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González: "Si el PP gana aquí, me retiro a Honolulu"

Los socialistas piden el voto para Griñán, que reta a “recuperar el liderazgo”

el 05 nov 2011 / 20:31 h.

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González se funde en un abrazo con Rubalcaba durante el acto.

"Os pido que ganemos el 20. Y os pido ya por anticipado que ganemos en marzo, cuando cumpliré 70 años. Y si con 70 años no ganamos en Andalucía entonces sí que me retiro a Honolulu". Lo dijo ayer Felipe González. Y con sus palabras recordó que en noviembre las generales darán paso a las elecciones andaluzas de marzo. Los comicios serán por separado, no ocurría así desde 1990. Ha sido el presidente andaluz y secretario general del PSOE-A, José Antonio Griñán, quien decidió que el PSOE no se lo jugara todo a una sola carta. Hay claros indicios de que la ola del PP, que tiene dimensiones de tsunami, no se acabará el 20-N y se extenderá hasta Andalucía, una comunidad en la que en 30 años los socialistas han ganado todas las convocatorias electorales. Eso dicen las encuestas que hablan de descalabro del PSOE andaluz. Eso tratarán de conjurar los socialistas de aquí a la primavera.


El CIS dejó dicho el viernes que en Andalucía el PP obtendría los mismo resultados que el PSOE hace cuatro años. De los 60 escaños al Congreso, el PP se quedaría con 34-35, el PSOE con 24-25 e IU recuperaría uno. Y eso quiere decir que la mayoría absoluta que Javier Arenas necesita para gobernar está cerca y sobrada. Ya las municipales abrieron una brecha histórica de 7,14 puntos a favor del PP.


Andalucía jugará un papel central en esta campaña. Es clave por ser la que más votos aporta en la carrera hacia La Moncloa y va camino de convertirse en el último bastión del socialismo. Además el candidato Alfredo Pérez Rubalcaba ha escogido al Gobierno andaluz para ejemplificar su modelo de gestión, para contraponer la derecha a la izquierda y para defender un modo de gobernar frente a "los recortes" del PP.


Lo advirtió Griñán: "Queremos un futuro que conserve las conquistas del pasado. Sin renuncias" y alertó de que el PP "vende cambio y en realidad es retroceso". La sanidad y la educación son el eje de los discursos. En ese terreno se venía librando la campaña. Griñán presumió de que el sistema de salud andaluz es "el mejor de España y uno de los mejores de Europa". Recordó que el líder del PP-A quiere "importar" el modelo valenciano y eso significa, agregó, "entregar la sanidad pública a una empresa privada. Habrá una sanidad rica para quien pueda pagarla y otra sanidad pobre para la inmensa mayoría", sostuvo. Lo mismo con la educación pero esta vez con la vista puesta en Madrid.


Rubalcaba volvió a aferrarse al Presupuesto andaluz para hacer con él bandera
. Las cuentas de Griñán salvan de recortes educación (que crece un 2,5%), sanidad o dependencia. Suben los impuestos a las rentas más altas y recortan la inversión. "No se trata de rebajar el Presupuesto de educación sino el fracaso escolar, no hay que rebajar la sanidad sino la listas de espera, no rebajar la solidaridad sino la codicia. Los que más tienen, más ganan y más heredan tienen que pagar más. Gracias Pepe por tu presupuesto porque nos permite hacer campaña y defender el modelo", dijo Rubalcaba. "Que Arenas no tenga la mala suerte de ponerse malo en Valencia".


Se oyó la frase de la dirigente del PP Ana Mato, que en 2008 dijo que lo niños andaluces eran prácticamente analfabetos y hace semanas afirmó que en las aulas andaluzas los niños estaban por el suelo. "La derecha española menosprecia a Andalucía. Así estarían, sin pupitres, si gobernaran ellos", dijo Rubalcaba. Insistió Guerra: "La señorita del PP cree que en Andalucía siguen firmando con el dedo, no tienen carreteras y los niños dan clase por el suelo. En menudo pupitre metía yo a la señorita".


Griñán llamó a "recuperar el liderazgo político" y a "hacer país" como en la Transición. Y por supuesto alertó contra la abstención. "Podemos quedarnos en una indignación paralizante o coger el toro por los cuernos y decir basta". Lo repetirá mucho hasta la primavera.

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