jueves, 13 diciembre 2018
04:51
, última actualización
Toros

Gran faena de arte de Morante que corta una oreja en Málaga

José Antonio 'Morante de la Puebla' ofreció una gran dimensión en el segundo toro de su lote en Málaga, al que cortó una oreja. Una corrida en la que también paseó un trofeo José María Manzanares.

el 22 ago 2014 / 22:39 h.

TAGS:

El diestro Morante de la Puebla da un pase con la muleta a su segundo toro durante el sexto festejo de abono de la Feria de Málaga. / Jorge Zapata (EFE) El diestro Morante de la Puebla da un pase con la muleta a su segundo toro durante el sexto festejo de abono de la Feria de Málaga. / Jorge Zapata (EFE) GANADO. Se lidiaron cinco toros de Zalduendo, y uno (1º) de Pedro Domecq. La corrida fue muy desigual de presentación. Los dos primeros muy rajados y el resto manejables. Destacó por su calidad el sexto. DIESTROS. Enrique Ponce: pinchazo y media tendida (palmas) y dos pinchazos (ovación tras aviso). Morante de la Puebla: media y descabello (silencio) y estocada (oreja). José María Manzanares: estocada (oreja) y pinchazo y media recibiendo (ovación). Saludaron Rafael Rosas y Luis Blázquez, de la cuadrilla de Manzanares, en el sexto de la tarde. INCIDENCIAS. La plaza se llenó en tarde agradable.   En la víspera de la gran corrida de la Feria de Málaga, en la que este sábado hará el paseíllo en la plaza de toros de La Malagueta el diestro José Tomás junto a Pablo Hermoso de Mendoza, este viernes se celebraba otro de los carteles más rematados de un abono cargado de alicientes. Enrique Ponce, que recibía de manos del alcalde el Capote de Paseo que le acredita como triunfador de la feria de 2013 al inicio del festejo, compartía cartel con Morante de la Puebla y José María Manzanares. El diestro José María Manzanares da un pase a su segundo toro. / EFE El diestro José María Manzanares da un pase a su segundo toro. / EFE Estos dos diestros fueron capaces de cortar una oreja de cada uno ante las reses anunciadas de Zalduendo, que fueron remendadas con un primer todo de Juan Pedro Domecq, que fue el que abrió plaza. El diestro valenciano lidió en primer lugar este toro, muy pobre de casta y al que se le pegó mucho en el caballo. El astado llegó a la muleta sin fuerzas, embistiendo andando y sin humillar. En una lección de magisterio de la técnica, le realizó la faena a media altura hasta que terminó por entregársele en el toreo en redondo. Por el pitón izquierdo no dio opción. Morante, con su trofeo. / EFE Morante, con su trofeo. / EFE Esta misma circunstancia se repitió en el cuarto, un toro al que recibió de salida con bellos lances capoteros; iniciando la faena con ayudados por bajo, para atacar enseguida por el pitón derecha, en tandas que fueron recibidos con grandes ovaciones por parte de la afición. El de Zalduendo no se entregó nunca del todo, siendo exigente por momentos, pese a lo que ofreció una labor interesante mal rubricada con los aceros. La faena más importante de la tarde llegó de manos de Morante de la Puebla en el quinto de la tarde. Paradójicamente, el animal fue muy protestado de salida por su evidente flojedad. Para enfado del público que llenaba los tendidos, el animal se mantuvo en el ruedo; posibilitando una faena importante por los dos pitones, marcada por el temple. Siempre a más, consiguió que el inválido terminara entregado a su mágica muleta, y tras una buena estocada paseó una oreja. Se pidió incluso un segundo trofeo que el palco no concedió. El primero de su lote fue un astado que se cayó de salida repetidamente en los capotes y en el caballo. Suelto, recibió el segundo puyazo en la puerta, y se mantuvo en el ruedo pese a que también hubo protestas. El diestro sevillano lo intentó por los dos pitones aunque no pudo lograr ni un solo muletazo estimable. Otra oreja paseó del tercero de la tarde José María Manzanares, un animal que tuvo como virtud principal la movilidad. Lo lanceó con gusto a la verónica, brilló en banderillas Curro Javier, y a la muleta llegó con acometividad para poder conseguir tandas en redondo con elegancia. También brilló al natural, aunque su labor se centró en las tandas de derechazos. Concluyó su faena con una estocada fulminante. Esta rúbrica fue la que le faltó para redondear la tarde en el sexto. Se estiró con él a la verónica y tras brindárselo a Morante se fue a los medios para realizar una faena consistente por ambos pitones, sobre todo por el izquierdo con estéticas tandas de naturales

  • 1