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Granada recobra la paz tras la huelga de basura

Los empleados vuelven al tajo tras lograr su objetivo pero el Ayuntamiento los sanciona con 300.000 euros por los incidentes.

el 21 abr 2010 / 19:31 h.

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Un operario de Inagra limpia a presión una papelera, ayer, en el centro de Granada.
Los trabajadores de la empresa concesionaria del servicio de limpieza y recogida de basuras en Granada, Inagra , pusieron ayer fin a la huelga indefinida que mantenían desde el lunes al alcanzar un acuerdo "solidario" con la patronal, que garantizará la estabilidad laboral del personal contratado a tiempo parcial, principal reivindicación de los sindicatos. Tras una larga negociación que se prolongó hasta las dos de la madrugada, el comité de empresa y las secciones sindicales de CCOO, UGT, CNT y CIT decidieron aceptar la propuesta de la empresa de renunciar a parte de su salario para garantizar así el doble de jornadas a los empleados que trabajan a jornada parcial.

El acuerdo supondrá que toda la plantilla fija de Inagra (570 trabajadores) renunciará a cobrar el IPC del 2009, un 0,8%, que será compensado con la ampliación al personal de tiempo parcial (117 empleados), pasando de las cuatro actuales a ocho jornadas fijas al mes. También se garantiza un convenio colectivo para tres años, 2009, 2010 y 2011, incluyendo las propuestas que en su día ya hizo la empresa y que consisten en una subida salarial del 7,2% para el 2008, el IPC para el 2010 y 2011, un sábado más para el personal de la noche y el compromiso de la empresa de que los descansos por reducción de la jornada a 35 horas (48 días al año), se concedan en función de la jornada anual efectiva de trabajo. El portavoz de UGT, Martín Ángel Ruiz, explicó a Europa Press que se buscó un acuerdo beneficioso para todos "en estos momentos de crisis", aunque para ello "se haya tenido que renunciar a la subida del IPC de 2009" y se haya perdido "poder adquisitivo".

Los dos días y tres noches de huelga han dejado en las calles de Granada más de 200 toneladas de basura, y lo que es peor, numerosos episodios de violencia y enfrentamiento entre trabajadores, policía y vecinos desesperados. Una decena de contenedores han sido quemados y los servicios sanitarios debieron atender a otros tantos empleados en la noche del lunes al martes. Aunque los operarios comenzaron anoche mismo a retirar los residuos y al cierre de esta edición la ciudad volvía a estar "limpia", el Ayuntamiento de la capital (PP) decidió no cerrar el episodio sin sancionar antes con 300.000 euros al comité de empresa por el ensucio de las calles y el destrozo de mobiliario urbano durante sus protestas.

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