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Griñán cierra el paso a primarias para elegir al candidato de 2012

El secretario provincial del PSOE de Cádiz, Francisco González Cabaña, ceja en su pulso y no se proclamará presidente de la Diputación gaditana en contra de los plazos marcados por la Ejecutiva.

el 06 abr 2011 / 20:43 h.

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El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, con la ministra de Medio Ambiente, Rosa Aguilar, en Almería.
"Si el secretario general del partido en Andalucía decide presentarse y además es presidente de la Junta, no es necesario estatutariamente que se celebren primarias". Lo defendió ayer José Antonio Griñán en plena crisis interna del PSOE andaluz tras el plante de Luis Pizarro y cuando hay voces que, eso sí agazapadas bajo el anonimato, comienzan a reclamar que tras las elecciones municipales, se celebren unas primarias como hará el federal para elegir candidato ante las elecciones de 2012. Griñán cerró el paso a esa posibilidad después de que el día antes se constatara que cuenta con el respaldo de la dirección federal del PSOE, especialmente del vicesecretario general, José Blanco, y de uno de los candidatos a suceder a Zapatero, Alfredo Pérez Rubalcaba.

 

El PSOE andaluz llevaba ya semanas tratando de frenar cualquier debate, contaminado por la sucesión en Madrid, sobre si Griñán iba a ser o no candidato en 2012. La clave estaba entonces en los resultados en las elecciones municipales del 22 de mayo:la prueba de fuego para Griñán y su equipo. No hace ni una semana la presidenta del PSOE-A, Rosa Torres, trató de frenarlo y situó la candidatura de Griñán como "fuera de toda duda". Pero la crisis interna desatada tras la dimisión de Luis Pizarro al frente de la Consejería de Gobernación, casi a las 48 horas de que Zapatero convocara sus primarias, disparó desde el primer momento este escenario, sobre todo si el tiempo confirma que este movimiento acabará destapando una corriente crítica frente a la actual ejecutiva regional del PSOE-A. Anticipándose a cualquier movimiento público, Griñán salió ayer a descartarlo. Además el líder socialista defendió, dentro del guión que ha fijado el partido, que no hay ninguna crisis "sino una dimisión que se ha resuelto en 24 horas". Sobre el PSOE andaluz aseguró que es "un partido fuerte que, no les quepa la menor duda lo va a demostrar".

Los socialistas se esfuerzan por reconducir los daños del terremoto político que supuso el lunes el plante de Luis Pizarro tras librar un pulso con la ejecutiva regional a cuenta del PSOE de Cádiz. La gran mayoría de los dirigentes consultados por este periódico aseguraron ayer que todos están centrados ahora en las elecciones municipales y que harán un esfuerzo por contener o taponar cualquier movimiento interno pasados de los comicios.

Justo en esas coordenadas se movieron ayer las fichas en el PSOE de Cádiz, una agrupación provincial clave en toda esta marejada. El secretario general de los socialistas gaditanos, Francisco González Cabaña, cejó ayer en su intento de autoproclamarse candidato a seguir presidiendo la Diputación gaditana. Estaba previsto que lo hiciera, en contra del criterio de la ejecutiva regional, el próximo viernes. Ayer se celebró una reunión del PSOE de Cádiz por la tarde. Los mensajes internos fueron más bien llamadas a la calma ante el incendio por la dimisión de Pizarro y tras el cese del delegado provincial de la Junta, Gabriel Almagro.

Fue definitivo el aviso que envió la secretaria de Organización del PSOE-A, Susana Díaz, en una circular interna remitida a las ocho direcciones provinciales, recordando que solo se podrán proponer candidatos a las corporaciones provinciales antes del 22 de mayo en aquellos casos en los que se gobierne con mayoría absoluta. Requisito que no se cumple en la institución gaditana. Éste ha sido el último pulso entre Cádiz y San Vicente aunque los desencuentros llevan año y medio sucediéndose.

El líder gaditano lamentó el cese del delegado de la Junta -un hombre afín que entienden ha castigado Griñán por este pulso interno- porque "distorsiona" el escenario electoral. Sobre la marcha de Pizarro, aseguró que tras la "consternación" inicial, pudo frenar una cascada de dimisiones de los delegados provinciales de la Junta en Cádiz, lo que hubiera agravado enormemente la crisis interna hasta llegar a desatar una guerra en toda regla. El Gobierno negó ayer que vaya a hacer más cambios en sus delegaciones y el PSOE-A dijo no tener constancia de estos movimientos internos que ayer comentó Cabaña. El portavoz parlamentario del PSOE-A, Mario Jiménez, aseguró ayer: "Pizarro se ha equivocado, le ha hecho daño al partido".

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