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Griñán exige no arruinar el legado del 28-F con debates estériles

El presidente andaluz anima a hacer un debate político sobre el Estado de las Autonomías "sin ninguna reserva mental" pero alejado de "posiciones extremistas". En un momento de crisis, anima a "evocar el espíritu" de la conquista de la autonomía para "alcanzar nuevas metas".

el 28 feb 2011 / 20:44 h.

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Conservar el legado político del 28 de Febrero en un momento en el que el Estado de las Autonomías está bajo lupa y no dejar que se diluya ese espíritu que sacó a los andaluces a la calle a reivindicar una Andalucía en pie de igualdad con cualquier otro territorio de España. Fueron los mensajes centrales del discurso que el presidente de la Junta, José Antonio Griñán, ofreció ayer como colofón al acto de distinciones del Día de Andalucía en el sevillano Teatro de la Maestranza.


El presidente andaluz no cerró la puerta a abrir un debate para introducir reformas o ajustes en un modelo de Estado que lleva funcionando tres décadas y que se ha constatado -avisó- como "una historia de éxito". "Hagámoslo sin ninguna reserva mental, sin ningún prejuicio, pero sin dar pasos atrás", animó. Eso sí, alertó de varios peligros que, a su juicio, pueden arruinar el debate. Instó a no afrontarlo desde "posiciones extremistas" y a no entrar en "polémicas estériles". Y sobre todo, enfatizó el peligro de "arruinar el legado político del 28-F", en el sentido de la simetría o la igualdad de todas las comunidades de España, con "discusiones tecnocráticas o con propuestas de laboratorio".


La crisis económica, la necesidad de contener el déficit público y someter al máximo control el gasto de las administraciones, ha sido la percha en la que diversos sectores han agitado la necesidad de que el Estado de las Autonomías se someta a examen. Es ya frecuente oír que éste es un modelo caro, poco eficiente, en el que se solapan competencias. Una reivindicación desde posiciones enfrentadas. La de quienes propugnan un regreso al centralismo político, devolviendo competencias al Estado. Y la de los nacionalistas que sitúan el problema en el café para todos que impuso Andalucía y que reivindican un trato diferenciado solo para algunas comunidades. En este escenario debutó ayer el 28-F que consagra 30 años de Estatuto de Autonomía andaluz y en ese debate se movieron la mayoría de los mensajes políticos.


Griñán animó a un "debate responsable" que conserve el actual consenso constitucional y formuló la necesidad de intensificar la cooperación entre las comunidades autónomas "para dar una solución clara, rápida y eficaz a los problemas de los ciudadanos". El presidente andaluz retomó en su discurso oficial la idea de reforzar la unidad de mercado dentro de España, para favorecer la creación de empresas y el crecimiento de empleo. Y también celebró el 25 aniversario de la entrada de España en la Comunidad Europea.


Fuera de los actos institucionales lucía el sol y ni siquiera hubo manifestaciones ruidosas que deslucieran la efeméride. Aunque sí que se esperaban a juzgar por el blindaje policial que amurallaba los lugares oficiales. Con todo el Gobierno andaluz sobre las tablas del Teatro de la Maestranza, con el negro como color oficial del gabinete -solo dos consejeras la de Salud e Igualdad se atrevieron a poner color-, el presidente de la Junta realizó una intervención en la que no obvió el paro en un tierra con un millón de desempleados.

Comenzó su alocución acordándose de quienes han perdido su trabajo y situó la creación de empleo como su principal compromiso. Sobre la desafección hacia la política, Griñán admitió que "la desmovilización, el desdén o la indiferencia ciudadana" son comprensibles en este momento. Sin embargo, avisó, "no son la respuesta lógica". No quitó responsabilidad a los políticos en el origen del batacazo económico. "Detrás de esta crisis económica internacional ha habido muchas causas, pero una de ellas, y no la menos importante, es que la política no supo hacer bien su trabajo".


Después de que el viceconsejero de la Presidencia, Antonio Lozano, repasara en poética prosa los valores de los trece galardonados, Griñán también quiso felicitarlos y englobó sus méritos bajo una seña: "el inconformismo".


encuestas. En año de elecciones municipales y a un año de los comicios autonómicos, el tradicional bombardeo de sondeos demoscópicos hizo mella en el ambiente. Las diversas encuestas publicadas coincidieron en dar la mayoría absoluta, o casi, al PP después de 30 años de gobiernos socialistas. En Canal Sur Radio, el dirigente socialista admitió que el PSOE está en una situación "no preocupante, pero sí difícil", aunque se mostró convencido de se puede "darle la vuelta completamente". Los sondeos, dijo, no le han gustado "nada" aunque recordó que en 1996 ya el PSOE ganó contra pronóstico.

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