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Griñán pedirá a Rubalcaba un modelo fiscal que alivie a las clases medias

El secretario general del PSOE-A moviliza a los socialistas y les recuerda que la unidad “no es un valor orgánico, sino político”

el 18 jul 2011 / 21:08 h.

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El secretario general del PSOE-A, José Antonio Griñán, ayer durante su intervención en el comité director del partido. / EFE

El secretario general y presidente de la Junta, José Antonio Griñán, convocó ayer a unos 400 socialistas andaluces para proponerles que el cambio de modelo fiscal sea "una de las aportaciones andaluzas a la conferencia política" prevista para septiembre, en la que el PSOE federal pretende sentar las bases de un nuevo programa liderado por Alfredo Pérez Rubalcaba. Ayer fue el primer comité director del PSOE-A -máximo órgano entre congresos- desde las elecciones municipales, y Griñán lo aprovechó para apuntalar tres ideas básicas: que el partido no necesita una refundación ideológica para superar "la derrota" del 22-M; que la unidad interna "no es sólo un valor orgánico sino, sobre todo, un valor político"; y que los gobiernos socialistas han cometido el error de descuidar a quienes mejor defienden y difunden sus ideas: la clase media.

Ha tenido que llegar el ciclón del 22-M, que ha barrido a los socialistas de los ayuntamientos, para que el líder del PSOE-A admita sin ambages algo que han estado años negándose: "La pérdida de apoyos de las clases medias y urbanas no es nueva. Lleva años instalada en España y especialmente en Andalucía", dijo Griñán, y lo explicó en el hecho de que "por primera vez piensan que sus hijos perderán el nivel de vida" que ellos han disfrutado.

El presidente andaluz identificó ayer a esas clases medias "maltratadas" con los empleados y los funcionarios, y defendió un discurso que hasta la fecha había cargado de matices. "Se quejan de que realizan un esfuerzo fiscal mayor y se benefician menos de las prestaciones públicas, y no están alejados de la realidad", dijo. Luego trató de ilustrarlo con una comparativa que animó los susurros entre el público: "Los que viven de una nómina declaran por término medio el doble de quienes ejercen su profesión libremente o por cuenta propia". Griñán defendió el Estado de bienestar enérgicamente, pero reconoció que el fraude fiscal emborrona el modelo y "deprime y desmoraliza" a quienes más impuestos pagan. Por eso reclamó el aval de su partido para llevarle a Rubalcaba una propuesta para "reformular el modelo fiscal" y aliviar la presión sobre las clases medias. "Hay que repartir equitativamente la carga fiscal y el coste de lo público. Ya está bien de que se instale esa idea de que los gastos de la administración se financian solos", dijo. Griñán mencionó expresamente el esfuerzo que hacen los funcionarios, el mismo día en que el presidente de la patronal, Juan Rosell, exigía acabar con los funcionarios "incompetentes e incumplidores".

El segundo mensaje que lanzó el secretario general a los casi 400 delegados del PSOE-A que asistieron fue una arenga a la movilización y a la unidad. "No a la resignación, no a la sumisión, no a la refundación", dijo. El PSOE-A no necesita tanto una refundación ideológica, como ofrecer "respuestas diferenciadoras de la izquierda frente a la derecha". "El hecho diferencial que nos distingue es el modelo social, la igualdad de oportunidades..." insistió. Lo que necesita el PSOE-A es luchar contra el desapego ciudadano que denuncia el 15-M, "la idea de que la política ha desistido frente al asedio de los mercados" o de que "la economía no tiene ideologías". "El Estado de Bienestar es competitivo, lo han demostrado las economías nórdicas", aseguró, intentando enterrar esa "idea simplista" de que un sistema público que garantiza la igualdad de oportunidades no puede sobrevivir a una crisis como la actual.

Golpe al PP. El presidente arrancó aplausos cuando atacó la "hipocresía" del PP. Griñán hizo un barrido sobre los temas en los que los populares más se han señalado las últimos días: "Sólo quienes se consideran por encima de los demás se excluyen de las reglas que ellos mismos predican, sea en sueldos, en incompatibilidades, en alianzas o en la presunción de inocencia". El líder socialista reprochó al PP que todavía no haya sido capaz de explicar "para qué" quieren gobernar y se limite a pedir la alternancia tras los 30 años de gobierno del PSOE, como si fueran "turnos".

Toda la plana mayor del partido -incluidos los miembros del Gobierno andaluz- asistieron ayer al comité. El turno de palabra lo abrió el recién elegido secretario provincial de Almería, José Luis Sánchez Teruel. Griñán aprovechó para usar como ejemplo al PSOE almeriense -recién salido de una crisis interna- para apelar a la unidad: "Un socialista, una voz; todos los socialistas, una misma voz". "Como partido somos fuertes en la unidad de acción, pero débiles en el debate puramente orgánico", advirtió. El presidente les pidió que hicieran llegar el mensaje socialista "desde las plazas a las redes sociales", y se quejó especialmente de los ataques que recibe de la prensa. "Muchos medios tradicionales han hecho una apuesta clara y nítida por la derecha", dijo.

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