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Deportes

Gran reacción del Betis, cada vez más salvado

Empató 1-1 con la Real Sociedad un partido vibrante en la segunda parte que le deja aún más cerca de la salvación.

el 10 abr 2012 / 20:04 h.

El Betis ya tiene la salvación virtual en el bolsillo con los siete puntos sumados en las tres últimas jornadas, justo cuando el panorama había vuelto a oscurecerse por mor de un 3 de 18 que puso de los nervios a muchos.

No a Pepe Mel ni a los que de verdad mandan hoy en el club, que han sabido mantener la cabeza fría a lo largo de toda una vertiginosa e irregular temporada que pronto será rematada con el éxito de la permanencia con varias semanas de antelación. Justo lo que se le encomendó al técnico y a la dirección deportiva, por lo que será entonces, cuando la salvación sea matemática –lo será más pronto que tarde, quiza en Mestalla horas antes de que empiece la Feria– cuando haya que analizar concienzudamente el devenir de una campaña repleta de picos y valles, como los que tuvo el partido de ayer.

Novedades. Debido a la concatenación de tres partidos en una semana y a las molestias que arrastraban una serie de jugadoes, Pepe Mel decidió introducir hasta cuatro cambios en el once respecto del que liquidó con efectividad y oficio el sábado al Villarreal, que fue el mismo –con la única novedad de Paulao por Amaya– que sorprendió a propios y extraños llevándose los tres puntos de la Rosaleda ante un Málaga que hoy es tercero.

Ayer volvió Amaya al eje de la zaga, esta vez junto al brasileño, y también fueron de la partida Chica, Iriney y Salva Sevilla, que ocuparon los puestos de Nelson, Jonathan Pereira y Beñat, hoy por hoy fundamental en este Betis, como en su día lo fue Cardeñosa o no hace tanto Alexis, aunque al vasco aún le quedan muchos peldaños por subir para situarse a la altura de aquellos.

Era el de Anoeta un Betis plantado en defensa en base a un 4-4-2 asimétrico –Salva Sevilla se escoraba a la derecha sin el balón, pero le dejaba toda la banda a Chica cuando lo recuperaban– que pasaba a ser un 4-3-3 en ataque, pues Jeff Montero, Roque y Rubén ejercían de delanteros puros a la hora de desplegar la ofensiva, que pronto pudo tener premio en una vertiginosa contra conducida por el ecuatoriano –en gran momento de forma– que Rubén Castro (17’) no pudo transformar en gol por la buena intervención del meta Zubikarai, debutante en las filas donostiarras por la sanción de Claudio Bravo, cuyas alegaciones fueron desestimadas apenas unas horas antes de comenzar el partido.

Fue una ocasión aislada, la única de la que gozaron los béticos en la primera mitad, pues el trío de centrocampistas Iriney-Cañas-Salva Sevilla fue incapaz de tomar el mando en la medular y poco a poco fue imponiéndose el buen hacer de los donostiarras, buscando las cosquillas de Chica por su lateral y cada vez con mayor protagonismo de Carlos Vela y Zurutuza, que combinaron con precisión dentro del área superada la media hora y a punto estuvieron de sorprender a Fabricio con un remate de este último que pareció gol pero dio en una valla publicitaria pegada a la portería.

Apenas se habían recuperado del susto los béticos, que rara vez era capaces de mantener la posesión el tiempo suficiente para organizarse en ataque y no volvieron a salir a la contra, cuando llegó otro, morrocotudo, pues Mateu Lahoz no dudó en pitar penalti por unas manos de Cañas, tan involuntarias como claras y separadas del cuerpo, que son penalti aquí y en Pekín, aunque en otros partidos los árbitros –o los cuartos árbitros, como ocurriera en el Villamarín ante el Madrid con Xabi Alonso y Ramos– hagan piña incluso en algunas portadas para decir que eso no se pita... que enfrente está Madrid... o el Barça, pues unas idénticas a las de Cañas las hizo Keita en Zaragoza el domingo y tampoco paso ná de ná.

El caso es que Mateu Lahoz, que le debía una a la Real desde hace unas semanas, cuando no concedió un claro gol de los donostiarras en San Mamés y les anuló otro por un fuera de juego que no era, no dudó un instante en señalar penalti y amonestar al bético, así que el 1-0 estaba listo para subir al marcador. Tiró Agirretxe, con paradiña, y Fabricio adivinó la intención, así que el 0-0 del descanso era lo mejor que dejaba la primera mitad.

Debió hacer cambios Mel en el descanso y la espera pudo costar cara. Con todo, Rubén avisó pronto de las nuevas intenciones béticas y luego fue objeto de un penalti (49’) –podría haber dudas sobre si dentro o fuera, que por TV se ve que es sobre la raya, osea, dentro, pero la falta es muy clara– que el ínclito Mateu transformó en amarilla al canario por supuesta simulación.

Luego llegó el 1-0 de Vela (55’), la entrada de Beñat y Pereira (57’) y un partido nuevo que dominó por completo el Betis, que nada tuvo que ver con el que hasta entonces había sido. Rubén empató tras una excelente arrancada de Jeff (69’), Beñat cogió las riendas del juego, Fabricio estuvo al quite en las contadas ocasiones de la Real, y en el descuento Roque gozó de una ocasión clamorosa para el 1-2. Antes hubo otro penalti sobre Paulao (86’) –no señalado– y, de postre, un remate de Ansotegi que escupió el poste para sellar un empate que vale a ambos y deja al Betis mucho más salvado. Casi del todo.

 1 - Real Sociedad: Zubikarai; Estrada, Ansotegi, Mikel González, De la Bella; Elustondo, Illarramendi (Aranburu, m. 76), Zurutuza; Griezmann, Vela y Agirretxe (Xabi Prieto, m. 71).

1- Real Betis: Fabricio; Chica, Amaya, Dorado, Nacho; Cañas (Beñat, m. 57), Iriney, Salva Sevilla (Jonathan Pereira, m. 57); Jefferson Montero (Matilla, m. 81), Rubén Castro y Santa Cruz.

Goles: 1-0, m. 55: Carlos Vela. 1-1, m. 69: Rubén Castro

Árbitro: Mateu Lahoz (Colegio Catalán). Amonestó a los béticos Cañas, Rubén Castro y Chica.

Incidencias: Partido de la 32ª jornada Liga en Primera división disputado en Anoeta. 

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