Economía

Gobierno y sector alimentario se enzarzan en una batalla por el alza de precios

La batalla está servida. El sector alimentario reaccionó ayer sin tapujos a la apertura de expedientes sancionadores por parte de Competencia hacia las principales asociaciones por considerar que ha podido existir un pacto de precios. La patronal cuestionó la independencia de este órgano.

el 15 sep 2009 / 02:41 h.

La batalla está servida. El sector alimentario reaccionó ayer sin tapujos a la apertura de expedientes sancionadores por parte de Competencia hacia las principales asociaciones por considerar que ha podido existir un pacto de precios. La patronal cuestionó la independencia de este órgano y acusó al Ejecutivo de crear una "cortina de humo" para ocultar su falta de acción.

A ver quién tiene la culpa de la escalada desorbitada de los precios de productos tan básicos como el pollo, la leche y los huevos. Ése es, en resumen, el frente abierto entre el Ejecutivo -aún en funciones- y la industria alimentaria. Y es que la patronal reaccionó ayer con contundencia al anuncio de la Comisión Nacional de Competencia (CNC) de la apertura de expedientes sancionadores a la Federación de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB) y a diez asociaciones, la mayoría agrupadas en ella.

Su secretario general, Jorge Jordana, expresó sus sospechas de que Competencia "no ha actuado con la debida independencia" al abrir expediente sancionador a su organización, a la que, según sus palabras, han tomado como el mejor "chivo expiatorio".

¿Pero por qué se han iniciado estos procedimientos? Pues porque Competencia tiene sospechas de que estas asociaciones han podido incurrir en prácticas para pactar o propiciar las subidas en los precios de los alimentos, acentuadas en los últimos meses, en concreto, entre agosto y diciembre de 2007. Sin embargo, reconoce que no tiene constancia de "acuerdos explícitos".

Para Jordana, resulta cuanto menos "sospechoso" que las pruebas "que han buscado en las asociaciones sean de octubre y el expediente lo abran en abril", para cuestionarse por qué se ha tardado tanto tiempo en actuar. Para ello, se basó en las declaraciones del ex presidente de la CNMV, Manuel Conthe, quien dijo en el Congreso que "las decisiones del organismo habían sido manipuladas por el entorno político".

Sí encontró una explicación para justificar el procedimiento sancionador. Se trata de crear una "cortina de humo" para ocultar la inacción de los poderes públicos -aseguró- y añadió que se ha convertido en la "última excusa del Ejecutivo para llevar a la sociedad el mensaje de que está haciendo algo" frente a la subida de los alimentos.

"¿Es posible que alguien quiera ser ministro y se esté trabajando una cartera?", insinuó Jordana, quien pedirá "responsabilidades políticas" si la investigación se salda con que no se quebrantó la ley de competencia.

Defendió la actuación de la FIAB alegando que sus declaraciones públicas alertando de la subida de precios -germen de las investigaciones- pretendía advertir a los poderes públicos para que prestaran atención a un problema "que podría tener consecuencias graves", y lo achacó al encarecimiento del crudo.

El Ministerio de Agricultura respaldó los expendientes "porque el incremento del coste de las materias primas se repercutió en demasía en los precios al consumo". Y es que una inflación disparada se encuentra en el trasfondo de este asunto.

Por su parte, el presidente de la patronal CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, consideró que no se ha producido un pacto de precios, al alegar que "los empresarios creen en la libre competencia". Sin embargo, puntualizó que, "si en algún momento determinado alguien se salta las reglas, lo lógico es que tenga el rechazo de la sociedad".

Por su parte, las asociaciones agrarias COAG y UPA reclamaron a la CNC que incluya en sus investigaciones a toda la cadena alimentaria, incluida la gran distribución, donde "se concentra el beneficio final" y que la haga extensiva a otros productos como la carne (las asociaciones expedientadas son de huevos, pollo y pan).

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