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Gibraltar retiene a 4 guardias civiles por entrar en ‘sus’ aguas

La Policía del Peñón les detuvo cuando perseguían en lancha a unos traficantes. El ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, llamó a Peter Caruana para pedirle disculpas.

el 07 dic 2009 / 18:55 h.

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Una bandera española hondea desde La Línea de la Concepción, con el Peñón al fondo.

La Policía de Gibraltar retuvo ayer noche a cuatro guardias civiles uniformados que viajaban en una patrulla cuando, en el transcurso de una operación contra el narcotráfico, se adentraron en aguas que la antigua colonia británica considera suyas, aunque la comunidad internacional no se las reconoce como tal, porque no están recogidas en el Tratado de Utrech. Los agentes españoles perseguían a una lancha zodiac con dos ocupantes. Al darles caza, según fuentes de la Guardia Civil, apareció la Policía gibraltareña y les dio el alto por haber "invadido su espacio". Los agentes españoles y los dos supuestos narcotraficantes fueron trasladados hasta el puerto del Peñón, donde les retuvieron hasta poco antes de las 23.00 horas.

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, mantuvo anoche una conversación con el ministro principal de Gibraltar, Peter Caruana, al que expresó sus excusas por la "actuación incorrecta" de los guardias civiles y le aseguró que ésta no tenía intencionalidad política ni de otro tipo. Caruana aceptó las excusas, según las fuentes de Interior, que confían en que el incidente quede resuelto "en breve".

Todo esto sobrevino justo después de que Caruana protagonizara el enésimo enfrentamiento con España por declarar que no reconoce la autoridad medioambiental del Gobierno español sobre "sus" costas. La pelea abierta desde 1713 entre España y el Reino Unido sigue sin cerrarse. En aquel año, la firma del Tratado de Utrecht permitió que los ingleses se quedaran con Gibraltar -que había sido ocupado por los británicos en la Guerra de Sucesión Española-, pero en su artículo 10 dejó claro que Londres sólo tendría autoridad sobre las aguas interiores del puerto de la Roca.

Aquella precisión es la que hoy trae de cabeza a las autoridades de ambos países y a las de la colonia: Caruana tachó ayer de "inaceptable, inapropiado en la práctica y legalmente imposible" el plan diseñado por la UE para que tanto Reino Unido como España gestionen ambientalmente las aguas que rodean el enclave. Su argumento: dejar que España colabore en el cuidado de la flora y fauna conduce a la "cosoberanía". "Ningún otro estado puede actuar en nuestras aguas", dice. La Comisión Europea ha declarado las aguas próximas al Peñón como LIC (lugar de interés comunitario) por su valor ambiental y decidió que la gestión del espacio fuese conjunta, atendiendo a las directrices comunitarias. Caruana sostiene que Gibraltar tiene sus leyes y que sólo sus gobernantes y los de la metrópoli, Londres, tienen derecho a aplicarlas, "lo que excluye a cualquier otro estado de la UE".

El ministro principal ya recurrió esta decisión en mayo pasado ante Bruselas, "indignado" por el cambio de postura, toda vez que la UE atribuyó en 2006 el control exclusivo de las aguas del Peñón al Reino Unido, una decisión recurrida por España y al final retocada en favor del doble control. Ahora va más allá y amenaza a España con represalias: "Quienes rompen un status quo son quienes deben soportar las consecuencias de haberlo hecho. (...) El incumplimiento de la ley del Peñón en aguas gibraltareñas conduciría al arresto y persecución del infractor, a la discreción de la Policía de Gibraltar y a otras autoridades", dice.

Esto quiere decir que Gibraltar se guarda la posibilidad de actuar contra la Guardia Civil si entra en las aguas que cree que le son propias, como hizo ayer. Las palabras de Caruana ponen letra a una realidad desde que la UE optó por esta gestión doble. Varias lanchas de vigilancia de la Benemérita ya han sido obligadas a dejar de patrullar por el Peñón. "Siempre ha habido cierta permisividad en este litigio para evitar conflictos diplomáticos", reconocieron ayer desde Exteriores.

En riesgo. La pelea por ver quién es el dueño de las aguas está generando, más allá de los roces diplomáticos, problemas ambientales "serios" en la zona, como confirma Antonio Muñoz, portavoz de Verdemar-Ecologistas en Acción en el Campo de Gibraltar. "El Peñón rechaza la ayuda que ofrece el Ministerio de Fomento español para rescatar a buques peligrosos que ellos sí permiten pasar y que se ven en un naufragio, como pasó con el New Flame o con el Fedra. Ahora, con este LIC, España tendría que actuar ante cualquier incidencia ambiental dentro de la zona y eso es una garantía irrenunciable", sostiene Muñoz.

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