotel, las oficinas y la zona comercial.

De esta forma, aunque la fábrica de Heineken se haya trasladado a Torreblanca, el rey de la cerveza seguirá en Nervión y seguirá teniendo como principal símbolo el templete de la Cruzcampo. Un monumento restaurado por la Fundación de la multinacional cervecera que será bendecido tras las elecciones por el cardenal Amigo Vallejo.

A finales del pasado año, un jueves por la tarde, el último tren de envasado de cerveza dejó de funcionar. Así moría una planta que ha estado operativa durante 103 años casi de forma ininterrumpida, salvo por excepciones como algunos años de la posguerra.

Los hermanos Osborne la fundaron en Nervión en 1904, en un campo poblado de huertas. El diseño, la construcción y la dirección de la antigua fábrica cervecera es una misión que se le encomienda a principios del siglo XX al ingeniero alemán (no podía ser de otra procedencia) y maestro cervecero Max Steinmeyer, que tardó dos años en levantarla. Y los primeros trabajadores en iniciar la actividad productiva fueron los mismos albañiles que se encargaron de construir el edificio.

El 22 de diciembre de 1904 sale la primera cerveza producida en la planta de Sevilla, que contaba con una capacidad de 35.000 litros anuales. Cien años después, la producción se dispara a 350 millones de litros.

El conocido personaje de Gambrinus, cuyo nacimiento se remonta a 1926 -coincidiendo con los primeros mensajes publicitarios-, se inspiró en un personaje del siglo XIII oriundo de Fresnes (Flandes).

Gambrinus era un joven aprendiz de vidriero que se enamoró de una hermosa joven, Flandrine, la cual le rechazó. Como no soportaba el dolor decidió quitarse la vida, pero llegó el diablo para ofrecerle un trato. Le convirtió en un magnífico bailarín y músico, pero el amor de Frandrine no llegó, así que el diablo para cumplir el pacto tuvo que enseñar a Gambrinus un arte que conseguiría hacer olvidar su dolor: fabricar un extraño brebaje amargo con cebada, levadura y lúpulo.

Aunque durante muchas décadas el símbolo de identidad de la cervecera fue el templete, el simpático personaje fue ganando fuerza (y perdiendo barriga) con los años. Ahora, el rey de la cerveza está más que contento: la nueva fábrica de Heineken España producirá a la hora 100.000 botellines. En un solo turno de trabajo, cerveza para toda la población de la capital sevillana. La inauguración estaba prevista para el mes de febrero, pero se ha pospuesto por las elecciones.

La de Torreblanca es ya la fábrica más moderna de Europa y la más avanzada tecnológicamente. De ahí que haya necesitado una inversión de 330 millones de euros. Gran parte de ese dinero son las plusvalías obtenidas con la venta del suelo de Nervión.

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