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Garzón envía a prisión al capo detenido en Marbella

El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón decretó ayer el ingreso en prisión de Raffaele Amato, considerado uno de los jefes de la Camorra napolitana, que fue detenido el pasado sábado en Marbella y al que Italia reclama por delitos de asesinato, extorsión y tráfico de drogas.

el 16 sep 2009 / 02:56 h.

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El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón decretó ayer el ingreso en prisión de Raffaele Amato, considerado uno de los jefes de la Camorra napolitana, que fue detenido el pasado sábado en Marbella y al que Italia reclama por delitos de asesinato, extorsión y tráfico de drogas.

Según informaron fuentes de la Audiencia Nacional, Garzón, que se encontraba de guardia cuando se produjo la detención de Amato, ordenó su prisión provisional a la espera de que se decida sobre su entrega a las autoridades italianas.

El mafioso, presunto jefe del clan Amato de la Camorra, más conocido como el de los escesionistas o spagnoli, fue detenido en una operación conjunta de la policía italiana y española cuando estaba en un restaurante acompañado de dos familiares.

Amato, de 44 años, se encontraba huido de la Justicia italiana desde 2006, cuando el Tribunal de Nápoles emitió contra él una orden de prisión cautelar con la acusación de homicidio.

Según la Policía italiana, Amato "es el jefe de uno de los más peligrosos grupos criminales" de la Camorra, que salió vencedor ante el clan Di Lauro de la conocida lucha entre grupos rivales de la Camorra que tuvo lugar en el barrio napolitano de Scampia entre 2004 y 2005.

El mafioso, quien ya había sido detenido en Barcelona en 2005 y puesto posteriormente en libertad al cumplirse el periodo de prisión provisional sin que Italia completara la extradición, debe responder ante la Justicia italiana de ocho homicidios acaecidos entre 1991 y 1993 durante la lucha de clanes mafiosos.

Con esta detención queda demostrada una vez más la importante presencia que, según las autoridades italianas, tiene la Camorra en España, adonde el pasado 17 de abril se disponía a volar el prófugo Ciro Mauriello cuando fue detenido en el aeropuerto romano de Fiumicino.

Según afirmó el fiscal de Nápoles, Giovandomenico Lepore, la colaboración entre España e Italia en la lucha contra el crimen organizado ha mejorado en los últimos años. "España se está dando cuenta de que, en efecto, se ha convertido en un lugar de almacenaje de estupefacientes", insistió Lepore.

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