sábado, 20 abril 2019
09:10
, última actualización
Cofradías

Gospel para recordar los orígenes raciales de Los Negritos

Entre un mar de mantillas, chaquetas azules y mucho calor, un grupo de cuatro americanas, tres de ellas negras, contemplaron extasiadas la salida de la hermandad.

el 17 abr 2014 / 21:55 h.

TAGS:

Hermandad de Los Negritos. / Foto: Carlos Hernández Hermandad de Los Negritos. / Foto: Carlos Hernández Tres de la tarde en la calle Relator, con el sol en lo más alto castigando a quienes llevan tres años rezando para ahuyentar las nubes y atraer al buen tiempo a esta semana grande. Un calor casi incompatible con la elegancia y el oscuro que impone el Jueves Santo empapaba a las cientos de personas que se apostaban a las puertas de la Capilla de los Ángeles cuando de golpe se abrieron las puertas dejando escapar una bocanada de aire aún más cálido. Dentro, las emociones y el contenido aliento de los casi mil nazarenos que aguardaban para iniciar su estación de penitencia había caldeado el ambiente. La espera había terminado. En poco más de 30 minutos, llegó la brillante salida del Cristo de la Fundación, adornado por un lecho de minicalas de color chocolate que imprimían aún más solemnidad al paso de madera. Interesante y discutida entre los presentes la elección del florista Javier Grado, que cada año escoge los exornos sin desvelar hasta el último mometno las claves de su decoración. El Cristo de la Fundación, reluciente tras la restauración de Pedro Manzano, avanzaba entre un mar de mantillas, chaquetas azul y nubes de cámaras ansiosas por captar una instantánea de ese momento. Entre la bulla, se oía hablar inglés. Un grupo de cuatro americanas, tres de ellas negras, contemplaban extasiadas la salida. Eran Deana y Stacie –de Chicago–, Rebeca –de Atlanta– y Kimberly Hawkins, una cantante de gospel que ofrecerá un concierto el jueves 24 de abril en el centro norteamericano de Sevilla. «Durante toda la Semana Santa no habíamos salido a ver nada, pero hablando una tarde con amigas nos contaron la historia de esta hermandad y hemos querido venir a verla», explica Diana, admirada ante la labor que Los Negritos sigue haciendo por ayudar a este colectivo, con programas de ayuda a personas de raza negra que venden pañuelos en los semáforos, por ejemplo. «Para nosotras, que no somos de aquí, saber que hubo antepasados de nuestra raza que tuvieron una influencia tan grande en Sevilla, un lugar tan lejano, y que todavía se percibe en el nombre de Los Negritos, hace que te identifiques más con esta cofradía. Nosotras somos cantantes de gospel, por eso es bastante simbólico ver desde el punto de vista de nuestro ritual cómo es esta tradición en Sevilla», añadió. Hermandad de Los Negritos. / Foto: Carlos Hernández Hermandad de Los Negritos. / Foto: Carlos Hernández Sin disimular el impacto cultural que les produjo el contemplar por primera vez el desfile de nazarenos blancos –que tan mal recuerdo traen a los afroamericanos novatos en esto de laSemana Santa–, este grupo de negritas se reencontró con una parte de su historia, quedando sobre todo embelesadas ante la salida de la Señora de los Ángeles entre una lluvia de pétalos, con dos crespones negros por la pérdida de Antonio Oliveira, quien fuera alcalde de la corporación. Espectacular fue también el giro de paso de palio para enfilar hacia la calle Guadalupe, arropado por una deliciosa marcha de la banda de Nuestra Señora de las Nieves (Olivares), que despertó los aplausos de los vecinos del abrrio, que se resistieron a dejar la entrada de la capilla hasta que la Señora de los Ángeles se perdió ya a lo lejos, rumbo a una tarde gloriosa.

  • 1