Economía

Grecia congela pensiones y sube impuestos para atajar el déficit

Atenas amaga con recurrir al FMI si no obtiene apoyo de la Eurozona

el 03 mar 2010 / 20:44 h.

Pensionistas griegos tratan de romper la línea de seguridad de los policías antidisturbios a la entrada de la sede del Gobierno, ayer.

Grecia decidió ayer apretarse aún más el cinturón para cumplir la exigencia de la UE de reducir su abultado déficit, y advirtió de que recurrirá al FMI si no recibe el apoyo que necesita de los Veintisiete. Y es que el primer ministro griego, Yorgos Papandréu, cumplió con lo que sus socios europeos esperaban y lo que la población griega temía: dar un paso más en su estrategia de austeridad para reducir el gasto y aumentar los ingresos.

El plan de choque pretende ahorrar unos 4.800 millones de euros para sanear la maltrecha economía griega, que acumula ya una deuda de más del 110% del PIB y un déficit del 12,7%. Bajo esta premisa, los jubilados van a ver cómo sus pensiones quedan congeladas y los 600.000 funcionarios van a tener que renunciar hasta un tercio de los ingresos por pluses y extras que cobraban hasta ahora.

Llenar el depósito de gasolina saldrá más caro, entre 3 y 8 céntimos por litro, y el IVA subirá entre un 0,5% y un 2%, dependiendo del producto. Fumar y consumir alcohol costará un 20% más. Incluso la Iglesia Ortodoxa tendrá que pasar por caja, al aumentar los impuestos sobre sus propiedades e ingresos. La lista sigue: suben las contribuciones sobre propiedades inmobiliarias de gran valor y los ingresos superiores a 100.000 euros serán gravados con el 45% de impuestos, más un pago único del 1% en 2010.

En general, se recortan en 700 millones las inversiones públicas y se congelan los nuevos contratos de personal público este año, a excepción de educación, sanidad y cuerpos de seguridad. Y para completar el paquete, el Gobierno anunció también una nueva legislación para afrontar la evasión de impuestos, un verdadero sumidero de ingresos públicos en Grecia.

Si a los recortes anunciados en febrero los sindicatos reaccionaron con una huelga general, las nuevas medidas fueron recibidas con indignación. El sindicato de funcionarios ya ha convocado una nueva huelga el 16 de marzo.

La Confederación de Trabajadores, el principal sindicato, denunció que "las medidas son unilaterales y no tienen justicia social" y el Partido Comunista hizo un llamamiento a no acatarlas y a manifestarse en la calle.

Junto al anuncio de que Grecia entra en fase de austeridad, Papandréu advirtió de que su país podría solicitar ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) si la UE no le respalda en sus esfuerzos por luchar contra el déficit y el endeudamiento.

Según fuentes gubernamentales citadas por los medios griegos, el dirigente socialista aseguró tras el Consejo de Ministros que "ya hicimos lo necesario. Ahora le toca a Europa. Si la UE no nos da el respaldo político, Grecia podría recurrir a la ayuda del FMI".

La advertencia llega en medio de los rumores sobre un plan de rescate europeo para Grecia. Papandréu se reúne mañana con la canciller alemana, Angela Merkel, y el domingo con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, para asegurarse el apoyo político y económico para facilitar créditos y la compra de sus bonos.

Bruselas respalda el nuevo plan 

Desde Bruselas, el presidente de la CE, José Manuel Durão Barroso, se apresuró a hacer público su apoyo a las medidas adicionales de ajuste anunciadas por el Gobierno griego y a subrayar que le ayudarán a reducir su abultado déficit para contribuir a la estabilidad de la Eurozona.

Las medidas envían, dijo Barroso, "una señal fuerte de la determinación del Gobierno griego a continuar con sus valientes decisiones", y abundó en que confirman su "compromiso" de "hacer todo lo que está en su mano para cumplir los objetivos del programa de estabilidad y asegurar que se logra reducir el déficit público en 4 puntos". 

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