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Griñán aboga por mantener el Pacto de Toledo en los términos en que fue acordado y fortalecer el sistema de pensiones

el 12 mar 2013 / 11:02 h.

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El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, ha  abogado este martes por mantener el Pacto de Toledo en los términos  en que fue acordado y por asumir un "compromiso reformista" que  posibilite conservar, mantener y fortalecer en el futuro el sistema  público de pensiones "al que debemos la mayor política de  redistribución de rentas que existe en nuestro país".  

Griñán ha inaugurado este martes en Sevilla unas jornadas  organizadas por la Cadena Ser Andalucía sobre 'El futuro de las  pensiones'.  

Ha señalado que el Pacto de Toledo y la concertación con los  agentes económicos y sociales, a la hora de abordar cualquier reforma  estructural del sistema de pensiones, son imprescindibles. Ha añadido  que el Pacto de Toledo es uno de esos activos políticos que  normalmente hace y da cohesión económica, social o política a una  sociedad, además de seguridad y fiabilidad, de manera que se debe  mantener en los términos en que fue pactado.  

"No fue un pacto de silencio, sino un compromiso con el futuro;  tratar de consolidar en el fututo las conquistas del pasado", según  el presidente de la Junta, quien ha estimado que todos estamos  obligados a asumir un compromiso reformista, no para derogar un  sistema que ha creado país, solidaridad y cohesión, sino para  consolidarlo en el futuro.

"Se trataría de conservar, mantener y fortalecer en el futuro el  sistema público de pensiones al que debemos la mayor política de  redistribución de rentas que existe en nuestro país", ha expresado el  presidente andaluz, para quien un país puede perder la confianza,  pero nunca la seguridad.

En su opinión, se está planteando un debate sobre la  sostenibilidad del sistema de pensiones partiendo de "errores  metodológicos de calado", como es el de ignorar impactos tan  importantes como el crecimiento de la productividad sobre el PIB.  Griñán ha señalado que el gasto en pensiones en España en términos de  PIB sigue siendo inferior al gasto medio del conjunto de la Unión  Europea.  

Para Griñán, una prioridad absoluta debe ser la vuelta a la senda  del crecimiento económico y de creación de empleo, "la medicina y el  remedio que nos ha de llevar a un nuevo equilibrio en el sistema de  pensiones para luego empezar a prever las tendencias futuras". Para  Griñán, ello no se logrará si nos empeñamos en mantener como única  política económica la mera consolidación fiscal, la cual no garantiza  el crecimiento ni una correcta y eficaz senda de disminución del  déficit público.  

Ha agregado que también es necesario atender al reto demográfico,  porque la media de edad de los españoles está en los 42 años,  mientras que Europa está compitiendo con otras regiones del mundo con  una media de edad que es aproximadamente la mitad y, por lo tanto, se  plantea un problema no sólo para sostener sistemas de protección  social, sino también de competitividad y de pervivencia del propio  modelo económico de crecimiento.  

Griñán, que ha apuntado que lleva un cuarto de siglo prácticamente  debatiendo sobre el futuro de las pensiones, ha manifestado que  vivimos en una sociedad en la que la esperanza de vida ha aumentado  considerablemente, lo que es un gran logro de la humanidad, y ello ha  coincidido con un desplome de la natalidad, lo que "nos enfrenta a un  desafío, como es el del progresivo envejecimiento y la consiguiente  sostenibilidad de la pensiones".  

ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACION

Según José Antonio Griñán, el envejecimiento de la población y su  incidencia en el sistema de pensiones es un debate recurrente que por  desgracia se ha situado demasiadas veces en los extremos, entre el  catastrofismo o el triunfalismo, sin los necesarios matices y sin  atender a un análisis honesto intelectualmente del sistema español de  pensiones y de su previsible evolución futura.  

Griñán ha recordado que la fuerte caída del empleo y el constante  aumento del número de pensionistas ha llevado a la Seguridad Social a  acabar el ejercicio de 2012 con un desequilibrio en sus cuentas  equivalente a casi un punto del PIB, mientras que la afiliación a la  Seguridad Social cayó en casi 800.000 cotizantes.   

Se trata, a su juicio, de unos datos preocupantes, pero no se  puede caer en el "error, que sería interesado o malintencionado, de  concluir a partir de un solo ejercicio un problema sobre la  viabilidad del sistema de pensiones". Ha manifestado que no es a la  actual coyuntura económica a la que hay que mirar para sacar  conclusiones sobre el futuro, sino las proyecciones demográficas y la  evolución previsible de la tasa de cobertura del sistema.

En este punto, ha puesto de manifiesto que las proyecciones de la  población europea y española llevan ya años advirtiendo de que la  población envejece y la fuerza de trabajo desciende. Ha señalado que,  según el Instituto Nacional de Estadística, las tendencias  demográficas actuales llevarían a España a perder una décima parte de  la población en 40 años y, desde 2018, habría más defunciones que  nacimientos y en 2052, el 37 por ciento de la población será mayor de  64 años.  

Para Griñán, hacer frente o frenar esa tendencia es el verdadero  reto demográfico que tenemos por delante, agravado ahora por una  profunda crisis económica, que ha supuesto que incluso la población  extranjera reduzca su participación en la población activa española.

Ha puesto de manifiesto que el sistema de pensiones español se  basa en la solidaridad entre generaciones, algo de lo que carecen  otros sistemas en el entorno internacional basados estrictamente en  la capitalización, mientras que con el tiempo ha incorporado  componentes fuertemente redistributivos, todo ello en el marco del  Pacto de Toledo.  

Tras recordar que la última reforma del sistema de pensiones, que  eleva a 67 años la edad de jubilación y amplia el periodo de cálculo  de las pensiones, fue aprobada por el Congreso en julio de 2011, ha  puesto de manifiesto que a finales del pasado ejercicio, de forma  imprevista, un nuevo decreto ley suspendió la aplicación de esa  reforma en lo que se refiere a la jubilación anticipada y parcial.    


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