Economía

Grecia mantiene en vilo a la UE

Durao Barroso asegura que no hay un plan B para un país abocado a más recortes sociales.

el 21 jun 2011 / 16:42 h.

Carteles con mensajes de protesta frente al Parlamento griego unas horas antes de que se celebrara la moción de censura.

La sociedad griega era anoche un hervidero a la espera de si el Gobierno del primer ministro griego, Yorgos Papandreu, recibía el respaldo del resto del Parlamento heleno. Lo necesitaba para acometer las reformas exigidas por la UE y el FMI a cambio de entregarle el quinto tramo (12.000 millones) del préstamo aprobado en 2010 y un nuevo paquete de ayuda por valor de unos 110.000 millones necesarios para evitar una posible quiebra.

Al cierre de esta edición, todo indicaba que, a pesar de tener en contra a toda la oposición, Papandreu superaría la moción de confianza a la que se enfrentó ayer gracias a que los socialistas -que tienen 155 de los 300 escaños del Parlamento griego- votarían de forma compacta.

Esto hizo que miles de manifestantes se lanzaran ayer de forma pacífica a la calle para mostrar su rechazo a los recortes. De hecho, cada vez más griegos están dando la espalda a Papandreu.

Pero lo peor para la sociedad helena está por venir. El martes de la próxima semana el Parlamento se pronunciará sobre el nuevo paquete de medidas de austeridad que la UE exige a Grecia imponer a cambio de concederle un nuevo préstamo que le salve de la bancarrota. Entre ellas, aparecen nuevos recortes en los sueldos de los funcionarios, en los gastos sociales, subidas de impuestos y privatizaciones en masa.

Horas antes, la UE ya había dejado claro a Grecia que no había otra opción. El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, exigió a todas las fuerzas políticas griegas, y en particular a la oposición conservadora, que respaldaran en el parlamento el plan de ajuste y privatizaciones pactado por el Gobierno de Atenas con la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) e insistió que "no hay alternativa" ni "plan B".

"Grecia vive un momento extremadamente crítico, un momento excepcional. Y en un momento excepcional se necesita un coraje excepcional por parte de todos. La responsabilidad en democracia no corresponde sólo al Gobierno. La oposición, especialmente el mayor partido de la oposición, tiene también una parte de responsabilidad", dijo Barroso en rueda de prensa.

"Por ello lanzo un nuevo llamamiento muy vehemente para que haya un esfuerzo de consenso nacional en Grecia, para que haya credibilidad en las reformas", insistió.

"No hay alternativa. Si alguien piensa que sin el programa negociado con la UE y el FMI se podrá encontrar otra cosa o que hay un plan B, es falso. La UE y el FMI no aprobarán otro programa", zanjó Barroso. A su juicio, una solución basada en el aumento del gasto público sería una "receta para el desastre".

Los mercados esperaban ayer la respuesta de Grecia ante las exigencias de la UE, aunque en España no tuvieron un comportamiento malo. Así, el Íbex 35 subió un 1,93% y se colocó en 10.231,9 puntos, animado por la esperanza de que el Gobierno griego superarían la cuestión de confianza que afrontó en el Parlamento y allanaría así el camino al segundo rescate de la UE.

El selectivo madrileño optó claramente por las compras y encabezó las subidas de las principales plazas europeas junto a París (1,95%), y cosechó ganancias superiores a las de Fráncfort (1,68%) y Londres (1,43%).

Por su parte, Grecia logró colocar 1.625 millones en letras a tres meses, superando el objetivo inicial de 1.250 millones, aunque el interés abonado subió hasta el 4,62%, frente al 4,06% de la subasta del 17 de mayo.

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