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Granada-Betis: principio o final de la cuesta

El Betis empieza la segunda vuelta ante el Granada, un rival peligroso en un buen momento. El equipo de Mel llega presionado: el Rayo ya lo ha igualado a puntos.

el 29 ene 2011 / 20:11 h.

Rubén Castro y Ezequiel, en el autobús que condujo al Betis a Granada.
Enero, el mes de la famosa cuesta, está siendo empinado de verdad para el Betis. Si se hiciese una clasificación de Segunda desde que comenzó 2011, el Betis sería quinto y no sería referencia sino perseguidor de Rayo Vallecano y Celta, sus grandes enemigos en la batalla por el ascenso. Es lo que tiene la Copa del Rey y competir "al 200%" contra el Getafe y el Barcelona, como señaló Pepe Mel. Enero se acaba hoy para el Betis en el Nuevo Los Cármenes, pero quién sabe si la cuesta también terminará o, por el contrario, empezará de verdad. El conjunto verdiblanco viene de caer ante el filial del Villarreal y visita a un rival poderoso que aspira a las eliminatorias del ascenso, así que el riesgo de sufrir dos derrotas consecutivas por primera vez en la temporada es real. Y, sobre todo, ojo a la presión que recae ya sobre los hombres de Mel. El Rayo venció ayer en Soria y amanece hoy empatado a puntos con el Betis.

Así de peliagudo se presenta el principio de la segunda vuelta para el equipo de Mel. Queda la mitad de este larguísimo camino y el líder recorrerá los primeros metros en Granada. Es el primer día de la segunda vuelta y también es el primer día en mucho tiempo en que el Betis no está solo en la cumbre. El Rayo (el ex de Mel tenía que ser) hizo ayer lo que quiso con el Numancia (0-3) y ya ha alcanzado los 46 puntos, los mismos que atesora el conjunto de Heliópolis. Y el Celta empató en el Miniestadi, así que el margen se estrecha tanto que ya no hay margen. El Betis superará la jornada como primero, sí, pero un tropiezo equivale a despedirse de su renta, generosa no ha demasiado y raquítica a día de hoy.

El panorama es inquietante, aunque Mel y sus futbolistas repiten que por ahora no se fijan en lo que consiguen o dejan de conseguir sus rivales directos. La filosofía verdiblanca pasa por recuperar el nivel futbolístico que lograron antes del borrón contra el Villarreal B, explotar las muchas virtudes que lo mantienen en lo más alto desde hace muchísimas jornadas y a partir de ahí, sumar, sumar y sumar. Cierto es que el Betis viene de enlazar dos desplazamientos seguidos sin ganar (1-1 en Huesca y 2-1 en Villarreal), pero tampoco ha perdido dos partidos consecutivos hasta el momento. Y para que siga así, Mel cuenta con tres altas no importantes sino importantísimas: Dorado, ya recuperado de la lesión que sufrió en Getafe; Nacho, que cumplió su sanción y parte de cero ahora que comienza la segunda ronda; e Iriney, que no reapareció en Villarreal por problemas de tobillo. El hispanobrasileño, de todas formas, no las tiene todas consigo. El míster, tampoco, así que ayer se montó en el autobús con 19 futbolistas ante la posibilidad de que el mediocentro no esté al cien por cien. Si lo está, el dibujo será una especie de 4-3-3 con Arzu y Beñat delante de Iriney; si no, el esquema se parecerá más al clásico 4-4-2 con Jonathan Pereira y Salva Sevilla en los flancos.

El Betis, que es el segundo mejor visitante de Segunda, comprobará si soporta la presión y madura como equipo en el campo del Granada, que es el tercer local más fuerte. El conjunto de Fabri, totalmente integrado en la pelea por el play off, sólo ha perdido uno de sus ocho últimos partidos y apenas cayó una vez en su estadio, además en la segunda jornada (0-1 con el Valladolid). De allí han salido escaldados el Xerez (5-0) o el Barça B (4-1), por ejemplo. Allí también jugó ya el Betis, en la Copa, y remontó un 2-0 adverso. Pero este Granada ya no es aquel Granada, ni mucho menos el que perdió 4-1 en Heliópolis. Ahora es mucho más equipo, de hecho lleva dos partidos seguidos remontando en inferioridad. Es un conjunto sólido que se ilusiona al calor de los tantos de Álex Geijo. El goleador estaba renqueante pero fue citado, así que no hay por qué dudar de su presencia.

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