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Gran escuela de entrenadores

El 9 del 9 de 1984, una huelga de jugadores de Primera División provocó que los clubes profesionales tuvieran que alinear a los 'militares' y a los chicos del filial en sus primeros equipos. El Sevilla goleó al Athletic de Javi Clemente (3-0) con Jiménez, Oria, Galeote y Ramón Vázquez de titulares.

el 15 sep 2009 / 07:50 h.

El 9 del 9 de 1984, una huelga de jugadores de Primera División provocó que los clubes profesionales tuvieran que alinear a los 'militares' y a los chicos del filial en sus primeros equipos. El Sevilla goleó al Athletic de Javi Clemente (3-0) con Jiménez, Oria, Galeote y Ramón Vázquez de titulares.

Otero, Oria, Quintero, Serna, Jiménez, Pablo S., Rafa Paz, Fermín Galeote, Ramón, Martín Pérez y Barrio. También jugaron Toni y Santos. Enfrente, Alonso, Luis Fernando, Patxi Ferreira, Andrinua, Etxebarria, Rementeria, Joseba A., Elguezabal, Aguiroano, Sarriugarte y Sarabia. Y también tuvieron sus minutos Lizarralde y De Diego.

Son las alineaciones del partido de la segunda jornada de la Liga 1984-85, el Sevilla-Athletic (3-0), con Manolo Cardo y Javier Clemente en los banquillos pero con los jugadores profesionales, la mayoría, en los piquetes de huelga reinvindicando algunas de las cosas que los han convertido hoy en los trabajadores por cuenta ajena más privilegiados del mundo.

Lo curioso en clave sevillista de aquel histórico partido es que además de dar ni más ni menos que cuatro internacionales absolutos, igualmente cuatro de sus titulares trabajan ahora en puestos de muchísima responsabilidad en el club de Nervión. Por todos es conocido que Manolo Jiménez, lateral izquierdo titular en aquel entonces, es el primer entrenador y que ha tirado este año de su inseparable Nacho Oria, aquel día de septiembre lateral derecho del equipo, como preparador físico junto al veterano Ramón Orellana, siempre en la brecha.

Manolo Jiménez y Nacho Oria llevan trabajando juntos desde la temporada 2000/01 (cuando el Sevilla B estaba en Tercera división). Oria tenía por costumbre trabajar los lunes con el filial en las instalaciones de la Universidad Pablo de Olavide. Él y Jiménez iban y volvían corriendo desde Sevilla cruzando el puente que hay en la autovía. Ramón, ahora ayudante de Monchi, era el segundo de aquel equipo (el de Tercera). Al no tener título nacional, dejó su puesto a Jesús Calderón tras el ascenso a Segunda B. Calderón sigue junto a Jiménez. Ramón no volvía corriendo.

Otro técnico de hoy y jugador de ayer. Fermín Galeote, ahora primer entrenador del Sevilla Atlético, en Segunda Divisiíon, recordaba con exactitud que "fue a mitad de los 80, por una huelga de futbolistas. Tolo Plaza entrenaba al filial y Manolo Cardo al primer equipo. Debutamos unos cuantos ese día. Curiosamente, Nacho Oria, Jiménez, Ramón Vázquez y yo fuimos titulares. Han pasado más de veinte años y todos seguimos vinculados al Sevilla. También recuerdo que era la segunda jornada de Liga y que la gente disfrutó una barbaridad viendo a los suyos derrotar a uno de los mejores filiales del momento con gente como Patxi Ferreira, Andrinua o Sarabia", relataba.

Ramón Vázquez, descubridor entre otros de Julio Baptista desde su cargo en la dirección deportiva, ya era miembro de pleno derecho del primer plantel en aquella época. El entrañable alcalareño profundizaba en otro aspecto de aquella inaudita huelga de futboleros. "Estaba haciendo la mili y recuerdo que dijeron que los soldados no podíamos hacer huelga.

Fue un bulo que no sé quién lanzó pero que nos obligó a jugar. Hasta última hora no supe si lo haría o no. Me convocaron y llegué al estadio dos horas antes del partido sin saber qué sucedería. Para muchos de los que jugaron ese día resultó un debut testimonial en Primera, para que en su currículum apareciera que habían jugado en Primera al menos una vez en su vida. A Martín, por ejemplo, el partido le sirvió para ganarse alguna que otra oportunidad en el primer equipo".

Y ahora, muchos de ellos dirigen los destinos técnicos del club. "Me llena de orgullo que varios de los jugamos ese día tengamos ahora cargos de responsabilidad dentro del Sevilla. Es algo bonito, la verdad", comenta Ramón.

Efectivamente, a los que estaban haciendo el servicio militar no se les permitó hacer huelga. Muy dudosa la decisión, porque son los militares profesionales, y en el ejercicio de su profesión, los que no se pueden poner en huelga todavía hoy en día, pero los deportistas de élite que no hacían ni una sola guardia tuvieron que jugar al fútbol para tratar de boicotear en parte la huelga que se trató de abortar desde todos los puntos de poder.

Aquel nueve de septiembre, con España extrañada porque sus futbolistas estaban de huelga, dieron clases aceleradas de fútbol de élite los que ahora llevan al Sevilla FC, o tratan de llevar, a lo más alto en Europa. Una gran escuela de entrenadores.

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