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Garzón reclamó respeto al derecho a la defensa durante las escuchas

Ayer declaró el policía encargado de intervenir los teléfonos de los cabecillas de la red Gürtel y sus abogados.

el 18 ene 2012 / 13:05 h.

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El jefe del Grupo de Intervenciones y Análisis de Comunicaciones de la UDEF (Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal) en el "caso Gürtel", el policía Manuel M.T., encargado de la grabación de los encuentros que los cabecillas de la trama mantuvieron en prisión con sus abogados, manifestó ante la sala de lo Penal del Tribunal Supremo que el juez Baltasar Garzón le dijo expresamente y "de qué manera" que debía preservar el derecho de defensa de los imputados al realizar las escuchas.

El agente compareció como testigo de la acusación y de la defensa durante la segunda jornada del juicio que se celebra contra Garzón en el Tribunal Supremo por supuestos delitos de prevaricación y contra las garantías constitucionales por haber ordenado dichas escuchas, por las que se enfrenta a una pena de inhabilitación de hasta 17 años.

A preguntas de Ignacio Peláez, que ejerce una de las acusaciones particulares, el funcionario señaló que el juez suspendido de la Audiencia Nacional le explicó expresamente que la cláusula para la preservación del derecho de defensa era el "marco" por el que se tenían que "guiar". El policía reconoció ante el Alto Tribunal que era la primera vez que realizaba unas escuchas en prisión en el marco de una investigación por blanqueo de capitales, si bien llevaba en la UDEF pocos años y desconocía si esto suponía una novedad.

Además, recordó que él pidió expresamente al entonces titular del Juzgado Central de Instrucción número 5, Garzón, que le aclarara el significado de la cláusula dirigida a preservar la actuación de los abogados. El juez le contestó que era él, como instructor, quien "asumiría ese rol a la hora de valorar lo que pudiera afectar a ese contenido".

Explicó también cómo pinchaba las comunicaciones: "Se seguía la dinámica de las intervenciones telefónicas convencionales. Se reservaba la intimidad de las personas porque las partes personales y sin interés en la investigación no se aportan al procedimiento, quedan en el círculo privado". Únicamente se aportaban, según este testigo, aquellas conversaciones que a su juicio tenían que ver sobre el objeto que se está investigando.

El miembro de la UDEF reconoció que a veces es difícil discriminar entre lo que es o no privado en una intervención "porque en una conversación de dos horas a veces los temas se entrecruzan". Lo que sí aseguró es que los criterios fueron los mismos cuando el caso lo instruía Garzón que cuando la investigación pasó al Tribunal Superior de Justicia de Madrid, y que se acordaron con los responsables del centro penitenciario.

El más incisivo en sus preguntas a este testigo fue el abogado José Antonio Choclán, que acusa en representación del presunto cerebro de la Gürtel, Francisco Correa. Finalmente, el abogado de Garzón, Francisco Baena Bocanegra, inquirió al testigo sobre la forma de actuar de los intervenidos, a lo que las conversaciones intervenidas pusieron de manifiesto que el objetivo de dos abogados de la trama era el de "preservar el patrimonio" de la organización.

Se daban poderes a testaferros y se organizaban otras acciones dirigidas a este fin, y estas actuaciones se aceleraron tras la detención de los cabecillas. El objetivo del equipo de investigación era el de evitar una evasión del patrimonio de la trama, insistió.

Otro de los testimonios escuchados ayer fue el de Vicente Maroto, funcionario del Juzgado de Instrucción número 5 y encargado casi en exclusiva de la tramitación del caso Gürtel durante los meses en el que fue competencia de Baltasar Garzón. Recordó las horas previas al dictado del auto de las escuchas. El auto de intervención tuvo su origen en lo ocurrido en el juzgado la tarde anterior, tras la declaración de una "mujer" que no identificó, implicada en la trama.

Según Maroto, la fiscal anticorrupción Myriam Segura se encontraba nerviosa. "Recuerdo que le decía al juez ‘Baltasar, Baltasar, hay que hacer algo y tomar una decisión', en relación con las visitas que los imputados recibían en la cárcel", y y la necesidad de evitar que se organizara el blanqueo desde la cárcel. Según este funcionario, "Garzón y las fiscales estaban muy obsesionados con el derecho de defensa" y por esta razón se aprobó el expurgo de fragmentos de las intervenciones que pudieran afectar a este derecho.

Él se encargó de quitar de las transcripciones los párrafos que le indicaba Segura, explicó Maroto. Una vez finalizadas las declaraciones de los testigos la sala inició a última hora de la tarde la escucha a puerta cerrada de las grabaciones de las escuchas practicadas en prisión a los implicados en la trama Gürtel y sus abogados. Mientras que Garzón declaró el martes que su intención era cortar el blanqueo de dinero, los abogados lo acusan de espiar su estrategia de defensa.

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