Griñán no repetirá como candidato a la presidencia de la Junta pero agotará la legislatura

El secretario general de los socialistas andaluces y presidente del PSOE federal parece que ha terminado de dar el paso atrás que había sugerido en varias ocasiones

el 26 jun 2013 / 11:45 h.

El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, no se presentará a la reelección en las próximas elecciones autonómicas, en principio (y si no media adelanto electoral) previstas para la primavera de 2016. El también secretario general de los socialistas andaluces y presidente del PSOE federal parece que ha terminado de dar el paso atrás que había sugerido en varias ocasiones y, según ha señalado el diario El País, no será el candidato, una decisión que anunciará hoy mismo en el Debate sobre el Estado de la Comunidad al hilo de una propuesta para limitar en el futuro a dos los mandatos del presidente de la Junta. La idea del presidente de la Junta es, sin embargo, agotar su mandato actual si bien es una cosa que se irá viendo con el tiempo. Puede incluso, que el presidente conviva durante lo que queda de legislatura con el nuevo candidato a la presidencia andaluza. Griñán no descarta, incluso, que pudiera dejar el cargo a Susana Díaz, uno de los candidatos mejor situados para la reelección, antes de las próximas elecciones. La aparente constatación de que Griñán ha puesto en marcha la maquinaria sucesoria en el PSOE y, colateralmente, en la Junta fue el colofón a una jornada marcada por incesantes rumores, disparados tras conocerse una reunión del presidente andaluz con los secretarios generales provinciales de su partido, a los que habría dado la noticia. Pese a que fuentes cercanas al presidente desmintieron tajantemente estos rumores, lo cierto es que la publicación de la portada de El País, en la que adelantaba esta información pasada la medianoche, encendió las redes sociales, aunque fuentes oficiales no confirmaron el extremo. La operación política diseñada pasaría por adelantar la sucesión, de modo que Griñán incluso no agotaría la actual legislatura. Los mejores situados en la carrera sucesoria (que se abriría de manera inmediata para evitar vacíos de poder) son en estos momentos los mismos con los que se viene especulando en los últimos meses: por un lado, la consejera de Presidencia y secretaria general del PSOE en Sevilla, Susana Díaz, y por otro el número dos de los socialistas andaluces, Mario Jiménez. Ambos gozan de la total confianza del presidente y se han convertido en sus más estrechos colaboradores.   IDEA ANUNCIADA El paso que parece haberse decidido a dar Griñán supondría un auténtico terremoto en la política andaluza y en el PSOE andaluz, aunque tampoco puede decirse que sea una sorpresa radicalmente inesperada, ya que en los últimos meses había insinuado varias veces que no tenía tan claro que se fuese a presentar a la reelección en tres años. El argumento esgrimido hasta la fecha ha sido siempre el de la edad. A sus 67 años, y después de más de 30 años en la primera línea política (ha sido ministro y consejero en varias etapas), ya había dejado caer que no descartaba no repetir como candidato.   En los últimos meses, siempre que ha sido interrogado al respecto se ha limitado a subrayar que el próximo candidato tiene que ser elegido en unas primarias, tal y como se va a hacer también a nivel estatal. Y a la pregunta de si él se presentaría a estas primarias, ha recordado una y otra vez su edad. De hecho, antes de ser nombrado presidente en 2009 tras la marcha de su sucesor, Manuel Chaves, al Gobierno central de José Luis Rodríguez Zapatero ya había hablado numerosas veces y sin tapujos de sus deseos de jubilarse y abandonar la política.   En este sentido, en una entrevista con este periódico el pasado mes de febrero, insistía en la necesidad de proceder a un reseteo de la vida política e insistía en que las prioridades en materias como educación, sanidad y obras públicas son decisiones que “toma la política, que empieza por el ciudadano”, lo que conectaba con que “yo tengo una edad ya que no me permite pensar en un futuro a medio o largo plazo sino a corto plazo”. Preguntado entonces sobre a qué corto plazo se estaba refiriendo, señaló que “mi compromiso ahora mismo es dejarlo todo de manera tal que Andalucía por un lado, la política por otro lado, la democracia, y al final mi partido, salgan beneficiados de todas estas reformas que propongo. Y todos tenemos que hacernos corresponsables”. Inquirido por último sobre si se iba a retirar, ni confirmó ni desmintió: “A medio plazo, dijo Keynes, todos muertos. Y la edad también me da una total libertad”. En medio de esta tormenta, hoy se inicia el Debate sobre el Estado de la Comunidad, en la que el discurso político va a quedar totalmente eclipsado por la posibilidad de que el presidente de los andaluces desde hace cuatro años precipite su adiós.  

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