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Economía

Griñán insiste en la gran caja

El presidente andaluz señala que se trabaja en la fórmula para "unir esfuerzos"

el 11 jun 2010 / 21:58 h.

La silueta de la gran caja andaluza se percibe allá en la trastienda. La Junta de Andalucía no ha renunciado a este proyecto, que cree estratégico para la comunidad, y tratará de nuevo de impulsarlo no ahora mismo, sino cuando concluya la reestructuración actual de las finanzas españolas, que vive la fiebre de fusiones, y se reforme la legislación nacional de las cajas de ahorros, algo que se espera para después del verano.

Al menos éstas son las cábalas que maneja el Gobierno autonómico. Su jefe, José Antonio Griñán, en una entrevista a la Cadena SER, dio algunas pistas al respecto, dado que confió en "avanzar en la creación de una gran caja de ahorros andaluza". ¿Ahora? A tenor de las palabras de Griñán, una vez que concluya el saneamiento del sistema financiero, y siempre y cuando teniendo en cuenta la defensa del modelo de las cajas, aunque éstas puedan emitir cuotas participativas -son una especie de acciones, al igual que las de las empresas, que reportan un dividendo- con derechos políticos -es decir, que quienes compren esas cuotas tengan voz y voto en los consejos de administración, además de una retribución en función del beneficio-.

En cuanto a las cuotas participativas, que permitirían a las entidades fortalecer sus recursos propios (esto es, capitalizarse), es un debate que en Andalucía abrió el presidente de Cajasol, Antonio Pulido -en España sólo las ha emitido la CAM-, como una fórmula nueva de captar dinero ante las dificultades de obtener liquidez a través de los métodos tradicionales -por ejemplo, los mercados de capitales- y las nuevas exigencias en cuestiones de contabilidad.

De las palabras de Griñán cabe extraer un matiz de espera. Que primero se resuelva el frenético mapa de integraciones actual, y después ya se verá, pero sin dejar la idea de la gran caja. Como una fusión pura y dura es ahora complicada dentro de las fronteras andaluzas -tras la unión de San Fernando y El Monte en Cajasol, el enlace de Unicaja y Caja de Jaén es la excepción que confirma la regla-, el escenario que puede abrirse es el del Sistema Institucional de Protección (SIP) o fusión fría entre la malagueña y la sevillana, aunque se procuraría traer también hacia ese redil a Caja Granada, que ya ha forjado una alianza fuera de la comunidad, aunque aún tiene trámites esenciales por superar -entre ellos, la autorización de la Consejería de Economía-.

Pero antes habría que aguardar al futuro de la intervenida Cajasur, que Cajasol y Unicaja aspiran a engullir, cada una por su cuenta, si ven las condiciones óptimas dentro del cuaderno de venta para la subasta de la entidad cordobesa. Junta y PSOE-A hubieran preferido que ambas hicieran una oferta conjunta.

Ese SIP, por lo demás, tendría detrás una entidad compartida, y para eso ya habría una, el BEF (Banco Europeo de Finanzas), cuyo accionariado comparten todas las cajas andaluzas. Una hipótesis de trabajo.

En su entrevista, el presidente andaluz sólo indicó que "estamos viendo de qué forma podemos unir los esfuerzos (...) para crear esa gran entidad financiera andaluza", y apeló a un acuerdo con el PP regional en materia de cajas. "Llega tarde y mal a la configuración de una gran caja", respondió Antonio Sanz, el secretario general de ese partido.

Cajasur. Por otra parte, BBK ha aceptado la invitación cursada por el Banco de España a distintas entidades para acceder a las cuentas de Cajasur y, por lo tanto, tiene intención de analizarlas para decidir si presenta una oferta, confirmaron fuentes de la entidad vizcaína. La nómina de candidatas es amplia y figuran desde Unicaja y Banco Sabadell, que han manifestado su interés en acudir, hasta Cajasol e Ibercaja, pasando por otros grandes bancos y cajas.

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