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Griñán afrontará el último tramo de legislatura sin crisis de Gobierno

El presidente andaluz descarta eliminar o fusionar consejerías en lo que resta de mandato y se resiste a adelantar las autonómicas si al final se anticipan las generales

el 13 jul 2011 / 10:55 h.

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Griñán no hará cambios en el Gobierno hasta las autonómicas de marzo de 2012. Ni para darle un impulso político a su gabinete en el último tramo de legislatura, ni para economizar gastos mediante una fusión de carteras. El presidente andaluz quiso dejar claro ayer que agotará el mandato sin acometer una nueva crisis en su Gabinete y que tampoco adelantará las autonómicas, previstas para el primer domingo de marzo del año que viene. "No tengo intención de hacer cambios en el Gobierno ni de adelantar las elecciones", dijo ayer tras pronunciar su conferencia durante Los Diálogos de El Correo de Andalucía, acto patrocinado por Fedifar y celebrado en el hotel NH Central Convenciones de Sevilla.

No es la primera vez que al presidente de la Junta le hacen estas dos preguntas. Pero por muchas veces que las responda, siempre vuelven a hacérselas, porque la cita electoral andaluza está unida a las generales, y los rumores de un adelanto en Madrid se han agudizado desde el nombramiento oficial de Alfredo Pérez Rubalcaba como candidato a la Presidencia. Es evidente que el PSOE federal y el andaluz han calculado los riesgos de separar los comicios españoles de los andaluces, que han coincidido desde hace 30 años. ¿Tienen más posibilidades de ganar juntos o separados? En caso de perder en Madrid, ¿remontaría el PSOE en las andaluzas?

Tras la salida del Ejecutivo de Rubalcaba, los rumores del adelanto electoral han llegado incluso a concretarse en una fecha -el próximo 27 de noviembre-, una hipótesis de la que ayer se mofó Griñán al escucharla. "Ah, ¿ya tenéis fecha y todo?". El presidente de la Junta explicó que acababa de hablar con Rubalbaca por teléfono, pero no trataron la cita electoral. "Yo tengo competencias sobre ese tema, pero él no", dijo. Reiteró que tiene "mucho trabajo por delante para consolidar esta legislatura" y recordó que en el Debate del Estado de la Comunidad ha presentado 27 medidas que tienen que empezar a aplicarse cuanto antes.

El otro tema, la posibilidad de llevar a cabo una crisis de Gobierno y reducir el número de consejerías, como le ha pedido insistentemente el PP, también lo zanjó de plano sin dar mayor explicación. Una de las propuestas de los populares en el grupo de trabajo por la transparencia y la regeneración democrática que se acaba de formar en el Parlamento es reducir el número de consejerías de las 13 que hay ahora a 10. La idea se debatirá en el próximo pleno extraordinario, a final de mes, pero Griñán ya la ha descartado. En la última semana algunas voces habían barajado la idea de que el presidente eliminara la Consejería de Empleo para integrarla dentro de un macrodepartamento de Economía.

Patada en el culo. El presidente de la Junta también aprovechó la conferencia para reivindicarse a sí mismo como político progresista. Empezó por elegir a un referente de la izquierda, la exportavoz de IU, Concha Caballero, para que le presentara. Nada más subir al atril advirtió: "Yo soy socialdemócrata desde el principio. Nunca fui marxista". Y rechazó que las últimas elecciones municipales le hayan hecho girar a la izquierda a través de las 27 medidas que presentó en el debate autonómico. "No es un giro a la izquierda. Defendemos lo que defendimos en el pasado".

En el turno de preguntas, Griñán trazó similitudes y diferencias entre su discurso en aquel debate autonómico y el de Rubalcaba en el congreso del PSOE federal. Ambos parecen haber animado las cabizbajas filas socialistas. "Tanto Rubalcaba como yo no tenemos trayectorias muy orgánicas, pero siempre hemos mostrado un pensamiento muy definido y hemos situado a la educación como algo preferente, la clave del modelo", señaló. El presidente andaluz bordeó en el Parlamento la idea de reformar la ley electoral para dar más representatividad a los grupos minoritarios, una propuesta de IU que no cuajó y que, sin embargo, Rubalcaba sí parece dispuesto a discutir. Griñán es poco amigo de cambiar "lo que funciona" y recordó que las listas abiertas ya existen en el Senado y "no han funcionado".El presidente andaluz hizo autocrítica de las municipales. "A los gobiernos socialistas nos han dado una patada en el culo de los alcaldes", admitió, pero recordó que los electores han castigado al PSOE "en toda España". Sobre la declaración de la renta del líder del PP-A, Javier Arenas, no quiso ensañarse. Griñán hizo pública su declaración del IRPF de los tres últimos años durante el debate autonómico, Arenas sigue sin publicarla. "Creo que Arenas se ha metido en un jardín. Que entregue la renta y ya está", zanjó.

Pero la pregunta más difícil o la que más tardó en responder fue la última. ¿Ser presidente de la Junta compensa el sacrificio familiar que conlleva? Griñán, que tenía a su esposa en primera fila, permaneció medio minuto en silencio y soldó un profundo y sonoro suspiro antes de contestar: "Son muchos sacrificios familiares. Se interrumpen diálogos, se pierden conversaciones...".

El escolta que protege de la juez Alaya

Una de las preguntas que le llegó a Griñán y que el director de El Correo, Diego Suárez, le transmitió literalmente fue sobre el caso del fraude en los expedientes de regulación de empleo (ERE) y de la jueza que lo instruye, Mercedes Alaya. “Si coincidiera con la jueza Alaya en el AVE, sentados juntos, ¿qué le diría en esas dos horas y media?”. Griñán eludió el trance con humor: “Tengo ventaja de que mi escolta se sienta a mi lado”. El presidente andaluz dijo no tener “ni amistad ni enemistad con la jueza”, pero reconoció “cierta molestia” con uno de sus autos. “Cuando se dijo que podíamos alterar las actas. No hay precedentes de que se acuse al poder ejecutivo de algo así. Dije que no era justo y la justicia me ha dado la razón”.

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