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Griñán esgrime sus cinco litigios con Zapatero para refutar el servilismo

El presidente replica a Arenas que ya ha presentado tres recursos en los juzgados por la falta de financiación autonómica.

el 09 jun 2011 / 12:24 h.

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Griñán, durante su intervención en la sesión de control.

El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, se vio obligado ayer durante la sesión de control al Gobierno a hacer gala de los desacuerdos y los litigios que le enfrentan al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Lo hizo para responder al líder del Partido Popular, Javier Arenas, que basó toda su interpelación al presidente en una rotunda acusación de "servilismo puro y duro" a Zapatero.

En el Parlamento andaluz es habitual jugar a la política de frontón con Madrid. A veces la oposición acusa a la Junta de permitir al Gobierno amigo que ejecute políticas "discriminatorias y abusivas" para los intereses de Andalucía, y otras veces es la Junta quien recuerda a los populares que durante los ocho años de José María Aznar en la Moncloa, "Andalucía fue maltratada, mientras el PP-A se callaba".

Arenas acusó al presidente andaluz de ser cómplice de Zapatero en el "peor recorte social" que puede haber, el de 1,2 millones de parados. "La historia de su Gobierno es la historia del servilismo y el fracaso", sentenció.

Para el Ejecutivo de Griñán, es más delicado airear las desavenencias que mantiene con Zapatero justo ahora, en época de entreguerras electorales, tras la debacle socialista en las municipales y ante una inminente cita con las urnas a nivel nacional y autonómico. Además, es mucho más arriesgado desplegar un discurso de reivindicación ante el Ejecutivo central ahora que las arcas estatales están vacías y las comunidades del PP, en pie de guerra. A pesar de todo, esto es lo que hizo ayer Griñán en la Cámara. Para acallar las críticas de Arenas expuso las cinco "discrepancias" que la Junta mantiene actualmente con el Gobierno central, tres de las cuales se han enredado en la vía judicial. "Cuando vemos que no se trata a Andalucía como se merece, recurrimos", dijo el presidente.

Los tres recursos que la Junta ha interpuesto en los tribunales apuntan al nuevo modelo de financiación autonómica y van contra el Ministerio de Economía y Hacienda. El primero es por la reducción de la ayuda de los 400 euros en el IRPF. El Gobierno de Zapatero creó estas ayudas en un momento de auge económico y posteriormente las eliminó. Al hacerlo, la Junta entiende que disminuye el factor de evolución del fondo de suficiencia, y lo reclamó vía recurso (la deducción de los 400 euros no fue repercutida a las comunidades y, en teoría, su supresión tampoco tendría que tener efecto en el cálculo de la participación de éstas).

El segundo recurso es por la entrega a cuenta del fondo de suficiencia global que se aplica en el ejercicio presupuestario 2011, y el tercero -que anunció la consejera de Hacienda, Carmen Martínez Aguayo, la semana pasada- fue por la negativa del ministerio a conceder anticipos a cuenta de los recursos adicionales y los fondos de convergencia en 2011. Hasta ahora, el Gobierno había aprobado estos anticipos a las comunidades, así lo hizo en los dos últimos ejercicios (2009 y 2010). Pero el ministerio considera ahora que puede esperar hasta 2013 para liquidar el pago a las regiones de los fondos de convergencia, una lectura que desaprueban las seis comunidades del PP que lo han recurrido en los tribunales. Andalucía se ha sumado a ellas.

Estos tres recursos de la Junta están presentados ante el contencioso administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid y el primero -el de la dedución de los 400 euros- ya ha sido admitido a trámite.

Griñán se refirió también a otros dos "desacuerdos" que enfrentan a su Gobierno con el de Zapatero: uno tiene que ver con la Ley de Dependencia, porque el coste real de los servicios de la aplicación está siendo más elevado de lo previsto en un principio en dicha ley (además Andalucía defiende que se reparta más dinero por persona realmente atendida y no solo con el derecho reconocido). El último desacuerdo es a cuenta de la Disposición Adicional Tercera del Estatuto, que recoge los compromisos del Estado para financiar a Andalucía.

Griñán advirtió de que la Junta "vigilará" que esos compromisos se cumplan no sólo en los créditos iniciales que se programen en los Presupuestos Generales del Estado (que tienen que respetar el criterio poblacional) sino en la ejecución de los mismos.

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